Un taller barato

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

Selectividad. Asunto serio. Y para los asuntos serios, gente que sabe. Pedro Miguel Etxenike. Hace unos días, participó en un encuentro internacional de rectores en Salamanca y dijo: «La universidad no es un taller barato de las empresas».

No soy quién para darte consejos pero estudia lo que te guste y no lo que creas que tiene salidas.

Me opongo a los estudios enfocados a lo práctico. Se estudia para saber, no para hacer. «Una universidad cuya misión sea solo la empleabilidad no está bien enfocada», dijo el sabio de Isaba. En ese foro también se oyó que «los ciudadanos deben contar con herramientas para afrontar retos inimaginables, no solo destrezas para solventar los problemas presentes». «No podemos formar máquinas de producir, sino de pensar». «Debemos centrarnos más en la educación para la incertidumbre que en la educación para la seguridad».

La universidad es una fábrica de conocimiento, no de mano de obra.

Las empresas quieren que los estudios sean eminentemente prácticos, pero también quieren pagar menos, ganar más, privatizar los beneficios y socializar las pérdidas. Todo eso quieren. La pregunta es por qué hay que dárselo. Si lo quieren, que lo hagan. La universidad no es su agencia de colocación.

Asumir esa lógica sería aceptar que para ser escritor lo importante es saber mecanografía. Lo importante es saber escribir. O que para ser médico la clave es dominar el artilugio último grito del mercado. Sea cual sea esa maravilla, en cinco años estará obsoleto pero a ti te seguirá doliendo la rodilla. Lo importante es saber qué te pasa y cómo se cura. Eso es ser médico. Lo otro es manejar un cacharro. ¿Se ve la diferencia?

Saber. Se trata de adquirir conocimientos, espíritu crítico y comprender el mundo. A utilizar aparatos, a trabajar, se aprende trabajando y eso viene luego.

Haced lo que os guste. Lo que sintáis. Y mucha suerte, chavales.

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