El proyecto de reforma de Mayor 18 para hotel recibe el visto bueno foral

Edificio del número 18 de la calle Mayor, esquina con 31 de Agosto, que sus propietarios quieren convertir en hotel. /  MICHELENA
Edificio del número 18 de la calle Mayor, esquina con 31 de Agosto, que sus propietarios quieren convertir en hotel. / MICHELENA

La Diputación informa de que cumple lo establecido en la legislación sobre el patrimonio arqueológico

JORGE F. MENDIOLA SAN SEBASTIÁN.

Los promotores del hotel en el número 18 de la calle Mayor han obtenido el visto bueno de la Diputación, institución que vela por el cumplimiento de la legislación referida a la protección del patrimonio arqueológico. El departamento de Cultura ha informado favorablemente del proyecto de reforma presentado por los dueños del edificio ante el Ayuntamiento, que es el responsable último de conceder las licencias y aprobar la recalificación del inmueble, actualmente de uso residencial.

Según el punto cuarto de la orden del Gobierno Vasco de 1996 por la que se inscribe la Parte Vieja como bien cultural con la categoría de conjunto monumental, «toda actuación u obra a ejecutar sobre esta zona deberá contar con autorización de la Diputación, previa presentación del proyecto arqueológico» correspondiente. En el caso de Mayor 18, este proyecto arqueológico lleva la firma de Suhar Arkeologia y el pasado 10 de agosto recibió el OK foral.

Esto no significa que el bloque con fachada a la basílica de Santa María vaya a transformarse en hotel, aunque sí acerca a sus dueños a este objetivo. Tal y como recuerdan desde el departamento de Urbanismo, todavía han de entregar toda la documentación exigida y superar los sucesivos trámites que desemboquen en la supresión del uso residencial del edificio, como pretenden.

Fue el propio Eneko Goia el que desveló en una comparecencia en abril la existencia de este proyecto, que obligaría a modificar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). El deseo del solicitante es transformar esta esquina con 31 de Agosto, de seis plantas, en un hotel en plena zona de gran afluencia turística, un reto empresarial que podría toparse con los cambios normativos anunciados por el gobierno municipal. La intención del consistorio es limitar la apertura de alojamientos -tanto apartamentos como pensiones- en un barrio donde el departamento de Urbanismo contabiliza cerca de medio centenar de pensiones en funcionamiento.

Suspensión de licencias

Una modificación del PGOU como la pretendida por los promotores de este hotel conllevaría cerca de un año de trámites, con tres aprobaciones necesarias en Pleno. En ese tiempo, la corporación ya habrá dado su beneplácito de forma inicial a los cambios previstos en las normas particulares para contener la proliferación de alojamientos turísticos, lo que conllevará la suspensión inmediata y automática de la tramitación de todas las licencias de actividad que se soliciten.

Esta medida no afectaría en principio a los promotores del hotel en Mayor 18, pues su solicitud es anterior a las modificaciones normativas anunciadas, con las que precisamente se busca impedir que portales enteros se destinen a otros usos diferentes al residencial. Con la ley en la mano, si el proyecto cumple todos los requisitos exigidos en las ordenanzas vigentes el Ayuntamiento no puede oponerse a la concesión de la licencia. De lo contrario, se expone a una demanda judicial de la que difícilmente saldría victorioso.

Un informe de Ikertalde para la Sociedad de Fomento recoge que la Parte Vieja cuenta con un total de 47 servicios de alojamiento distribuidos en 16 calles, entre la que destaca en primer lugar la calle San Juan (8 establecimientos), seguida por San Jerónimo (6), Fermín Calbetón (5), Puerto (5) y San Lorenzo (5). Estas cinco calles concentran cerca del 62% del parque de alojamientos.

Se trata en su mayoría de alojamientos de perfil bajo con formato de pensión, albergue u hostal (94%), de los más de la mitad tiene una sola estrella. En este barrio se concentra cerca de un 40% de este tipo de oferta de la ciudad. El estudio identifica cuatro hostales, un hotel -Parma, de dos estrellas-, tres albergues y 37 pensiones.

Además, a estas cifras hay que sumar casi un 20% de los 633 pisos turísticos registrados de la zona Centro -en la que se engloba la Parte Vieja- y los que se encuentran en situación de ilegalidad o pronto lo estarán con la entrada en vigor de la nueva ordenanza que tramita el Ayuntamiento. En total, unas 1.600 camas a disposición de quienes visitan la capital guipuzcoana y eligen este enclave para pernoctar.

La asociación vecinal Parte Zaharrean Bizi calcula que la normativa en camino dejará fuera de juego y abocadas al cierre alrededor de 200 viviendas particulares de uso vacacional, lo que representa «el 84% de la oferta total» del barrio, según un comunicado emitido esta misma semana por los responsables de la asociación.

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