Una víctima de una agresión sexual en Donostia dice en el juicio no recordarlo y no identifica a los acusados

Una víctima de una agresión sexual en Donostia dice en el juicio no recordarlo y no identifica a los acusados

Juzgados dos hombres de origen magrebí que sometieron a la mujer a distintos tocamientos en sus partes íntimas, mientras la sujetaban y agredían

EFESan Sebastián

Una mujer que denunció haber sido víctima de una agresión sexual durante la que tres hombres la sometieron a distintos tocamientos en sus partes íntimas, mientras la sujetaban y agredían, ha dicho este martes no recordar esta situación y ha admitido que no podría identificar a sus atacantes.

La supuesta víctima de estos hechos ha declarado así en el juicio celebrado en la Audiencia de Gipuzkoa contra dos hombres de origen magrebí, quienes se enfrentan a una pena de nueve años de prisión y a multas que suman 1.260 euros, que la Fiscalía demanda para ellos como presuntos autores de un delito de agresión sexual y dos faltas de lesiones leves.

Los hechos enjuiciados habrían ocurrido la madrugada del 9 de enero de 2016 en un inmueble ocupado de la calle San Bartolomé de San Sebastián, donde, según la versión de la acusación pública, los dos acusados y una tercera persona que no ha sido localizada habrían agredido y sometido a distintos tocamientos a su víctima, de nacionalidad portuguesa, mientras la sujetaban y uno de ellos presuntamente esgrimía un cuchillo.

Los gritos de la perjudicada alertaron a su pareja sentimental, también de origen norteafricano, quien, al igual que ella, residía en el inmueble, y que también resultó agredido al intentar auxiliarla.

No obstante, durante la vista celebrada esta mañana en la Sección Primera de la Audiencia Provincial, la presunta víctima ha dicho no acordarse "muy bien" de los hechos y se ha limitado a explicar que aquel día, al salir de su casa, fue abordada por unas personas a las que no conocía y que le intentaron quitar el móvil.

La mujer ha respondido con largos silencios a las cuestiones concretas que le ha formulado la fiscal, quien le ha preguntado sobre si fue agarrada de los brazos y del cuello, mientas la sometían a distintos tocamientos por debajo de su ropa íntima.

Esta situación ha llevado al tribunal a interrumpir el interrogatorio para que la declarante pudiera salir un momento de la sala, a la que ha regresado unos instantes, aunque no ha modificado su actitud ausente y distante, si bien ha recordado que en un momento dado pidió auxilio y apareció quien por aquel entonces era su compañero sentimental y que llamó al teléfono de emergencias SOS Deiak, aunque no sabe por qué lo hizo, al igual que ha dicho desconocer por qué interpuso una denuncia.

A preguntas del abogado defensor, ha reconocido que en el edificio ocupado en el que ocurrieron los hechos no había luz y que no pudo reconocer a los presuntos atacantes.

La mujer sufre un cuadro psicótico

En otro momento de la vista, ha declarado una forense que ha explicado que la mujer sufre un cuadro psicótico previo a estos hechos que le puede suscitar una incapacidad para llevar a cabo un discurso de lo sucedido, una situación que puede haberse visto agravada por la ansiedad que le habría producido el hecho de la ruptura de la pareja en un momento posterior a lo sucedido.

El exnovio de esta mujer, quien ha declarado por videoconferencia desde Algeciras, ha explicado que aquella noche escuchó a la víctima gritar, por lo que salió del piso en el que se encontraba y vio a su exnovia con tres hombres, uno de los cuales portaba un cuchillo, que le pegaron "mucho" cuando se enfrentó a ellos, hasta que la mujer llamó por teléfono a la Policía que más tarde acudió al lugar.

Los acusados, por su parte, han negado haber agredido a la mujer y han explicado que fue el novio de ésta el que penetró violentamente en su vivienda, después de que no quisieran darle un cigarro, por lo que lo contuvieron agarrándolo mientras uno de ellos llamaba a la Policía.

La defensa pide la libre absolución

Tras las declaraciones de varios agentes de la Ertzaintza que intervinieron en esta actuación y la práctica de la prueba pericial, la fiscal del caso ha mantenido su petición de cárcel para los dos acusados, que ya llevan un año y diez meses en prisión provisional.

La Fiscal ha atribuido la "difusa" declaración de la víctima al estado de shock en el que ha acudido al juicio, así como al trastorno psicótico y la ansiedad que padece y que le habrían producido un "embotamiento afectivo".

No obstante ha precisado que a lo largo del procedimiento el resto de sus testimonios fueron persistentes, con ausencia de motivos espurios, verosímiles y sin incurrir en contradicciones, además de estar corroboradas por elementos periféricos.

El abogado defensor ha pedido la libre absolución de sus clientes al considerar que no se ha acreditado la existencia de una agresión sexual, ya que la mujer no presentaba lesión alguna de este tipo ni marcas de agarrones ni de haber sido sujetada.

Este letrado se ha remitido además a la declaración en el juicio de la supuesta víctima que no ha incriminado a los dos acusados, al tiempo que ha puesto de relieve algunas "contradicciones flagrantes" entre lo declarado por la mujer y su exnovio.

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