Los vecinos que montan el belén

Vecinos de Beharko volvieron el pasado sábado a la rotonda a instalar el belén que confeccionaron 26 años atrás./Sara Santos
Vecinos de Beharko volvieron el pasado sábado a la rotonda a instalar el belén que confeccionaron 26 años atrás. / Sara Santos

La Asociación Belenista cumple 70 años y 60, el belén de la plaza de Gipuzkoa; el de Beharko lleva 26 años y 13, el de peluches de Loiola

CRISTINA TURRAUSan Sebastián

Una gran mojadura fue la que agarraron los 10 vecinos que instalaron el pasado sábado el popular belén de la glorieta de Beharko. Viven en un inmueble que se edificó como cooperativa de trabajadores de Iberduero. Estaban aislados en un barrio de Intxaurrondo que no se había desarrollado como hoy lo conocemos y decidieron montar el belén. Han pasado 26 años desde entonces. «El día que lo instalamos, el pasado sábado, llovió a punta de pala», dice Víctor, uno de los impulsores de esta iniciativa navideña. «Llegamos a tener un problema con la iluminación. Funcionan algunos focos pero hay otros que no hemos logrado poner en marcha. A ver si estos días, que están siendo más secos, logramos la reparación».

Una noche de hace unos 8 ó 10 años sufrieron el robo de 5 figuras de las grandes. Desde entonces instalan un sistema de alarma para evitar nuevos hurtos. El belén está formado por 32 figuras grandes y 80 figuras de tamaño menor, entre animales y accesorios. Hay hoguera, pozo, patos, conejos, gallinas, cerdos... Las figuras han sido fabricadas por ellos mismos. Es un trabajo artesanal.

Lavar y coser la ropa

«Aquí todos trabajamos mucho, pero hay que destacar el que hacen las vecinas que se ocupan de mantener el vestuario de las figuras. Lavan, cosen y planchan la ropa para que en cada edición el belén esté como nuevo», explica un portavoz. «De vez en cuando hay que renovar algún objeto. Nos acordamos del trabajo inicial. Montar los herrajes, cortar las maderas, pintar...».

La historia

70 años
Cumple la Asociación Belenista y 60, el belén de la plaza de Gipuzkoa.
26 años
Llevan los vecinos de Beharko, en Intxaurrondo, montando su belén, que incluye 32 figuras y 80 animales y accesorios.
13 años
Lleva en marcha el belén de Loiola, que surgió como belén de encargo para el Hogar del Jubilado y que, al no poder instalarse, se llevó a Atari Eder

Están satisfechos de su trabajo. «Es pena que no se sume la gente joven, porque nos vamos haciendo mayores, hay vecinos que se han ido muriendo y vamos quedando menos. Parece más bien una actividad del pasado porque la gente joven no entra en ella».

La falta de gente joven es también una constante en la Asociación Belenista de Gipuzkoa, que este año ha cumplido 70 años de andadura. María Castillo es la presidenta desde hace 4 ó 5 meses. Lleva casi cinco años en la asociación. Desarrollan su actividad durante todo el año pero en Navidad se multiplica. Se ocupan de un buen número de belenes en San Sebastián y en localidades como Irun.

Los belenistas han innovado en el portal que instalan en la entrada del palacio de la Diputación en la plaza de Gipuzkoa

La mano artesana de los belenistas guipuzcoanos está, por ejemplo, en el belén que se muestra en el centro comercial Garbera. El año pasado fue espectacular, con las imágenes vestidas con ropa realizada por nuevos diseñadores. Este año han vuelto a un formato más tradicional, pero no descartan futuras sorpresas.

Los belenistas han innovado en el portal que instalan en la entrada del palacio de la Diputación en la plaza de Gipuzkoa. El pasado año recrearon la Ferrería de Mirandaola con el Txindoki detrás, aunque este año han vuelto a la más pura tradición, con el portal de belén ‘hebreo’, que puede verse a la derecha. A la izquierda se presenta un par de guiños al territorio guipuzcoano, con las plazas principales de los municipios de Lezo y Hondarribia.

Los belenistas alertan sobre el vandalismo en las figuras

Desde la Asociación Belenista de Gipuzkoa alertan a la ciudadanía sobre los actos vandálicos que se registran en el belén de la plaza de Gipuzkoa y que este año han vuelto a producirse. «Llamamos a la responsabilidad de donostiarras y visitantes para que estas penosas circunstancias no vuelvan a producirse», dicen.

Ellos mantienen sin descanso sus actividades. Entre ellas, el galardón otorgado al vecino de Lasarte-Oria José Mari Bardají como ‘Mejor belenista de Gipuzkoa 2017’. Nacido hace 80 años en Oria fue galardonado el pasado día 4 en un acto celebrado en el salón de plenos del Ayuntamiento donostiarra y presidido por el alcalde Eneko Goia. Bardají recibió dicha distinción «por su dedicación durante años a esa labor anónima de elaboración de figuras y adornos para los diferentes belenes que luego todos disfrutamos».

En el centro cultural Amaia, los iruneses disfrutarán estas navidades de belenes y dioramas que los donostiarras pudimos ver en Donostia en 2016: está expuesto el belén de la Ferrería Mirandaola y 6 trabajos más.

En la Iglesia de los Padres Capuchinos de San Sebastián la Asociación Belenista ha colocado varios dioramas que se podrán visitar hasta el 14 de enero.

Al Aquarium donostiarra han llevado un ‘misterio’ sumergido en uno de los acuarios y en el Super Amara de Riberas de Loiola han instalado uno en el que las figuras tienen movimiento.

Trabajan muy a gusto en su afición manual orientada a la fabricación de belenes, pero buscan ‘sabia nueva’. En la Asociación Belenista de Gipuzkoa son en la actualidad unos 300 socios, pero los que colaboran activamente son, como mucho, 20.

Socios jóvenes

«Nuestro reto es atraer a gente joven a la asociación, pero lo tenemos difícil», explican. «Durante el año organizamos distintos cursillos buscando que algunos asistentes se hagan socios. Algún joven llega y se queda pero no es lo normal. Este año han sido 3 ó 4. Es difícil si estás trabajando tener el tiempo libre que requiere la tarea artesana. La mayoría de nosotros somos jubilados o, si no, gente en el paro que quiere llenar su tiempo con algo que le gusta y distraerse».

Begoña Lamy y María Castillo, en el puesto de la Asociación Belenista en el mercadillo de Navidad. Las reconocibles figuras del belén de la plaza Gipuzkoa han vuelto a su espacio navideño.Algunas de las vecinas que montan el belén y los muñecos de la ‘Panpin Parada’ de Loiola. / Usoz / Sara Santos

Este año, como novedad, la Asociación Belenista cuenta con un puesto en el mercadillo de Navidad del paseo de Francia. Mantienen la exposición de dioramas, que desde hace unos años se ha trasladado del Boulevard al centro Uhain de la calle San Martín, 50.

Pero además de la tarea de hacer belenes, la asociación belenista ofrece a sus miembros actividades paralelas. Para el jueves de la semana que viene se ha organizado una excursión para visitar los belenes de la Sakana en Olazagutia. Este año con ocasión del Congreso Nacional Belenista celebrado en Vitoria han montado una amplia exposición en dos locales. Los socios interesados en apuntarse pueden dar su nombre y su teléfono en la asociación o a través de los miembros de la junta directiva.

El espíritu navideño impregna las propuestas que surgen desde la asociación belenista. Así, en la última circular informativa enviada a los socios se les recuerda que en los cines guipuzcoanos se puede ver estos días la película ‘Se armó el Belén’. «Protagonizada por un pequeño asno llamado Bo, que junto a Ruth, una adorable oveja que ha perdido su rebaño, y a Dave, una paloma de altos vuelos, emprenden un largo viaje y se convertirán en héroes de la historia más grande jamás contada: la primera Navidad», explican. «Es una película de animación para toda la familia que merece la pena difundir».

En Loiola ahora respiran tranquilos porque han terminado la tarea. El belén y añadidos que suman más de 1.000 muñecos están ya instalados. El grupo de vecinas y vecinos que secundan a la loiolatarra Pili Jauregi, precursora de la iniciativa, han cumplido con el reto un año más. Como epicentro, el belén de Atari Eder.

En Loiola estos días cualquier visitante puede ‘aburrirse’ de contar peluches. Es lo que les pasó a los vecinos organizadores, que el pasado año empezaron a contar muñecos, llegaron hasta mil y decidieron no seguir.

Pili Jauregi comenzó con ello hace 13 años. «Ella ha fabricado los más de cien personajes del belén de Loiola», explica Mari Jose Rubio, una de las vecinas colaboradoras. «Algunas le ayudamos un poco, pero el alma mater es ella».

Gente como la propia Mari Jose Rubio, Asun Domínguez, Coro Guerrico, Fernando Aicua o Eneritz Fernández, se han repartido por las calles del barrio para transformarlo en la ‘Panpin Parada’.

«Están por un lado las figuras del belén, las que hizo Pili Jauregi, y por otro todos los peluches que aportan los vecinos y que repartimos por Loiola».

Los niños visitan la instalación buscando los peluches que han llevado y hay vecinos que los piden a la organización para colocarlos en sus balcones y sumarse al evento. La fisonomía de Loiola cambia durante la Navidad.

Un belén de encargo

La Panpin Parada de Loiola nació como un pequeño belén navideño para el hogar del jubilado Gure Babesa. A última hora y por falta de permiso hubo que cambiarlo de ubicación y exponerlo en el parque de Atari Eder.

Al comienzo, Pili Jauregi diseñó doce figuras de corcho blanco y metal, con ropa hecha a medida, que formaron un pesebre de Belén.

Hoy ocupa todo el parque de Atari-Eder y muñecos, peluches, y réplicas de edificaciones emblemáticas como los caseríos de Loiola, ocupan las calles del barrio. Loiola se transforma por Navidad a iniciativa vecinal. Ahora solo queda disfrutarlo.

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