Solicitan «revisiones periódicas» para los afectados por amianto

El Pleno insta al Gobierno Vasco a que Osakidetza realice controles médicos a los altzatarras que hayan estado en contacto con las zonas contaminadas

JORGE F. MENDIOLA SAN SEBASTIÁN.

El Pleno aprobó ayer dos iniciativas de la oposición referidas a la prevención de la salud frente al amianto en Altza. Irabazi sacó adelante una moción ordinaria a la que se añadieron dos enmiendas de EH Bildu por la que el Ayuntamiento insta al Gobierno Vasco a que realice, a través de Osakidetza, «revisiones periódicas adecuadas a todas las personas que, habiendo podido tener contacto con las zonas contaminadas, así lo soliciten en su servicio de atención primaria, al objeto de detectar de manera precoz cualquier incidencia en su salud».

El concejal de Irabazi Loïc Alejandro recordó que este verano se han hallado fibras de asbesto «en la capa superficial de los parterres» del colegio Oleta -que ya han sido debidamente cubiertos- y en las huertas próximas.

El responsable de Medio Ambiente, Alfonso Gurpegui, aseguró que se acometen «pruebas permanentemente» y que la calidad del aire es buena. «Queremos enviar un mensaje de tranquilidad a los altzatarras. Nos preocupa la salud y debemos velar por ella, por lo que estamos vigilantes», subrayó el delegado socialista, quien explicó que un estudio reciente permite descartar la incidencia de enfermedades asociadas a la exposición al amianto. El popular Txema Murguiondo, cuyo grupo votó a favor de la moción, advirtió de que «todos los riesgos deben ser analizados».

Mapa de suelos

En la sesión ordinaria de ayer también se debatió una iniciativa conjunta de EH Bildu e Irabazi que obtuvo el respaldo de la corporación a su segundo punto. Según el texto aprobado, el Pleno insta al gobierno municipal a «solicitar provisional y cautelarmente al Gobierno Vasco una actualización de los suelos potencialmente contaminados de Altza». Los terrenos a incluir son los ocupados por los centros de enseñanza Harri Berri y el propio Oleta, la calle Darieta -que limita al norte con el antiguo polideportivo- y 30 metros a la redonda «de las zonas actualmente identificadas como potencialmente contaminadas, excluyendo aquellas edificaciones construidas con anterioridad al derribo de la fábrica».

Esta medida estaría vigente «hasta que se determine con fiabilidad la extensión total del suelo contaminado».

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