La Zurriola, campo de rugby y voley playa

La Zurriola, campo de rugby y voley playa

PAULA DÍAZ

Conocida por ser territorio surfero, la playa de la Zurriola se ha convertido estos dos últimos días también en territorio de rugby y voley playa. Algo un poco chocante teniendo en cuenta que, aunque el voley playa es más común de ver, el rugby se suele jugar generalmente en campo de césped, por lo que cabe preguntarse por qué, de repente, había tantos chavales practicándolo en la arena. No es algo que se haya puesto de moda de la noche a la mañana, ni mucho menos, sino que el club deportivo Bera Bera había organizado varios partidos de ambos deportes en pos de ofrecer unas jornadas de competición sana y divertida a donostiarras y turistas. Además, aunque el rugby es un deporte muy conocido y practicado mundialmente, en España -comparado con países vecinos como Inglaterra o Francia, por ejemplo-, se queda algo atrás en popularidad y necesita de un empujón para extenderse un poco más. Y ese es uno de los objetivos que el club donostiarra pretende alcanzar organizando eventos como este, en el que trece equipos de chavales -y no tan chavales- se animaron a participar en los partidos de este juego y demostraron que nadie sale herido con los famosos placajes que se ven a menudo en las películas, que «es lo que más preocupa, sobre todo a las madres a la hora de apuntar a sus hijos», señala Ángel Sarasola, responsable del club de rugby. «Pero nosotros jugamos a tocar, no a placar, con lo cual el juego se vuelve menos peligroso y más divertido», asegura.

Actualmente, a nivel guipuzcoano hay nueve clubes de rugby, entre los que destacan los de Ordizia y Hernani, con equipos que juegan en la máxima competición estatal, la división de Honor. «Los de Zarauz y Eibar y el nuestro compiten en la división de Honor B -un nivel por debajo-, y el resto compite a nivel vasco», explica Sarasola. Pero en el Bera Bera son ambiciosos y quieren sumar más equipos a los que ya hay. Por eso, llevan varios años montando diferentes eventos para dar a conocer e impulsar la participación en este deporte. «Estas cosas requieren mucha labor de voluntariado, muchísimo trabajo, y es algo agotador pero que al final tiene su recompensa», reconoce, porque, aunque muy poco a poco, ven resultados.

Sin sitio en la playa

Con el voley la situación es diferente. Bastante raro es encontrar a alguien que no lo conozca o no lo haya practicado al menos una vez en su vida. Es un deporte que «desde hace unos 10 años sin duda ha ido en auge, tanto a nivel estatal como de Gipuzkoa», señala Iñigo Pazos, del club de voley. Y aunque en Gipuzkoa no hay ningún equipo de voley playa, sí hay equipos de sala -el Bera Bera, de chicos, y el Fortuna (Hernani), de chicas- cuyos jugadores(as) también juegan en arena de vez en cuando. «Hace 10 años prácticamente nadie jugaba al vóley aquí en la playa, y a día de hoy nosotros a veces no tenemos sitio. Y no hablo de las redes públicas, sino que no encontramos sitio ni para poner las nuestras», apostilla su compañero, Imanol Egaña. Así que no hace falta hacer tantos esfuerzos por darle ‘publicidad’.

En este caso, solo se buscaba que la gente hiciera algo de actividad física. Y así fue. A lo largo de los dos días de partidos, tomaron parte cientos de personas formando nada menos que 55 equipos; 20 mixtos, que jugaron el sábado; 20 de chicos y 15 de chicas -jugaron ayer-. Los partidos de vóley se prolongaron hasta las 20.00 horas, justo a tiempo para cenar y prepararse para una noche de fuegos y ferias.

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