Regenerar los terrenos con amianto junto al polideportivo de Altza costará 4,1 millones

Efecto paisajístico que se quiere conseguir con la combinación de especies vegetales en la vaguada de Larres, en Altza./SALABERRIA
Efecto paisajístico que se quiere conseguir con la combinación de especies vegetales en la vaguada de Larres, en Altza. / SALABERRIA

El gobierno municipal aprueba hoy el cubrimiento de las parcelas afectadas por contaminación. El socialista Ramos avanza que el proyecto incluye un mirador hacia la vaguada de Larres, un parque con juegos infantiles, zona de estancia y un nuevo aparcamiento

JORGE F. MENDIOLASAN SEBASTIÁN.

El gobierno municipal prevé aprobar hoy el proyecto para tratar y regenerar los terrenos con amianto alrededor del polideportivo de Altza, una operación que cuenta con el visto bueno del Gobierno Vasco y que tendrá un presupuesto de ejecución de 4,1 millones de euros.

Según la memoria del proyecto, a la que ha tenido acceso DV, la actuación consistirá en el «encapsulamiento» de las parcelas contaminadas de la vaguada de Larres, en concreto las que ocupan el aparcamiento y las campas de Tomasene, que permanecen valladas por motivos de seguridad.

Para velar por la salud pública del vecindario y usuarios del futuro polideportivo, se instalará una lámina de material geotextil en todas las áreas afectadas por concentraciones de amianto superiores a 100 mg/kg. El concejal de Urbanismo, el socialista Enrique Ramos, explica que la lámina «no tiene función de sellado ni de contención, sino simplemente de señalización» como medida preventiva ante posibles trabajos futuros que pudieran requerir movimientos de tierras que alcanzasen los niveles contaminados.

Los técnicos recomiendan utilizar una lámina permeable, de manera que se altere lo menos posible la circulación e infiltración de aguas pluviales y se minimice el riesgo de deslizamientos. Como existen parcelas en las que no se ha podido analizar el alcance de la contaminación porque no se permitía el acceso a las mismas, antes del cubrimiento se considerará la posibilidad de realizar una retirada manual de los restos de fibras visibles que haya en la superficie. Se pretende evitar así que la perturbación del emplazamiento durante la intervención provoque la emisión de fibras de asbesto a la atmósfera.

La ejecución durará doce meses y se dejarán las obras más próximas a la ikastola para verano

Las parcelas a tratar se encapsularán bajo una lámina geotextil y un relleno de tierras limpias

Después se procederá al relleno del área tratada y de la propia vaguada con tierras limpias hasta que las diferentes cotas sean acordes, lo que en algunos puntos obligará a depositar una capa de un metro de espesor. En caso de que se no sea posible emplear tierra por falta de profundidad, se usará la solución del gunitado: 20 centímetros de hormigón proyectado con una manguera de alta presión. Por último, la superficie sellada se revegetará con tres tipos de césped -pisable, ornamental y con leñosas- y diferentes especies arbóreas y arbustivas. Los paisajistas apuestan por generar un «juego de alturas, de colores, de luces, de espacios abiertos en forma de praderas frente a espacios más recogidos», en lo que califican de «ejercicio de gran equilibrio y belleza».

Tres explanadas

El socialista Ramos avanza que en el proyecto se contempla la creación de tres explanadas. Una de ellas, la situada entre la ikastola Oleta y la casa de cultura Tomasene, albergará las piscinas exteriores y el solarium del polideportivo, además de un mirador de 350 metros cuadrados hacia la vaguada ya rellena. Este espacio, diseñado para «la lectura y la contemplación», según se refleja en la memoria, tendrá siete bancos y estará envuelto de cierta privacidad.

La segunda plataforma se ha proyectado como si fuese una ampliación del patio de la ikastola y se aprovechará para ofrecer una conexión peatonal a los alumnos del centro con el resto del nuevo parque. La tercera y última explanada estará situada en el lado este del centro escolar y dispondrá de aparcamiento, juegos infantiles y una zona de estancia con un árbol buqué, compuesto a modo de escultura por tubos galvanizados de seis metros de longitud en cuyo interior crecerán plantas trepadoras de «espectacular floración».

El delegado de Urbanismo señala que la proximidad de la ikastola Oleta, colindante con las dos áreas afectadas por el proyecto, hace «conveniente» coordinar los trabajos de manera que al menos las operaciones a realizar en las inmediaciones del centro se lleven a cabo «cuando el mismo no se encuentre ocupado, preferentemente en época vacacional».

La recuperación medioambiental de la vaguada de Larres se completará con dos nuevos caminos principales y cuatro secundarios que garanticen la accesibilidad al parque y el itinerario peatonal que recorrerá el ámbito. Conectarán Tomasene con el parque, el centro cultural con el colegio y el parque con el barrio. También habrá un camino para corredores con firme de caucho.

El plazo de ejecución de toda la obra es de doce meses, si bien desde Urbanismo prefieren no aventurar fechas de inicio de los trabajos porque el proyecto debe ser aún adjudicado en concurso público, trámite que suele durar unos tres meses.

La decisión de encapsular los terrenos contaminados en Altza se tomó tras analizar otras técnicas alternativas como el lavado del suelo, la vitrificación in situ, la tecnología de arco de plasma, la conversión termoquímica, la destrucción en medio ácido o la destrucción por microondas. Ninguna de ellas se consideró aplicable al escenario objeto del estudio.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos