Ratos de lectura, bolsas confundidas y paseos por La Concha

Ratos de lectura,  bolsas confundidas y paseos por La Concha

Premiada fue también Ainara, de 41 años, con su relato 'Bolsas confundidas'. «Tengo la manía de sentarme en los asientos de 4 y mirando al conductor», relata. «Me gustan esos asientos porque hay espacio para dejar los trastos y puedes interactuar con la gente. Llovía y todos los que estábamos sentados habíamos dejado paraguas, bolsas... en el suelo. Al salir del autobús, la chica que tenía sentada delante de mí y yo nos confundimos y cogimos la bolsa de la otra. Casualidad habíamos comprado en la misma tienda. No sabíamos cómo localizarnos y a las dos se nos ocurrió lo mismo: la siguiente semana, con la bolsa de la otra, en el bus hasta que volvimos a coincidir».

Ane, de 20 años habla en la suya de un 'escaqueo que mereció la pena'. «Un martes de lluvia y clase a las 8. Tenía prisa, pero tiempo suficiente si cogía el 17. Le faltaban cinco minutos. Llegaba el autobús y una voz grave me preguntó hacia dónde iba. Eran las ocho menos diez de la mañana.

- A clase.

- ¿Me dejas acompañarte?».

Aquel chico se llamaba Mikel. «Y hasta hoy». Así acaba su historia.

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