Diez sanciones diarias en el último radar instalado en Donostia

El radar no siempre está dentro de la cabina situada a la altura del número 9 del paseo Federico García Lorca. / JOSÉ MARI LÓPEZ
El radar no siempre está dentro de la cabina situada a la altura del número 9 del paseo Federico García Lorca. / JOSÉ MARI LÓPEZ

La concejala de Movilidad, Pilar Arana (PNV), se muestra «preocupada» por estas cifras y recuerda que el objetivo no es recaudar sino disuadir

DANI SORIAZU SAN SEBASTIÁN

Desde su puesta en marcha el pasado 14 de noviembre, el radar fijo instalado en el paseo Federico García Lorca ha estado trabajando a pleno rendimiento. Lejos de conseguir su objetivo de disuadir a los conductores de que pisen menos el acelerador, el nuevo cinemómetro se ha hartado de poner multas, alcanzando una media de 10 sanciones diarias.

Según datos del departamento de Movilidad del Ayuntamiento, entre el 26 noviembre y el 26 de enero -periodo del que hay datos disponibles- se interpusieron un total de 570 sanciones por exceso de velocidad en este punto, donde el máximo permitido, al igual que en el resto de la ciudad, es de 50 kilómetros por hora. Y eso teniendo en cuenta que este radar no está siempre dentro de su caja, a la altura del portal número 9 de Federico García Lorca, ya que también funciona de forma alterna y sin previo aviso en el paseo de Ribera de Loiola.

Pero lo que más «preocupa» a los responsables municipales son algunas de las velocidades que alcanzaron los coches de los infractores en este punto. Hasta 101 kilómetros por hora se han llegado a registrar en esta vía. Según los datos que arroja el radar, la mayor parte de las multas, 410, se pusieron por circular entre 51 y 70 kilómetros por hora (100 euros de multa). 141, por hacerlo entre 71 y 80 km/h (300 euros), 16 por haberlo hecho entre 81 y 90 km/h (400 euros) y 3 por moverse en la horquilla de los 91 y los 100 km/h (500 euros).

«Nos sorprenden estas cifras, porque son altas y porque es un radar que estaba más que anunciado y no ha servido para reducir la velocidad de los conductores», se lamenta la concejala de Movilidad, Pilar Arana, que a su vez recuerda que los vecinos de este paseo «tenían razón» cuando se quejaban de la rapidez con la que se circula en este punto. «Tendremos que publicitarlo más y esperar a que haga efecto, porque está claro que todos miramos el bolsillo», añade.

En total, se calcula que por estas sanciones las arcas municipales han ingresado un mínimo de 46.000 euros sólo por la cuantía exigida por pronto pago, aunque se desconoce la cantidad exacta. No obstante, Arana recuerda que el objetivo de éste y otros sistemas de medición de velocidad no es el de recaudar sino y el de «crear conciencia» y favorecer conductas moderadas al volante.

No obstante, parece que esta finalidad no termina de calar en algunos conductores. Y es que esta realidad no es única del radar de Federico García Lorca. El radar móvil que desde 2016 funciona en distintos puntos de la ciudad también saca humo. Durante el año pasado interpuso un total de 1.426 multas por exceso de velocidad en los días que se sacó a las calles, aunque el dato exacto de cuántas veces fue utilizado no ha sido facilitado.

«Son los propios agentes de movilidad los que deciden, según su criterio y y su carga de trabajo, cuando utilizarlo y en qué vías de las que están determinadas hacerlo», explica la edil jeltzale. Así, durante 2017 estuvo en funcionamiento cualquier día del año, excepto los meses de agosto y diciembre en los que no hay registros de actividad.

La avenida de Tolosa, en el top

Y como ya se indicó en anteriores registros, el punto de la ciudad en el que el radar móvil cazó durante todo 2017 a más infractores fue la Avenida de Tolosa. El 74% de las multas (1.057) se interpusieron en este punto que es, además, donde se registró la velocidad más alta por parte de este cinemómetro: 116 kilómetros por hora.

Le siguen, muy de lejos eso sí, el paseo del Doctor Begiristain, donde se pusieron 171 sanciones, y el paseo de Lugaritz con el parque de Otxanda, con 96 multas. En ambas vías se registraron velocidades máximas de 91 kilómetros por hora. En el otro extremo de la tabla están la avenida de Ategorrieta y el paseo de Berio, donde sólo se pilló a un conductor saltándose el límite de velocidad; la calle de Peruene (3); el paseo de la Ribera de Loiola (5) y el paseo de Antzieta y el de Federico García Lorca (8 cada uno). En el paseo de La Concha y en el de Otxoki se multaron a 38 y 39 conductores respectivamente.

Se calcula que con el pronto-pago el Ayuntamiento recaudó por este radar 180.000 euros como mínimo. Arana recuerda que, de ellos, 80.000 euros irán destinados este año al proyecto Zaporeak.

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