«La tecnología influye a tope en el diseño de complementos»

Con garbo, por una Errenteria primaveral. Andrea en el parquecillo cercano a la calle Vicente Elizegi, no  lejos de su 'Bámbola'. / ARIZMENDI
Con garbo, por una Errenteria primaveral. Andrea en el parquecillo cercano a la calle Vicente Elizegi, no lejos de su 'Bámbola'. / ARIZMENDI

Andrea Romeo Lozano Guantes táctiles, bolsillo interior para móvil XL... ¡pamelas! |

BEGOÑA DEL TESO

Algo pasa en Errenteria. Algo sutil pero potente. Cada vez hay más donostiarras, mujeres y hombres de creación y negocio, que abren tienda, taller, boutique, estudio en la villa que fue papelera y galletera, siempre protegida por María Magdalena. Charlamos de eso y de la vida en general con una diseñadora gráfica, diseñadora de joyas, diseñadora de tocados originaria de Gaiztarro, estudiada en Prim y en lo que hoy es la plaza de los Juzgados, residente en Bidebieta y afincada laboralmente en Errenteria. Hija de María Dolores, que fue jefa de recepción del María Cristina, su 'Bambola' ganó en 2015 un premio '10 Bitxiak' de la Cámara de Comercio.

- Antes de que hablemos de cristales Swarovski y flores vintage para pamelas, ayúdame a entender la frase del titular.

- Puede resultar increíble pero es la pura verdad. Todos los dispositivos tecnológicos que usamos, tabletas, ordenadores o móviles influyen sobremanera en el diseño actual de cualquier complemento: guantes, mochilas, bolsos. Influyen incluso en que algunos se utilicen menos. Y crean nuevas necesidades de moda.

- ¿Cómo? ¿Cuáles?

- Compramos menos relojes. Porque la hora la llevamos en el teléfono. El reloj se convierte así en joya, en lujo. Capricho. No necesidad. Por otro lado, en Bámbola ya (casi) solo vendemos guantes fabricados con telas compatibles con el tacto.

- O con dedos de material táctil.

- 'Conductores de contacto' se les llama. Es decir: que no tengas que quitártelos para utilizar cualquier dispositivo con pantalla o teclado. Pero hay más ejemplos de la influencia de las tecnologías en la moda. ¿Te cuento?

- Faltaría más.

- Cuando los móviles eran pequeños también lo eran los bolsillos interiores de los bolsos. Ahora que son, prácticamente, computadoras en miniatura todos los bolsos han agrandado sus bolsillos interiores. Y el tamaño de muchas mochilas se ha adaptado de manera que pueda caber tu portátil. Por otro lado y a menor escala si quieres, hay mucha gente que me pide les diseñe colgantes especiales para su teléfono.

- Vaya. Y de ahí saltamos a la pamela que llevas en la foto. ¿Rafia?

- Sí, rafia desflecada. Con flores vintage. Vintage y locales.

- ¿A qué llamas 'flor vintage local'?

- Son naturales. Antiguas. He dejado que el tiempo las seque. Cuando cerró me las regaló por decenas el dueño de una floristería que hizo historia en Errenteria. Estaba en esta misma calle, se llamaba Nerine.

- Ya que citamos negocios historiados de la villa, dime ¿qué está pasando en Errenteria para que medio mundo se instale aquí?

- La primera reflexión que haría es que el otro medio mundo se ha quedado con la imagen de Errenteria de hace 25 años. O más. Pasa lo mismo con Bidebieta, mi barrio.

- Explícate.

- Aquí ya no se corre delante de ninguna policía ni se vive en un ambiente denso, agriado. En el río hay patos, los comercios están concentrados en una zona concreta. Y los llevan gentes con mucho poso. No ya de emprendimiento sino de experiencia. El Centro Niessen es un buen motor y hay mercado de fresco en sus arcos. Sin olvidar que esa proximidad con los clientes, con los vecinos te obliga a ponerte las pilas.

- ¿En qué sentido?

- En una ciudad más grande, con más dispersión de establecimientos, distintas zonas comerciales y más gente de paso parece que los errores y fracasos se difuminan y se esconden más fácil. Aquí no. Aquí es habitual que tu clienta viva cerca de tu negocio. Así, todos nos cruzamos con todos. Hay más cosas buenas: los comerciantes hacemos piña. Por mantener airosa Errenteria. Que en tren está a diez minutos de Donostia.

- ¿Por qué has citado Bidebieta hace unas cuantas líneas?

- Porque también resulta que mucha gente mira nuestro barrio con ojos del siglo pasado. Muy del siglo pasado. De cuando solo era un conjunto de bloques de pisos. Hoy es verde. Hoy juega aquí el Bera Bera. Los Bera Bera: balonmano, baloncesto adaptado. Hoy hay bares como el Erreka. Te diré una cosa: dejo la moto siempre en la calle y nunca ha pasado nada. Sin embargo, dos veces me han robado del baúl... ¡en Gros!

- Lo siento.

- Tranquila. Sin rencor. Voy mucho a tu barrio. Tengo parte de la familia allá. Un buen taller de coches, Josma. Y una emprendedora a muerte, Yoana, de A pies juntillas.

- Poderío. De aquella chavala a quien Maite, su profesora, inoculó el veneno de la pasión del dibujo a la mujer de negocios y diseñadora que eres y ha instalado taller en el interior de su Bámbola hay todo un recorrido ¿eh?

-Y tanto pero todo muy integrado. Ahora enloquezco con el diseño de tocados. ¡Me encanta! Ahí junto mi pasión por el color y mi compromiso con lo natural. Y el montaje de piezas que aprendí en mis estudios de joyería. Y la luz de los cristales...

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