La última villa con jardín de Miraconcha será un hotel

Aspecto actual de Vista Eder, ubicada en el paseo de Miraconcha número 32. / A.M.
Aspecto actual de Vista Eder, ubicada en el paseo de Miraconcha número 32. / A.M.

Tras una intervención «conservacionista», Vista Eder mantendrá las fachadas y se transformará en un alojamiento boutique de 27 habitaciones

AINGERU MUNGUÍA SAN SEBASTIÁN.

Es otro edificio emblemático de la Belle Epoque donostiarra ubicado en Miraconcha que va a cambiar de uso. Vista Eder mantendrá su aspecto tal y como lo ven los donostiarras desde el paseo de la Concha, pero su interior va a ser reformado para convertirse en un hotel boutique de 27 habitaciones. La Junta de Gobierno del Ayuntamiento aprobará hoy el estudio de detalle que permitirá la transformación y el objetivo de sus propietarios es que el establecimiento turístico esté en marcha el año que viene. Vista Eder está ubicada en el paseo Miraconcha número 32. Es la última villa con jardín de esta señorial calle caracterizada por casas imponentes con unas vistas espectaculares de la bahía de La Concha. La vivienda fue construida en 1912 según un diseño firmado Francisco Urcola, afamado arquitecto donostiarra que ese mismo año vería como se inauguraba otra de sus obras en la ciudad, el teatro Victoria Eugenia, que se encargó de la dirección de obra de construcción del hotel María Cristina, y que diseñó la plaza de toros del Chofre, además de otros singulares edificios como la plaza de toros de Pamplona o el hotel Alfonso XIII de Sevilla.

El edificio no está en la actualidad incluido en el Plan Especial de Protección del Patrimonio Urbanístico Construido (Peppuc), aunque estuvo catalogado en algún momento por la normativa municipal. Sin embargo, pese a la posibilidad urbanística de demoler el edificio para construir uno nuevo, la propiedad de la familia Arruti Arego ha querido mantener su estética a la hora de darle uso como hotel.

El proyecto se viene redactando desde hace 18 meses por el estudio Agustín Mitxelena Arquitectos. La intervención que se plantea es «totalmente conservacionista a pesar de que el edificio no está protegido», según explicaron desde el equipo de arquitectos. La piedra de la fachada se pulirá y se cambiarán las ventanas por un cerramiento más moderno, pero el aspecto exterior «se mantendrá totalmente». También en lo referente al jardín, un elemento distintivo de esta villa y que será todo un plus para la clientela del hotel que podrá disfrutar de unas vistas únicas sobre la bahía de La Concha.

La gestión la llevará un operador internacional junto con la familia propietaria de la casa

El interior será remodelado, pero conservará el mobiliario y elementos originales de la casa para dotar a las estancias de un ambiente Belle Epoque. El establecimiento será un hotel boutique de categoría cuatro estrellas superior con 27 habitaciones (el 90% de ellas con vistas a la Concha), catorce de las cuales serán 'junior suite'. El hotel contará con lobby bar, meeting room, desayunador y terraza jardín. La empresa promotora es Irume Taldea S.L. pero la gestión se llevará entre la familia propietaria y un operador internacional especializado en este tipo de establecimientos. El proyecto renuncia a construir bajo rasante y destinará la actual planta baja para las plazas de aparcamiento de los clientes.

El concejal de Turismo, Ernesto Gasco, aplaudió la iniciativa «de un emprendedor local que apuesta por un proyecto de calidad con un hotel singular, de pequeñas dimensiones, que mantiene el aspecto de una casa de la Belle Epoque».

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