Una sentencia desestima la reclamación de 37 millones de Reparadoras al Ayuntamiento

El edificio de las Reparadoras es explotado en la actualidad como hotel./LUIS MICHELENA
El edificio de las Reparadoras es explotado en la actualidad como hotel. / LUIS MICHELENA

Solicitó esa compensación porque el PGOU y el Peppuc impiden destinar el suelo a viviendas. El fallo desestima el derecho a indemnización por vinculación singular, lo que podría tener influencia en el pleito sobre el Bellas Artes, basado en el mismo argumento jurídico

AINGERU MUNGUÍASAN SEBASTIÁN.

El Ayuntamiento respiró ayer aliviado ante la primera sentencia sobre el derecho a indemnización por vinculación singular. Los casos de Reparadoras y Bellas Artes suponían una Espada de Damocles de considerables proporciones (36,9 y 13,7 millones de euros, respectivamente) y un juzgado ha desestimado la primera reclamación patrimonial al no apreciar, ni en el planeamiento urbanístico ni en el Peppuc, limitaciones singulares ni lesión alguna a derechos urbanísticos consolidados del titular de la parcela. El fallo puede ser recurrido en apelación en el plazo de quince días.

Tanto la reclamación patrimonial del Instituto María Reparadora como la de la empresa Sade (propietaria del Bellas Artes) están defendidas por el abogado Javier Olaverri. En ambos casos, ha dirigido una reclamación económica al Ayuntamiento porque el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) establece una clasificaciòn del suelo (uso terciario) e impone unas restricciones arquitectónicas (mantenimiento sin derribar de las fachadas) derivadas de su catalogación en el grupo C del Plan Especial de Protección del Patrimonio Urbanístico Construido (Peppuc).

La defensa de las Reparadoras argumenta la vinculación singular, un derecho indemnizatorio recogido en la legislación, al considerar que el Ayuntamiento limita de forma discriminatoria el aprovechamiento urbanístico de la parcela respecto a las demás de uso residencial del Ensanche Cortázar. El recurrente alega que el PGOU y el Peppuc limitan a 5.319 m2 de uso terciario el aprovechamiento urbanístico cuando si se aplicara la misma vara de medir que al resto de edificios de alrededor la parcela podría disponer de 15.500 m2 de suelo residencial. Olaverri explicó en su día a DV que con la actual normativa el valor del suelo es de 12 millones de euros, mientras que si se reconociese la clasificación residencial el valor ascendería a 49 millones de euros. La diferencia entre uno y otro valor es lo reclamado al Ayuntamiento.

Las Reparadoras pidieron en 1904 liciencia para construir un edificio destinado a convento ORIGEN

El PGOU de 2010 califica el suelo como terciario, amplía los usos y también la superficie edificable RECALIFICACIÓN

El planeamiento no ha modificado de forma desfavorable el aprovechamiento del solar CONCLUSIÓN

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de San Sebastián desestima el recurso interpuesto por las Reparadoras. Explica que en 1904 se solicitó licencia para la construcción de un convento; el PGOU de 1962 consolidó el edificio siguiendo las alineaciones y ordenanzas del Ensanche Cortázar «en los términos aplicados en la licencia»; y el Plan General de 1995 calificó la parcela como de «equipamiento privado, en la modalidad de centro religioso», consolidó el conjunto y «posibilitó la adición de un ático y una bajocubierta en la parte no ocupada por la iglesia», incluyendo el inmueble en el catálogo municipal con grado I. El PGOU de 2010 (vigente en la actualidad) cambió la calificación a uso terciario -siguiendo un «criterio general» aplicado en toda la ciudad «al finalizar el uso como convento»-, y autorizó intervenciones de ampliación (dos áticos a la calle Easo y la elevación del edificio sobre las dos primeras plantas en el cuerpo de las fachadas a San Bartolomé y Manterola). El Peppuc lo catalogó inicialmente en el grado B, aunque tras admitir una alegación de las Reparadoras, rebajó su protección al grado C, la misma que tienen «268 edificios» de la ciudad, recuerda la sentencia. Las determinaciones del binomio PGOU-Peppuc para la parcela de Reparadoras «no comportan una limitación o vinculación singular», concluye el fallo.

La resolución rechaza que la parcela tenga consolidado el derecho a construir un edificio de viviendas por el mero hecho de que el conjunto del Ensanche Cortázar sea residencial y recuerda que desde su construcción «la parcela estaba destinada por la propiedad a convento». La sentencia recoge argumentos del informe de la Comisión Jurídica Asesora de Euskadi que indica que toda la gestión urbanística relativa a esa parcela y a todas las del Ensanche Cortázar fue realizada hace un siglo «no siendo admisible o necesaria una nueva operación de redistribución de beneficios y cargas, mientras las parcelas mantengan las características». «Mientras no se modifiquen las características que se fijaron para el suelo en el momento de la transformación urbanística del mismo no cabe hablar de vinculación singular». El magistrado concluye que, «no habiendo modificado el planeamiento de forma desfavorable para la demandante las características urbanísticas que adquirieron en el momento de su construcción el suelo y las construcciones de su titularidad, y no habiéndose modificado tampoco las características y los suelos de su entorno, no ha lugar a apreciar vinculación o limitación singular alguna de derechos urbanísticos» y, por tanto, el recurso de las Reparadoras «ha de ser desestimado».

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