Técnicos municipales podrán ver en tiempo real las imágenes de los ascensores públicos

Cámara instalada en el exterior del ascensor de Sagüés. Hay otras dos colocadas en la cabina y en la parada inferior./IÑIGO SÁNCHEZ
Cámara instalada en el exterior del ascensor de Sagüés. Hay otras dos colocadas en la cabina y en la parada inferior. / IÑIGO SÁNCHEZ

El Ayuntamiento activa el sistema de videovigilancia instalado en siete elevadores de la ciudad. La concejala socialista Agirrezabalaga explica que el seguimiento de la pantalla no será continuo las 24 horas

JORGE F. MENDIOLASAN SEBASTIÁN.

El Ayuntamiento ha activado esta semana las cámaras de seguridad instaladas en siete ascensores públicos de la ciudad. Son los primeros de una lista de veintitrés elevadores y escaleras mecánicas en los que próximamente se colocará este dispositivo con el fin de prevenir delitos y actos vandálicos.

La principal novedad del sistema, cuya implantación anunció en septiembre DV, es que la señal en directo se recibirá en el edificio Urdaneta, donde técnicos de Mantenimiento Urbano podrán visionar las imágenes en tiempo real.

No será una vigilancia al uso, ya que el trabajador al que se ha encargado la tarea tendrá que atender otras funciones y no habrá ojos mirando la pantalla las 24 horas del día. Sin embargo, es un cambio respecto a los planes iniciales del gobierno municipal, que se limitaban a almacenar las imágenes para revisarlas en caso de denuncia. Este será, en todo caso, el cometido principal del sistema y las grabaciones se borrarán cada semana si no se registran incidencias que justifiquen su conservación.

Según explica la concejala de Igualdad, Duñike Agirrezabalaga (PSE), un informe jurídico encargado por el Ayuntamiento avala el uso de esta tecnología en las condiciones planteadas. En sus conclusiones, el documento subraya que la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) permite la instalación de videocámaras fijas vinculadas al ejercicio de competencias municipales -en este caso la seguridad de las personas y la defensa del patrimonio- y su gestión por parte de personal técnico de mantenimiento.

Recuerda asimismo que la instalación de videocámaras en la vía pública «inicialmente sólo está permitida cuando es realizada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en los términos previstos en la Ley Orgánica 4/1997, (...) porque solo a estas corresponde la potestad de vigilar estos espacios». Pero esta prohibición queda matizada en la medida en que podrán tomarse «imágenes parciales» y «limitadas» de vías públicas cuando resulte imprescindible para la finalidad de vigilancia que se pretende, que es el interior de los ascensores.

Las grabaciones se almacenarán una semana para revisar en caso de denuncia

Un informe jurídico avala el cumplimiento de la Ley Orgánica de Protección de Datos

La Agencia Española de Protección de Datos sostiene por otra parte que los derechos y libertades fundamentales de los afectados -es decir, las personas cuyas imágenes sean visionadas y grabadas por las cámaras de seguridad- «no se ven lesionados hasta el punto de prevalecer sobre el interés legítimo de la comunidad relacionado con la seguridad». En otras palabras, el interés general prima frente el derecho a la intimidad.

Agresión en Aldunaene

Las cámaras ya funcionan en los ascensores de Mundaiz, Aldunaene, Aquarium, Sagüés, estación de autobuses y los dos de la calle Aizkorri, seleccionados en base a criterios como la situación de seguridad actual que presentan o el volumen de usuarios que soportan.

En cada uno se han colocado tres: una en el interior de la cabina y otras dos en las paradas superior e inferior. Una pegatina advertirá a los usuarios de que entran en zona videovigilada, otro requisito de la LOPD. La actuación ha tenido un coste de 17.000 euros y los presupuestos de 2018 recogen una partida para extender la iniciativa al resto de elevadores y demás elementos mecánicos de movilidad vertical, entre ellos las escaleras de Larratxo, Lizardi y San Roque.

La decisión del consistorio de mejorar la seguridad en los ascensores públicos está motivada en parte por el ataque que sufrió una mujer en julio cuando fue abordada por un individuo en el elevador de Aldunaene, que conduce al parque de Cristina Enea desde el paseo Federico García Lorca. El autor de los hechos fue detenido días más tarde por agentes de la Ertzaintza después de llevar a cabo la correspondiente investigación.

Según relató la víctima en su denuncia, en el momento en el que se abrieron las puertas del ascensor, se introdujo en el habitáculo un hombre que, sin mediar palabra, le agarró con fuerza del cuello y comenzó a besarla. Entre ambos se inició un forcejeo durante el cual la mujer pudo zafarse del agresor y salir a la calle. El acusado subió hacia la pasarela de Cristina Enea y se dio a la fuga por el parque a la carrera. Con las cámaras hoy activas, el ataque habría quedado registrado y las imágenes servirían de prueba ante un tribunal.

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