Dos encastes, seis hierros y divisas

Toros que se lidiaron en la feria de 2011 en los corrales de Illumbe. / USOZ

Toros de Murube para rejones y de Domecq para la lidia a pie que son garantía y fiabilidad. La Feria de Semana Grande combina ganaderías de gran tradición con otras que harán su debut en el coso de Illumbe

MANUEL HARINASAN SEBASTIÁN.

El espectáculo se llama corrida de toros y curiosamente, en muchos casos, sobre todo si el que está mirando el cartel no es muy aficionado, los referentes para acudir a la taquilla y adquirir su localidad, son los tres toreros que van a actuar en cada uno de los festejos. Los comentarios siempre son muy parecidos: «falta Fulanito, que triunfó el año pasado» o «¿qué hace Mengano en esa corrida? eso es para abaratar el cartel...» ; como esos o muy similares. Sucede en todas y en cada una de las plazas. Pero los más aficionados, se fijan en el otro componente de la fiesta: el toro. Es de quien depende en realidad el resultado de la corrida Porque el toro es impredecible: por mucho que el ganadero lleve un estricto y preciso proceso de selección, que se fie de todas las anotaciones y reseñas del historial de la ganadería, que escoja el mejor semental con la mejor vaca evitando la consanguineidad... por mucho que haga, cuando se abre el portón y sale 'el de las patas negras' todo eso queda de lado y el maravilloso e incierto misterio de la lidia comienza con un resultado siempre desconocido. De cualquier forma, las ganaderías tienen un origen, un historial que hay que conocer para, al menos, tener una referencia del tipo de animal que va a lidiarse cada tarde. No es lo mismo un toro de origen Murube, Núñez. Santacoloma o Domecq. No sólo sus características físicas son totalmente diferentes, sino que su comportamiento en el ruedo, poco tiene que ver de uno a otro.

Incluso teniendo el mismo origen y siendo el mismo encaste, como en el caso de los toros de las cuatro corridas que se van a lidiar, a pie este año en Illumbe, poco van a tener en común; los cuatro encierros proceden en origen, de la misma ganadería, la de Juan Pedro Domecq y Díez. Aun así, cada uno de los propietarios ha ido realizando su propio proceso de selección, conforme a sus gustos, o a los gustos del mercado que demanda sus toros y estos van desarrollando: mayor o menor apariencia de pitones, volumen, peso, acometividad, carácter, temple, bravura, nobleza, clase, casta....

Pero, ¿Cómo son los Juanpedros? ¿de dónde proceden? Vamos a tomar como referencia la fecha del 2 de agosto de 1790, que es el día en que Vicente José Vázquez lidió por primera vez sus toros en la plaza de toros de Madrid; aunque ya su padre Gregorio Vázquez había lidiado una corrida de toros a su nombre en Sevilla en 1763, Vicente Vázquez formó su ganadería con reses de Cabrera, Vistahermosa, Marqués de Casa Ulloa y Becquer; es decir una especie de amalgama de orígenes que ha llegado a nuestros días como un encaste único, el llamado encaste Domecq. Al fallecer Vicente, tenía una importante deuda con la Casa Real por lo que la ganadería fue enajenada y el Rey Fernando VII fue su nuevo propietario. A su muerte fue vendida a los Duques de Veragua, posteriormente a Manuel Martín Alonso y desde 1930 a Juan Pedro Domecq. Desde 1937, Juan Pedro fue depurando el ganado adquirido, originario de Veragua, con hembras y machos del Conde le la Corte. Se puede decir que esta ganadería forma un encaste propio, base además de casi un 80% del total de las ganaderías actuales. A principios de los años ochenta, al poco de fallecer Juan Pedro, se partió la vacada entre sus herederos y con nueve décimas partes de la misma se constituyó la ganadería de Jandilla. A partir de ahí podemos analizar el origen concreto de cada una de las corridas de nuestra Semana Grande 2017.

Día 12 de agosto

Toros de Zalduendo. Fernando Domecq Solís, uno de los propietarios de Jandilla y por lo tanto heredero de Juan Pedro Domecq, reclamó en 1987, su parte de la ganadería y formó la suya propia con la denominación de Zalduendo. En 2014 se constituyó una sociedad con el nombre Zalduendo S.L.U. que adquirió la ganadería, siendo la propietaria en la actualidad. Por lo tanto es puro Juan Pedro Domecq. Por otro lado, un elemento fundamental y único distintivo de cada ganadería son el hierro, la divisa y la antigüedad. Cada ganadero diseña su hierro, que irá marcado a fuego en el lomo del animal y los colores de la divisa, que lucirá en su morrillo al saltar al ruedo.

En los cuatro encierros habrá toros que en origen proceden de la ganadería de Juan Pedro Domecq

Los Zalduendo de la primera corrida se lidiaron en Illumbe en 1998, 2003, 2006, 2010 y 2016

Los Parralejo y los José Vázquez debutarán los días 13 y 14 en el coso de San Sebastián

La antigüedad viene dada por la primera vez que se lidia una corrida de toros en la plaza de Madrid con ese hierro y divisa. Siempre que se mantenga, no importa que el propietario vaya cambiando, bien sea por herencia o venta. Incluso no tiene nada que ver el origen del propio ganado. Se ve con claridad en este caso. Fernando Domecq compró lo que restaba de la antigua ganadería de Zalduendo, mantuvo el hierro y la divisa y por lo tanto la antigüedad de 1817. Eliminó el poco ganado que quedaba e incorporó la parte que le correspondió de Jandilla. De esta manera volvió a verse en los carteles el hierro navarro de la Z, el de la vacada formada a finales del siglo XVIII por Joaquín Zalduendo en Caparroso y que permaneció en la familia hasta el año 1939. Vuelven a Illumbe, donde se han lidiado en las ferias de 1998, 2003, 2006, 2010 y 2016.

Día 13 de agosto

Toros de El Parralejo. Un caso totalmente distinto, Rafael Molina Candau compró en el año 2007 una punta de vacas y sementales de Jandilla y Fuente Ymbro (puro Jandilla) y formó esta ganadería. Creó el hierro y escogió la divisa albero y verde. No tiene antigüedad, ya que no se ha presentado en Madrid. Realmente debuta como corrida de toros en plaza de primera categoría. Illumbe es el coso elegido y por tanto de máxima responsabilidad para el ganadero. Hasta ahora El Parralejo se había anunciado en novilladas picadas con muy buenos resultados. Desde hace algunos años, es la novillada habitual que abre el abono 'sanferminero' el día 5 de julio.

Día 14 de agosto

Toros de José Vázquez. Segunda ganadería debutante en Illumbe. El caso de este ganadero es muy parecido al de Zalduendo. Otro hierro histórico. El '9' de la ganadería de Aleas, con divisa encarnada y caña, y antigüedad en Madrid del 5 de mayo de 1788, es decir 229 años. En este caso la ganadería permaneció en manos de la misma familia hasta 1983, en que Manuel García-Aleas Carrasco la vendió a José Vázquez. En 1993 compró un lote de 30 vacas y dos sementales de Zalduendo, llevando dos ramas en la ganadería. En 2003 elimina todo lo de origen Aleas y mantiene la rama de Zalduendo. Sigue conservando el hierro, la divisa y la antigüedad. A nombre de Aleas se estoquearon 26 toros en la plaza del Chofre;la última vez el 18 de julio de 1968, con el siguiente cartel: Dámaso Gómez, Andrés Vázquez y Agapito García 'Serranito'. Toros fuertes con mucho trapío. Dámaso cortó una oreja.

Día 14 de agosto

Toros de Herederos de Ángel Sánchez y Sánchez para rejones. Vuelve a Illumbe una de las ganaderías tradicionales cuando se trata de reses para rejones. En 1932 Ángel Sánchez la crea a partir del lote que le correspondió por herencia de la de su padre, Matias Sánchez Cobaleda. La aumenta con 50 vacas y 2 sementales de Carmen de Federico y posteriormente, en 1993, con vacas y sementales de Carmen Lorenzo. Todo ello puro origen Murube. Esta casta parece la indicada para la lidia a caballo, según las preferencias de los principales rejoneadores.

Día 15 de agosto

Toros de Garcigrande y Toros de Domingo Hernández. Aun con dos hierros y divisas diferentes, la primera con antigüedad de 29 de junio de 1986 y la segunda sin antigüedad, se trata de una única ganadería. Oriunda, como el resto de las que se torearán a pie, de la de Juan Pedro Domecq. En 1980 Domingo Hernández adquirió una ganadería formada hacia 1929 por Gabriel González. Pasó a denominarla Garcigrande y varió el hierro y la divisa. En cuanto al propio ganado, habiendo eliminado todo lo anterior, adquirió en 1980 un lote de sementales y vacas procedencia Juan Pedro Domecq, antes de la partición efectiva de la ganadería. En 1992 compró a Antonio Pelaez los derechos del hierro de su propiedad, agregándole parte las reses de Garcigrande. Se trata, pues, de una misma ganadería con dos hierros y divisas diferentes. En nuestra plaza ha estado presente en ocho ocasiones; los años 2002, 2005, 2007, 2009, 2010,2011, 2012, 2015 y 2016.

Fotos

Vídeos