Diez años del camping fantasma de Donostia

El donostiarra Daniel Esnal consulta los planos del camping que quiere construir en terrenos de Atotxa Erreka y por el que lleva años batallando en las instituciones.
El donostiarra Daniel Esnal consulta los planos del camping que quiere construir en terrenos de Atotxa Erreka y por el que lleva años batallando en las instituciones. / USOZ

El promotor del proyecto de camping en Atotxa Erreka reclama una indemnización a Lakua. Argumenta que el «funcionamiento anormal de las instituciones» y la «inacción administrativa» le han causado un perjuicio que cuantifica en 90.000 euros. «Soy víctima de un desaguisado»

JORGE F. MENDIOLASAN SEBASTIÁN.

Daniel Esnal no se rinde. El promotor del camping de Atotxa Erreka, un proyecto con el que lleva desde 2007 pateando las instituciones competentes y que no ha llegado a ver la luz, está dispuesto a luchar hasta el final en la batalla por su sueño. En su día denunció el depósito ilegal de tierras que estaban destinadas a rellenar este ámbito situado entre Zuatzu y Añorga y ahora ha decidido presentar una reclamación patrimonial contra el Gobierno Vasco por lo que considera «funcionamiento anormal» del departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca.

Este empresario donostiarra solicita que se le reconozca el derecho a recibir una indemnización de 90.000 euros por el «perjuicio» sufrido a consecuencia del vertido en un lugar diferente al previsto en un inicio y sin la debida autorización. «Podíamos haber sido perceptores de esos casi 400.000 metros cúbicos de tierras que finalmente se llevaron a otro lugar sin licencia», se lamenta Esnal, quien se siente «víctima de un auténtico desaguisado plagado de irregularidades y mezclado con la coyuntura política, en virtud del cual nos han puesto todos los obstáculos, impedimentos y trabas imaginables en relación a nuestra solicitud para abrir un camping en la zona».

Se refiere a la pérdida de la denuncia que interpuso en febrero de 2011 ante el propio departamento de Medio Ambiente y de la que en Vitoria no han vuelto a tener constancia hasta diciembre del pasado año. Esnal señala la coincidencia de estas fechas con la salida y entrada, respectivamente, del PSE del Gobierno Vasco.

En 2011 advirtió de un depósito ilegal de tierras, pero su denuncia se perdió hasta el pasado diciembre

«Curiosamente, qué casualidad, el tiempo durante el cual la denuncia ha estado perdida coincide exactamente con el periodo durante el que los socialistas no han estado al cargo de las consejerías y concejalías competentes», advierte en su escrito de reclamación.

Califica de «inverosímil y de imposible explicación» que el personal de Urbanismo que estaba «al corriente» de la falta de permiso para realizar el vertido de tierras no hiciera nada por impedirlo a pesar de los 17,7 millones de euros del importe de la adjudicación, lo que ha generado «graves perjuicios a terceros».

Esnal entiende que las continuas negativas a autorizar la construcción del camping en Atotxa Erreka son una «represalia con objeto de que no tenga repercusión ni salga a la luz el extravío de la denuncia de 2011 y la inacción de todas las administraciones implicadas». Con todo, lo «más grave y doloso» de la historia es que los responsables políticos, «en lugar de subsanar sus errores, no han hecho otra cosa que ocultar lo ocurrido y eludir su obligación de tramitar la denuncia», asegura. En la cuantificación del perjuicio causado -los 90.000 euros que se reclaman- no se incluyen «los gastos de desplazamiento, el tiempo invertido y los sinsabores ante la inacción administrativa».

Vertido sin licencia

Por todo ello, concluye la reclamación dirigida al departamento de Medio Ambiente, el «anormal funcionamiento» de la administración es «doble»: «Por un lado, permite que sin autorización o licencia alguna una empresa se apropie de un gran volumen de tierra y lo traslade y deposite en relleno ilegal y, por otro, no instruye ni resuelve la denuncia que presentamos hace más de seis años».

El proyecto de camping de la familia Esnal ocupa una extensión de casi 80.000 metros cuadrados y cuenta con 233 parcelas de acampada, 41 plazas para autocaravanas y 58 plazas de aparcamiento, además de los servicios habituales de este tipo de instalaciones: aseos y duchas, piscina, tienda, bar, pistas deportivas, juegos infantiles... La inversión necesaria para hacerlo realidad asciende a entre 1 y 1,5 millones de euros y, una vez estuviera en funcionamiento, el camping permitiría crear de diez a quince puestos de trabajo.

«Mis hijos me insisten en que lo deje, que no merece la pena tanto sufrimiento, pero me niego a abandonar después de todo el esfuerzo y el dinero gastado», afirma el promotor, de 78 años, quien escribió al alcalde, Eneko Goia, denunciando que el relleno fue «ilegal» y se adjudicó «a dedo» a una empresa que «como ha admitido el propio Ayuntamiento, no tenía ni licencia» para ejecutar la operación.

También ha hecho partícipe de su lucha al Ararteko, al que envió los documentos oficiales que ha conseguido recabar en estos años y que demostrarían que «se está intentando encubrir a los responsables de aquella sinvergonzonería».

Cree que las continuas negativas a autorizar la apertura del camping son una «represalia» por ello

Las quejas y acusaciones de Esnal han tenido respuesta por parte de alguno de los interpelados. El concejal de Urbanismo, Enrique Ramos, recordó en 2016 durante una Comisión de Desarrollo y Planificación del Territorio que el proyecto de camping de Atotxa Erreka «no tiene informes positivos o los informes necesarios» para recibir el visto bueno de su departamento. «Este asunto lleva ocho años en el Ayuntamiento y en este tiempo ha habido tres gobiernos diferentes, por lo que puede deducirse que la negativa no es una cuestión política sino de condicionantes técnicos que hacen muy, muy difícil ubicar un camping ahí. No hay prejuicios ni apriorismos ni ojeriza ni nada de eso; simplemente, la iniciativa no cuenta con todos los permisos», argumentó el edil socialista, quien advirtió de que la parte superior de la parcela ha sido declarada zona de alto valor ecológico dentro del Plan Territorial Sectorial agroforestal, lo que complica aún más su autorización.

EL PROYECTO

Superficie
La parcela ocupa una extensión de casi 80.000 metros cuadrados en Atotxa Erreka, entre Zuatzu y Añorga.
Distribución
Cuenta con 233 parcelas de acampada, 41 plazas para autocaravanas y 58 plazas de parking.
Servicios
Aseos y duchas, piscina, tienda, bar, pistas deportivas, juegos infantiles...
Inversión
Entre 1 y 1,5 millones de euros. Se prevé la creación de diez a quince puestos de trabajo.

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