El plazo de ejecución del ascensor de Morlans se amplía ocho meses

La entrada en servicio del doble elevador se retrasa a agosto por los errores en los estudios geotécnicos previos

J. F. M. SAN SEBASTIÁN.

Las obras del doble ascensor que unirá Morlans y Aiete continúan acumulando retrasos. La Junta de Gobierno Local aprobó ayer el proyecto modificado del elevador inclinado que llegará desde el primero de estos barrios hasta la rotonda de Melodi, con una desviación presupuestaria de 131.401 euros respecto al precio de licitación y una ampliación del plazo de ejecución de ocho meses en lugar de los cuatro o cinco anunciados en noviembre.

El sobrecoste está motivado por los errores de los estudios geotécnicos realizados antes de acometer la operación. En el ascensor inclinado, que partirá junto a la entrada del túnel del bidegorri, las estimaciones sobre la estabilidad y resistencia del terreno no fueron del todo precisas y ahora es necesario reforzar la ladera con una pantalla de micropilotes para garantizar la seguridad. Según explicó el alcalde, Eneko Goia, esta actuación concluirá hacia el mes de agosto.

Cuando entren en funcionamiento, ambos elevadores darán servicio a 3.700 donostiarras y reducirán el tiempo para llegar desde Aiete al Centro. El ascensor inclinado recorrerá 143 metros en 72 segundos con una pendiente media del 26,8%. La capacidad de carga de la cabina será de 1.875 kilos, por lo que podrá transportar a 25 personas en cada viaje. El sistema de tracción será eléctrico y en determinados momentos podrá generar su propia energía. La cabina, panorámica y montada sobre raíles como un funicular, estará fabricada de acero pintado y cristal de seguridad. Tendrá aire acondicionado, sistema de intercomunicación para emergencias y estará totalmente adaptada a las personas con movilidad reducida. El suelo será de goma y las luces, tipo LED. El cuarto de máquinas se instalará en la parte alta del hueco del ascensor.

Hasta el futuro ambulatorio

Una vez en la rotonda de Melodi, los usuarios tendrán que cruzar la calle y recorrer unos metros a pie para alcanzar el segundo ascensor. Se ubicará en el tramo inicial del paseo de Pío Baroja, justo debajo del viaducto por el que discurre el paseo de Aiete, y llegará en vertical a la parcela en la que se levantará el futuro ambulatorio del barrio. El desnivel a salvar en este caso es menor -como un edificio de tres pisos, la cabina será acristalada y de tamaño estándar (13 personas) y la duración del trayecto, más corta (7 segundos a una velocidad 1 m/s). Para su construcción ha sido necesaria la demolición parcial en anchura (hasta los 2 metros) de la escalera que comunica ambas calles.

Este elevador tampoco se ha librado de los contratiempos. Hace unos meses se detectó la necesidad de acometer un sostenimiento de tierras superior al previsto inicialmente, para lo que se empleará la técnica del micropilotaje. La Junta de Gobierno Local aprobó la semana pasada una modificación del proyecto en el que se recoge asimismo una ampliación del plazo de ejecución de otros cinco meses. Así las cosas, las previsiones del Ayuntamiento apuntan a que para verano se pondrán en marcha ambos elevadores, siempre que no aparezcan más problemas que encarezcan la obra y obliguen a paralizarla y volver a sacarla a concurso público, ya que el incremento presupuestario roza el máximo del 10% permitido por la ley.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos