La reapertura del túnel de Morlans se retrasa por las obras de estabilización de la ladera

Señal de prohibido el paso que anuncia el corte del bidegorri de Morlans por las obras del ascensor./MIKEL FRAILE
Señal de prohibido el paso que anuncia el corte del bidegorri de Morlans por las obras del ascensor. / MIKEL FRAILE

Los trabajos no avanzan al ritmo previsto por culpa de las continuas lluvias caídas desde enero. El concejal del PSE Ramos recuerda que es necesario reforzar el terreno con micropilotes para que soporte el peso del ascensor inclinado que conectará con Aiete

JORGE F. MENDIOLASAN SEBASTIÁN.

El túnel del bidegorri de Morlans no se reabrirá este jueves, como había anunciado el Ayuntamiento. Las obras de estabilización de la ladera previas a la construcción del ascensor inclinado que unirá este barrio con Aiete sufren un nuevo retraso sin fecha por culpa de las inclemencias meteorológicas, contratiempo que a su vez impide la apertura de la vía ciclista.

Las lluvias incesantes caídas desde enero han dificultado los trabajos, según explican fuentes municipales, que comparan la situación con la vivida por ejemplo por las brigadas de bacheo de las calzadas. Porque si el suelo está mojado, cualquier intervención -ya sea con hormigón o con asfalto- tiene menos probabilidades de ser efectiva.

Las labores de micropilotaje son necesarias para que el terreno soporte el peso del futuro elevador, advierte el concejal de Urbanismo, Enrique Ramos (PSE), quien recuerda que los estudios geotécnicos erraron al valorar la consistencia real de la ladera en la que se asentará.

El agua ha perjudicado asimismo a la construcción del muro anclado de 28 metros de longitud que evitará la caída de materiales al carril bici. Los postes de la barrera dinámica que lo completa estarán apoyados en una viga reforzada con abrazaderas metálicas, que a su vez descansará sobre la cabecera del muro. El problema es que antes se debe asegurar la ladera con bulones, tarea a la que se dedican ahora todos los esfuerzos pero que parece tener las nubes en su contra.

Con un presupuesto inicial de 1,9 millones de euros, este sistema de transporte vertical permitirá salvar la diferencia de cota de 38 metros entre ambos barrios. La solución técnica consiste en dos elevadores, uno inclinado y otro vertical, que darán servicio a cerca de 3.700 donostiarras en un área de 1,3 kilómetros. El ascensor inclinado llegará a la rotonda de Melodi tras recorrer 143 metros en 72 segundos con una pendiente media del 26,8% y podrá transportar a 25 personas en cada viaje.

Los datos

Ascensor
El 19 de junio comenzó la construcción del doble elevador que unirá Morlans y Aiete, obra que obligó a cerrar el túnel del bidegorri por seguridad.
Plazos
Aunque en un inicio se estableció un cierre de nueve meses, desde el Ayuntamiento se apostó por una solución provisional que permitiera abrirlo antes.
Estudios
Los estudios geotécnicos del terreno resultaron erróneos y en noviembre hubo que volver a redactar el proyecto de ascensor para incluir trabajos de micropilotaje con el fin de asentar la ladera.
Ampliación
La Junta de Gobierno aprobó en enero el proyecto modificado de ascensor, con un plazo de ejecución adicional de ocho meses.
Inestabilidad
Precisamente es la falta de garantías de seguridad de la ladera lo que ha retrasado la construcción de la barrera que protegerá el bidegorri durante la ejecución del ascensor inclinado.
Previsión
La reapertura del túnel, anunciada en principio para este jueves, se aplaza sin fecha.

El sistema de tracción será eléctrico y la cabina, panorámica y sobre raíles como un funicular, estará fabricada de acero pintado y cristal de seguridad. Tendrá aire acondicionado, sistema de intercomunicación para emergencias y estará adaptada a las personas con movilidad reducida.

Una vez en la rotonda de Melodi, los usuarios tendrán que cruzar la calle y recorrer unos metros a pie para alcanzar el segundo ascensor. Se ubicará en el tramo inicial del paseo de Pío Baroja, justo debajo del viaducto por el que discurre el paseo de Aiete, y llegará en vertical a la parcela en la que se levantará el futuro ambulatorio del barrio.

El desnivel a salvar en este caso es menor -como un edificio de tres pisos-, la cabina será acristalada y de tamaño estándar (13 personas) y la duración del trayecto, más corta (7 segundos a una velocidad 1 m/s). Para su construcción ha sido necesaria la demolición parcial en anchura (hasta los 2 metros) de la escalera que comunica ambas calles.

Nuevos itinerarios

En paralelo a la construcción del elevador se acometerá la urbanización del entorno de la parada inferior, situada junto al aparcamiento -ocupado en la actualidad por máquinas y casetas de obra- y la entrada al túnel del bidegorri. Esta zona se regenerará con nuevos itinerarios peatonales y ciclistas que conducirán a la puerta del ascensor. Un pavimento adoquinado conferirá al conjunto un aspecto de preferencia peatonal, más agradable para la estancia. También habrá bancos y mesas de pícnic, todo ello con un diseño inspirado en las formas y colores del delta de un río. En enero se informó de que todo estaría terminado y en marcha en agosto, previsión de incierto cumplimiento.

El cierre del bidegorri se produjo el pasado 19 de junio, el mismo día que las máquinas entraron en Morlans para construir el ascensor inclinado. Entonces se estableció un periodo de clausura por razones de seguridad de nueve meses, lo que iban a durar las obras del elevador.

Las quejas de los usuarios del túnel que desemboca en la estación de Euskotren en Lugaritz y el intenso uso de esta ruta ciclista empujaron al gobierno municipal a buscar fórmulas para abrir antes el paso, para lo que hay que levantar ese muro de protección contra posibles desprendimientos durante el proceso.

Sin embargo, las conclusiones fallidas en el análisis de las características y estabilidad del terreno provocaron los primeros retrasos en la ejecución al requerirse más obra de la prevista, lo que a su vez ha obligado a retrasar sine die la apertura del túnel. Hasta que esta se produzca, los ciclistas tendrán que resignarse y circular entre Amara y el Antiguo por el paseo de La Concha. Al menos, ya disponen nuevamente del tramo de bidegorri de Easo que se había cortado por la instalación de un andamio en el muro de San Bartolomé.

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