Los sobrecostes amenazan con paralizar la ejecución del doble ascensor entre Morlans y Aiete

El desvío presupuestario roza ya el máximo legal del 10% que obliga a detener las obras y convocar un nuevo concurso público

JORGE F. MENDIOLA SAN SEBASTIÁN.

El pasado año ocurrió en Intxaurrondo, en la construcción de los 55 apartamentos para mayores de Mons, y este año podría suceder en Morlans. El doble ascensor que unirá este barrio con Aiete está amenazado por los sobrecostes, que rondan ya el máximo legal del 10% que obliga a detener las obras y sacarlas de nuevo a concurso público.

Según explicó la concejala de Movilidad, Pilar Arana, en las comisiones de Pleno, los desvíos presupuestarios son de un 9,49% en el primer lote y de un 9,56% en el segundo, por lo que cualquier contratiempo o imprevisto que surja condenaría al proyecto a repetir los trámites de licitación y adjudicación. Con las exigencias normativas actuales, el proceso duraría, como mínimo, entre tres y cuatro meses.

Las razones de los incrementos de costes sufridos hasta la fecha hay que buscarlas en la inexactitud de los estudios geotécnicos realizados antes de acometer los trabajos. En el ascensor inclinado, que partirá junto a la entrada del túnel del bidegorri de Morlans, las estimaciones sobre la estabilidad y resistencia del terreno no fueron del todo precisas y ahora es necesario reforzar la ladera con una pantalla de micropilotes para garantizar la seguridad. Esto provocará un retraso en la ejecución de entre cuatro y cinco meses, según se anunció en noviembre.

En el segundo ascensor, el vertical que conectará de Pío Baroja con el paseo de Aiete, se ha detectado la necesidad de acometer un sostenimiento de tierras superior al previsto inicialmente, para lo que se empleará la técnica del micropilotaje. La Junta de Gobierno Local ha aprobado esta semana una modificación del proyecto en el que se recoge asimismo una ampliación del plazo de ejecución de otros cinco meses. Así las cosas, las previsiones del Ayuntamiento apuntan a que para verano se pondrán en marcha ambos elevadores, siempre que no aparezcan más problemas que encarezcan la obra y obliguen a paralizarla.

Cuando entren en funcionamiento, darán servicio a 3.700 donostiarras y reducirán el tiempo para llegar desde Aiete al Centro. El ascensor inclinado llegará a la rotonda de Melodi tras recorrer 143 metros en 72 segundos con una pendiente media del 26,8%. La capacidad de carga de la cabina será de 1.875 kilos, por lo que podrá transportar a 25 personas en cada viaje.

Una vez en la rotonda de Melodi, los usuarios tendrán que cruzar la calle y recorrer unos metros a pie para alcanzar el segundo ascensor. Se ubicará en el tramo inicial del paseo de Pío Baroja, justo debajo del viaducto por el que discurre el paseo de Aiete, y llegará en vertical a la parcela en la que se levantará el futuro ambulatorio del barrio.

Los retrasos acumulados hasta el momento no afectarán a la urbanización del entorno de la parada de Morlans ni a la reapertura del túnel del bidegorri, que se fijó para este mes tras la construcción de un muro de 28 metros para estabilizar el talud y así evitar la caída del material de la ladera al carril bici.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos