Despedidas de solteros y de toreros

En presencia del sobresaliente David Saleri (verde lima y oro), Cayetano (azul celeste y oro) saluda en el callejón a David Casanova (nazareno y azabache), auxiliador de Pablo Hermoso de Mendoza. / USOZ
En presencia del sobresaliente David Saleri (verde lima y oro), Cayetano (azul celeste y oro) saluda en el callejón a David Casanova (nazareno y azabache), auxiliador de Pablo Hermoso de Mendoza. / USOZ

Mató recibiendo Cayetano a 'Enraizado' la tarde en que a la plaza se acercaron los vecinos de Zorroaga

BEGOÑA DEL TESO

Hermoso de Mendoza no mató bien ni a 'Zapatero' ni a 'Bailador' por mucho que, aunque tan cortitos de cuernos, tuvieran tranco y hermosura. Por mucho que buenos caballos tuviera y tenga para el rejón de muerte, ese 'Nevado', tordo de pura raza española, y ese 'Bacano', también tordo y de origen lusitano.

No mató bien Ponce a 'Académico' que aunque manseaba y quiso al principio volver trotando a corrales resultó buen mozo y al final siguió la muleta de Enrique en un juego donde la mitad de la plaza veía que toreaba con la punta de lafranela y la otra mitad (la que pidió la oreja que la Presidencia, tras contar pañuelos y almohadillas no concedió) decía que quien se salía del trapo porque se quería escapar y se quedaba fuera de cacho era el negro algo bragado marcado con el 107. No mató bien el maestro porque lo quiso hacer fácil y cómodo, no marcó la cruz y le quedó la espada baja y tendida.

Así que viéndolas venir andaba el respetable que llenaba tres cuartos de Illunbe y estaba construido por una deliciosa mezcolanza amalgamada de abonados, turistas, navarros, aficionados y 7 criaturas vestidas de torero de bazar chino con escarapelas y bandas que certificaban su pertenencia a una turba multicolor de despedida de soltero que esperaba en la puerta del tendido 7 destinada ex-clu-si-va-men-te a las entradas compradas en internet.

El aforo incluía también a 25 residentes en el centro de la Fundación Zorroaga capitaneados por Agustón Jiménez. Habían comido tan ricamente en el Atalaya, subido al autobús, bajado en sus sillas de ruedas y ahí estaban, entre el 7 y el 8 en feliz convivencia con los de la despedida de soltero, las damas vestidas de Víspera de la Virgen y los caballeros pintureros de camisa y cubata.

Pasaban el tiempo los espectadores esperando la galerna y comentando si Morante tenía razón o no la tenía por estar aburrido del mundo de los toros. Así, cuando apareció Cayetano y se llevó bonito y serio a 'Enraizado' al caballo del 'El Chano', vestido de azabache y fucsia la plaza se espabiló y no perdió ni pase ni paso ni son. Cayetano mató bien. Mató recibiendo, arte y maña reservada a unos pocos.

Al mediodía en el salón Astoria del hotel Astoria se escuchó la voz de Orson Welles. Era una grabación muy antigua en la que el gran maestro de 'Campanadas a medianoche' hablaba de Manuel Rodríguez 'Manolete' de cuya muerte en Linares se cumplirán el 28 de agosto 70 años. Decía aquel cuyas cenizas descansan en la plaza de Ronda que había visto 'faenas más grandes que las que hiciera nunca Manolete' pero que no había conocido nunca un 'hombre más grande que él'. Decía aquel que amó a Rita Hayworth que el hijo de Doña Angustias, el amante de Lupe Sino era más que un califa cordobés. Era el 'Séneca de las plazas de toros'. Era Quijote porque trataba a los Miura como si fueran molinos.

El día que se supo que Morante de la Puebla volvía a alejarse del planeta taurino se escuchó la voz del Ciudadano Kane en la tercera de Feria de Illunbe porque Txepe Lara presentó en el Astoria el libro 'Manolete: «Yo me mando»'. Es Txepe productor cinematográfico de títulos como 'Arriya', 'El cielo gira' o 'Txot!' y es el libro un tesoro de los recuerdos de su padre, fotógrafo de Bilbao que a partir de su amistad con otro coloso, Pepe Luis Vázquez, acabó retratando una y cien veces a quien 'Islero' rompió la femoral y la vida cuando iba a estoquearlo al volapié.

Se presentó ese libro editado por Bellaterra. Se presentó al mediodía de la tarde en que 'El Piqui' y 'Greño', auxiliadore del caballero en plaza, de Pablo y sus caballos, dejaron dos toques de torería pura. Uno le colocó el toro ( 'Académico') al jinete de Estella en el centro más centrado del albero de Illunbe. Y solo le hizo falta un buen juego de muñecas y de capa. El otro llevaba el capote de brega con la vuelta verde. Pudiera ser que haya sido la primera capa con el revés verde lona visto en Illunbe.

El libro de los Lara (padre e hijo) contiene fotografías asombrosas: Manuel Rodríguez jugando a pelota en el frontón de la villa de la familia Mendizabal cerca del mirador del monte Ulia. Y jugaban a pelota Pepe Luis y Manuel porque un buen lidiador ha de saber andar hacia atrás. Como un buen pelotari. De eso sabía mucho Fandiño, que fue torero, txistulari y manista. En el libro, por cierto, hay fotos de aquel al que llamaban 'Carapalo' en Fuentelaencina donde el vizcaino empezó de maletilla, se hizo espada y compró finca.

En el libro, los toreros juegan en el frontón con dos chavales, Javier e Iñaki Pagola. Los chicos, aurrelaris. Los matadores, zagueros. Iñaki, hoy médico y padre de cineasta (Nere Pagola) estuvo en el Astoria y el mismo día cuando Cayetano mató recibiendo leyó un viejo romance que dice: 'Los toritos de Miura ya no tienen miedo a nadie/que se ha muerto Manolete/quien mejor los mataba'.

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