El túnel del bidegorri y el ascensor de Morlans ya tienen fecha

Las obras de construcción del nuevo ascensor inclinado de Morlans, vistas desde la rotonda de Melodi./MICHELENA
Las obras de construcción del nuevo ascensor inclinado de Morlans, vistas desde la rotonda de Melodi. / MICHELENA

Los trabajos de estabilización de la ladera han finalizado tras varios retrasos y arranca la fase constructiva. La concejala Arana (PNV) anuncia que el elevador vertical hasta el paseo de Aiete se inaugurará a primeros de junio

JORGE F. MENDIOLASAN SEBASTIÁN.

El Ayuntamiento ha fijado nuevos plazos para el doble ascensor que unirá Morlans y Aiete y la delegada de Movilidad, Pilar Arana, confía en que sean los definitivos. Los problemas constructivos que han retrasado la operación parecen superados y los trabajos sobre el terreno han alcanzado velocidad de crucero, lo que permite establecer fechas concretas para la puesta en marcha de los elevadores y la reapertura del bidegorri que lleva a Lugaritz.

Según adelantó la concejala del PNV en la Comisión de Espacio Público, Obras y Servicios Urbanos celebrada esta semana, el primer elemento en entrar en funcionamiento será el ascensor vertical que conectará Pío Baroja con el paseo de Aiete, donde se levantará el ambulatorio del barrio. Será antes de un mes, el 2 de junio.

Después llegará el turno del túnel que desemboca en la estación de Euskotren del Antiguo, una vía utilizada por miles de ciclistas que permanece cerrada desde el pasado junio por razones de seguridad. Para su reapertura es necesario construir un muro anclado de 28 metros de longitud con una barrera dinámica en su cabecera para estabilizar el talud hacia el viaducto y así evitar la caída del material de la ladera al carril bici. Los postes de la barrera dinámica estarán apoyados en una viga reforzada con abrazaderas metálicas, que a su vez descansará sobre la cabecera del muro. Si no surgen más contratiempos, el 16 de julio, tras dos meses de trabajos, las bicicletas volverán a circular por este tramo de la red de bidegorris.

La necesidad de afianzar el terreno con micropilotes ha dilatado la ejecución

La última fecha anunciada por Arana, el 9 de noviembre, corresponde a la inauguración del ascensor inclinado, que desde el antiguo aparcamiento del viejo Morlans recorrerá 143 metros en 72 segundos con una pendiente media del 26,8% hasta la rotonda de Melodi. La capacidad de carga de la cabina será de 1.875 kilos, por lo que podrá transportar a 25 personas en cada viaje. El sistema de tracción será eléctrico y en determinados momentos podrá generar su propia energía.

La cabina, panorámica y montada sobre raíles como un funicular, estará fabricada de acero pintado y cristal de seguridad. Tendrá aire acondicionado, sistema de intercomunicación para emergencias y estará totalmente adaptada a las personas con movilidad reducida. El suelo será de goma y las luces, tipo LED. El cuarto de máquinas se instalará en la parte alta del hueco del ascensor.

Una vez en la rotonda de Melodi, los usuarios tendrán que cruzar la calle y recorrer unos metros a pie para alcanzar el segundo elevador, el vertical. El desnivel a salvar en este caso es menor -como un edificio de tres pisos-, la cabina será acristalada y de tamaño estándar (13 personas), y el trayecto, más corto (7 segundos a una velocidad 1 m/s) y en vertical. Para su construcción ha sido necesaria la demolición parcial en anchura (hasta los 2 metros) de la escalera que comunica Pío Baroja con el paseo de Aiete.

Errores de cálculo

El proyecto de doble ascensor sufre retrasos casi desde sus inicios por culpa de los errores cometidos en el estudio geotécnico de los terrenos sobre los que se asienta. En los dos casos se han requerido de refuerzos de micropilotaje para garantizar la estabilidad del suelo, un proceso que a su vez se demoró por las lluvias caídas desde enero. La anterior previsión para el elevador inclinado apuntaba a agosto, como se encargaron de recordar los concejales de la oposición a la delegada de Movilidad.

La obra sigue además amenazada por los sobrecostes, que rondan ya el máximo legal del 10% que obliga a detener las obras y sacarlas de nuevo a concurso público. Según detalló Arana, los desvíos presupuestarios son de un 9,49% en el ascensor inclinado y de un 9,56% en el vertical, por lo que cualquier imprevisto que surja obligaría repetir los trámites de licitación y adjudicación, es decir, otros tres o cuatro meses. «No puedo garantizar que no habrá nuevos problemas, pero ahora ya está estabilizada la ladera y la cimentación terminada», concluyó.

El tramo de vía ciclista que llega a Lugaritz está cerrado desde hace casi un año por seguridad

El doble ascensor de Morlans es el único en construcción esta legislatura y, con un presupuesto inicial de 1,9 millones de euros, dará servicio a cerca de 3.700 donostiarras en un área de 1,3 kilómetros. La actuación se rematará con la urbanización del entorno de la parada inferior del elevador inclinado. Esta zona, hoy ocupada por casetas y maquinaria de obra, se regenerará con nuevos itinerarios peatonales y ciclistas que conducirán a la puerta del ascensor. Un pavimento adoquinado conferirá al conjunto un aspecto de preferencia peatonal, más agradable para la estancia. También habrá bancos y mesas de pícnic, todo ello con un diseño inspirado en las formas y colores del delta de un río.

Los datos

Ascensor inclinado
Conectará Morlans con la rotonda de Melodi y su puesta en marcha está prevista para el 9 de noviembre. Será de tipo funicular, con raíles asentados sobre la ladera.
Elevador vertical
Partirá desde Pío Baroja para llegar hasta el paseo de Aiete, junto al futuro ambulatorio del barrio. Se activará el 2 de junio.
Túnel del bidegorri
Los ciclistas volverán a circular por este tramo a partir del 16 de julio, según Movilidad, una vez levantado el muro de protección.

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