No se podrán instalar más pisos turísticos en la Parte Vieja donostiarra

Presentación de la ordenanza de pisos turísticos/M.FraileGráfico
Presentación de la ordenanza de pisos turísticos / M.Fraile

El Ayuntamiento de Donostia aprueba la ordenanza que regula las viviendas de uso turístico

GAIZKA LASASAN SEBASTIÁN

El Ayuntamiento de Donostia ha aprobado hoy la ordenanza que regulará las viviendas de uso turístico, con una división de la ciudad en tres zonas, cada una de las cuales tendrá un régimen regulador adaptado a su realidad. Así, la nueva norma declara que la Parte Vieja y el Puerto son zonas saturadas, por lo que no podrán albergar nuevas licencias. Además, según el alcalde, Eneko Goia, las viviendas que ya se destinen a uso turístico en esta zona en la actualidad sin cumplir con los requisitos de la norma actual serán clausuradas sin que puedan volver a solicitar licencia.

La segunda parte comprende el barrio de Gros, Amara (hasta Pío XII), Paseo Francia, parte de Egia y parte del Antiguo. Aunque la prioridad seguirá siendo la primera planta, en esta franja, una vivienda podrá destinarse a uso turístico por encima de la primera planta si debajo tiene una vivienda destinada a un uso terciario y si su superficie, unida al del resto de usos no residenciales del edificio, no supere los 250 metros cuadrados.

En el resto de la ciudad, se podrán permitir dos viviendas turísticas en plantas altas en los edificios que tengan un mínimo de siete plantas y otras dos viviendas por cada seis plantas adicionales. Ello siempre que en los anteriores supuestos no se sobrepase en la totalidad del edificio el límite de 350 metros cuadrados de usos no residenciales. Según el delegado de Urbanismo, Enrique Ramos, "en la práctica ello supondrá que no pueda haber más de dos o tres viviendas de uso turístico en cada bloque".

Ahora comienza un periodo de alegaciones de los grupos municipales y Eneko Goia ha señalado que la aprobación inicial de la ordenanza se calcula para octubre. A partir de ahí, se iniciará un periodo de exposición pública y la previsión es la de que la aprobación definitiva se produzca a inicios del próximo año, "en torno a San Sebastián".

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Goia ha señalado que con la actual normativa, que incluye la obligatoriedad de que los pisos turísticos se instalen en la primera planta, de las 1.200 viviendas vacacionales que existen hoy en Donostia sobreviviría un 27%. Aunque con la nueva ordenanza ese porcentaje será mayor, el alcalde no sabido precisar a cuánto se reducirá el número que hoy maneja el registro del Gobierno Vasco. "Habrá una reducción, pero no sabemos hasta cuánto", ha concluido.

El alcalde también ha anunciado la creación de un censo de viviendas de uso turístico que será visible para toda la ciudadanía, de manera que los vecinos de cada comunidad podrán saber qué pisos están debidamente regulados e inscritos y, por tanto, cuáles no cumplen la normativa exigida.

Por otra parte, el consistorio ha aprobado la contratación de personal destinado a integrar un equipo técnico formado por empleados de la Guardia Municipal y técnicos de Urbanismo encargados de velar por la aplicación de la ordenanza y perseguir el fraude. El grupo lo constituirán cinco guardias municipales y cinco técnicos adscritos a Urbanismo. Su función será la de hacer un seguimiento exhaustivo del fenómeno del alquiler vacacional mediante la inspección y la tramitación rápida de los expedientes.

En busca del equilibrio

Goia ha señalado que la normativa busca garantizar "un equilibrio en la ciudad entre las condiciones de vida de los donostiarras y la actividad turística, partiendo de un profundo análisis de la realidad existente pero poniendo por encima de todo el objetivo de buscar un desarrollo sostenible y las condiciones de vida de quienes viven en la ciudad". Así, el primer edil ha señalado que el Ayuntamiento ha actuado hasta ahora con la normativa existente y ha abierto expedientes y clausurado viviendas que no se ajustaban a la norma en vigor, "pero la nueva ordenanza nos dotará de una herramienta más eficaz para lograr ese objetivo de buscar el equilibrio entre la actividad económica y las necesidades de los donostiarras".

Goia ha explicado que, junto al seguimiento y control que realizará el consistorio, también será importante la aportación de otras instituciones como la Hacienda Foral o el propio Gobierno Vasco. Según ha explicado el alcalde, en breve se firmará un protocolo con Lakua para que la administración autonómica disponga de la información del Ayuntamiento donostiarra y así, aquellos inmuebles que no cumplan la normativa local serán dados de baja en el registro del Gobierno Vasco.

Capítulo disciplinario y régimen sancionador

1
Se aplicarán las sanciones previstas en la Ley de Suelo y Urbanismo de la Comunidad Autónoma Vasca
2
Según esta legislación, las sanciones oscilarán entre los 5.000 y 50.000 euros
3
La Ordenanza incluye también la elaboración de Censo de Viviendas Turísticas, que será publicado en la web del Ayuntamiento

Por su parte, el concejal de Urbanismo, Enrique Ramos, ha destacado que la nueva Ordenanza "obedece a criterios de necesidad, al dar respuesta a una realidad social y garantizar así una convivencia armónica entre los vecinos y la atracción turística de la ciudad y las nuevas formas de viajar y relacionarse".

"También –ha añadido Ramos- la nueva ordenanza responde a criterios de oportunidad, ya que tras varios meses de trabajo, y a la vista de la evolución del turismo en la ciudad y la demanda social, recogemos en la nueva norma las respuestas más adecuadas a lo que se nos solicitaba".

Para el concejal de Urbanismo, la nueva regulación "tiene en cuenta el criterio de proporcionalidad, puesto que no busca eliminar las Viviendas de Uso Turístico, sino que lo que pretende es el uso racional de las mismas para establecer de un turismo sostenible y de calidad. Para ello es imprescindible terminar con aquellas viviendas que no cumplan de manera estricta la legalidad, para lo cual se van a reforzar los medios materiales y humanos del Departamento de Urbanismo y Guardia Municipal".

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