La reurbanización de Sagüés renuncia a un hito arquitectónico y a incorporar un hotel

La corporación municipal debate sobre qué tipo de intervención debe rematar urbanísticamente Sagüés. / A.M.
La corporación municipal debate sobre qué tipo de intervención debe rematar urbanísticamente Sagüés. / A.M.

Eneko Goia tratará de consensuar con los grupos políticos una propuesta previa a la elaboración de un plan especial. La Escuela de Arquitectura apuesta por un espacio abierto y por trabajar el encuentro con Ulía

AINGERU MUNGUÍA SAN SEBASTIÁN.

Es uno de los extremos urbanos de la ciudad sin rematar. Sagüés sigue buscando una solución urbanística integral que reflexione sobre lo que debe ser este rincón en fusión con el mar y el monte Ulía. El alcalde, Eneko Goia, solicitó a la Escuela de Arquitectura que ayudase al Ayuntamiento con la definición de unos criterios de intervención y el decálogo ya ha sido entregado. La academia apuesta por renunciar a hitos físicos y defiende soluciones integradas en el paisaje; propone recuperar el carácter de mirador y de espacio multifuncional de la explanada; e intensificar el vínculo entre ciudad y naturaleza mediante nuevos caminos hacía Ulía. El gobierno municipal impulsará una reflexión pausada en el seno de la corporación sobre las características que tendría que tener esta zona a futuro y después encargará un plan especial y un proyecto arquitectónico. Si hay algo que parece claro es que la construcción de un hotel, prevista en el Plan General de Ordenación Urbana, pierde fuerza en el futuro de Sagüés.

La Escuela Superior de Arquitectura de la UPV entregó hace unas semanas alcalde un informe con 13 criterios que, a su entender, deberían primar en la articulación de una solución arquitectónica para este ámbito. Esta institución académica apuesta más por la deconstrucción que por la construcción, en un espacio de singular ubicación y con características propias. La Escuela apuesta por que Sagüés sea «una transición del entorno natural al urbano» y, a la vez, «una puerta de la ciudad al entorno natural», en la que se huya de «crear hitos físicos visuales, apostando por soluciones integradas en el paisaje».

La referencia a los 'hitos' no es casual, dado que el ex alcalde Odón Elorza promovió en 2004-2005 un concurso de ideas y una exposición con propuestas arquitectónicas que pivotaran alrededor de un icónico edificio. De hecho, la previsión de construir un hotel está incluida en el Plan General de Ordenación Urbana vigente. El actual alcalde, sin embargo, ha asumido sin problemas este criterio planteado por la Escuela de Arquitectura, teniendo en cuenta que ahora la ciudad no necesita destinar parcelas para uso hotelero ante el 'boom' de nuevos establecimientos que se registra en la actualidad.

La UPV aboga por «huir de crear hitos físicos visuales» y apuesta por «soluciones integradas en el paisaje»

Alcaldía prefiere «reflexionar y consensuar una intervención que correr y equivocarse»

Se mantendrá la explanada como espacio polivalente y se buscará un encuentro más complejo con el monte

La institución académica sí apuesta por reforzar el carácter de «mirador» que tiene el propio Sagüés «como punto de observación de la ciudad desde él» y por «no ampliar la mancha urbana sobre el entorno natural» sino, más bien, «naturalizar el entorno urbano» mediante una intervención que «se ciña a la franja colindante con el monte Ulía». El decálogo considera que la explanada de Sagüés se debe mantener como «un espacio abierto, flexible y multifuncional» para realizar eventos o conciertos.

Por otro lado, la Escuela de Arquitectura cree que la intervención que se lleve a cabo debe «poner en valor el entorno natural del ámbito» mediante la continuidad a los caminos existentes hacia el entorno natural (punta de Monpas y parte alta de Ulía) «tanto desde la explanada como desde las calles del barrio». La UPV cree que la propuesta arquitectónica que se lleve a efecto debe trazar «un limite más complejo» entre lo natural y lo artificial mediante escalones, plataformas, miradores o rampas.

Unir San Blas con la explanada

Aboga, incluso, por replantearse la conexión entre la playa y la explanada. También sostiene que los usos propuestos deben ser compatibles con la vida cotidiana del barrio, que podría mejorar con soluciones de accesibilidad entre la explanada y la calle San Blas y con alternativas de aparcamiento para los residentes que incluyan «una posible ampliación del aparcamiento soterrado». La Escuela de Arquitectura plantea que para definir la solución arquitectónica se realice un «proceso largo, abierto y participativo» con el barrio y el conjunto de la ciudad que desemboque finalmente en la redacción de un plan especial que «sirva de marco al proyecto arquitectónico que se proponga».

Goia asume la mayor parte de los criterios y fomentará un debate en el seno de la corporación para tener «una visión mínimamente compartida» de lo que hacer en Sagüés. «Es peor correr y equivocarse que reflexionar y hacerlo con tiento», explica el regidor. El alcalde considera fácilmente prescindible la construcción del hotel, a la vista de la cantidad de proyectos de alojamiento que se desarrollan en la ciudad, y renuncia, desde luego, a levantar un edificio «con peso y significación» en este ámbito. También comparte que es un valor a mantener el uso «flexible y polivalente» de la explanada y asume el compromiso de buscar soluciones arquitectónicas que rematen urbanísticamente este lugar mediante alternativas de encuentro entre la ciudad y el monte «más complejas y trabajadas». «Sagüés es un lugar sin rematar. Debemos acertar en el remate pero no desnaturalizar las cosas buenas que tiene. El gran reto es buscar el equilibrio y no desnaturalizar las características de espacio abierto y polivalente que es en la actualidad».

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