El Sanse, vivero de futbolistas

La plantilla del SANSE de Liga Vasca juvenil, durante un partido este pasado domingo en el campo Félix Garin. / PEDRO MARTÍNEZ
La plantilla del SANSE de Liga Vasca juvenil, durante un partido este pasado domingo en el campo Félix Garin. / PEDRO MARTÍNEZ

Este club donostiarra nace de la fusión de Aldapetarrak y San Ignacio y de él han salido jugadores como Álvaro Odriozola o Luca Sangalli

IMANOL LIZASOAIN SAN SEBASTIÁN.

Con el fin de dar respuesta al cambio en la normativa del fútbol federado guipuzcoano, y apostando por la competitividad, en el año 2003 el C.D. San Ignacio y Aldapetarrak K.E. deciden unir sus fuerzas y crear un club de fútbol, SANSE (San Ignacio - Aldapeta - Nuestra Sociedad - Elkartea). Se trata de un club que tiene equipos en todas las categorías, hasta Liga Vasca juvenil, donde cumple su segunda temporada con buena nota y, como curiosidad, compite uno de los hijos del presidente de la Real, Jokin Aperribay. Además, los chavales del SANSE tienen un magnífico espejo en el que fijarse; Álvaro Odriozola, un jugador que comenzó en las filas de este club y que ha terminado en la Real. No solo eso, a su corta edad ya ha representado a España con la selección absoluta, un reto al alcance de muy pocos jugadores.

Charlamos con Ander Antúnez (Donostia, 1988), uno de los coordinadores y entrenadores del equipo de Liga Vasca. «Al principio, en 2003, éramos muy pocos equipos, pero según han pasado los años hemos crecido muchísimo. Tenemos equipos en prácticamente todas las categorías, incluidas las escuelas de fútbol, que van desde tercero de Primaria hasta primero de carrera. Tenemos tres juveniles, tres cadetes, cuatro infantiles, tres alevines y las escuelas ya mencionadas».

Se trata de un club que ha crecido a pasos agigantados, cimentando su crecimiento en el gran trabajo que han hecho con las escuelas. «La mayoría de los jugadores, por no decir todos, han sido formados por los dos colegios y las escuelas de fútbol. Puede que en el juvenil tengamos algún que otro jugador que venga de fuera para poder mantener la categoría, pero en el resto de divisiones todos los jugadores pertenecen a la casa, a la unión de Aldapetarrak y San Ignacio. Nuestra prioridad siempre gira en torno a que los alumnos que se han formado en nuestros colegios, pasen a formar parte del SANSE», asegura Antúnez.

Pasando ya al plano deportivo, el club disputa su segundo año en juveniles Liga Vasca. Después de diez jornadas, es undécimo con 13 puntos. «La temporada pasada nos costó mucho adaptarnos a la categoría. Es más, a falta de dos jornadas nos jugamos el descenso contra el Añorga. Por suerte ganamos y salvamos la categoría. Este año, en cambio, hemos comenzado algo mejor, ganamos los dos primeros partidos, pero ahora en cambio, estamos un poco atascados. Se trata de una división muy igualada. No hay mucha diferencia entre los clubes. Nuestro objetivo de cara a un futuro cercano es mantener la categoría y si se puede subir a juvenil nacional, pero a día de hoy es muy complicado. Es un salto muy grande».

Un espejo en el que mirarse

Como comentábamos al comienzo de esta información, Álvaro Odriozola formó parte de esta gran familia. Pero no solo él ha triunfado en el mundo del fútbol, otros tres jugadores pertenecientes a estos dos colegios han llegado a la élite de este deporte. «Odriozola estuvo en Aldapeta y en el SANSE, lo que ahora sería el Alevín de rendimiento. Asimismo, ha habido otros alumnos que han llegado a la Real, como Luca Sangalli, que actualmente se encuentra en la Real Sociedad B, el portero Michelle Colombo o el defensa Javi Moral. Todos ellos acabaron en Zubieta. Queremos que los alumnos más txikis les tomen como un reflejo».

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