Una plaza del Sauce más diáfana y renovada

Dos operarios vacían las jardineras antes de su eliminación. / A.M.

Menos jardineras, más flores y otra disposición para los bancos en un espacio problemático por la cercanía del Aterpe

AINGERU MUNGUÍASAN SEBASTIÁN.

La plaza del Sauce va a cambiar de aspecto para darle un nuevo aire a este concurrido ámbito de estancia de Amara, condicionado desde hace años por los problemas que generan los usuarios del cercano Aterpe. El Ayuntamiento se ha decidido a actuar en la configuración de la plaza para contribuir a generar otra sensación entre el vecindario.

Las máquinas ya han comenzado a actuar en la zona norte de la plaza, la más cercana al ámbito de juegos infantiles. Unas grandes jardineras de ladrillo configuraban un espacio con muchos recovecos y poco aprovechado. El Departamento de Mantenimiento Urbano, dirigido por Miguel Ángel Díez (PSE), ha ordenado la eliminación de estos elementos para dar lugar a «una superficie más diáfana». Los trabajos también incluyen la rehabilitación de los bancos y su recolocación con una nueva disposición. Finalmente, también se realizará un trabajo para mejorar el aspecto de las jardineras con la plantación de diferentes especies florales. Los trabajos se llevan a cabo por la empresa municipal de mantenimiento Hobetu.

La intervención en la plaza del Sauce era una opción que barajaba el Ayuntamiento desde hacía tiempo para mejorar las condiciones del lugar, tras las continuas denuncias de los vecinos por las desagradables situaciones que soportan. La presencia en la plaza de personas sin hogar, que pasan las horas hasta el momento en que reciben la comida en el Aterpe (ubicado en la trasera de la parroquia de la Sagrada Familia) y que, si burlan a las patrullas policiales, duermen en los soportales de la plaza, es desde hace años un elemento de preocupación constante en el barrio.

Los vecinos se quejan desde hace años de problemas con los 'sin techo'

Díez (PSE): «Con las reformas le daremos un nuevo aspecto a la zona»

Si bien los vecinos reconocen que la situación ha mejorado en los últimos años, «a las 8 de la mañana te los puedes encontrar en los soportales bebiendo y, claro, a media mañana ya se pueden ver peleas, se les oye gritar...», explica Naiara, una empleada de un establecimiento cercano.

Peor es la situación que se vive en la plaza triangular cercana, la que forman las calles José María Salaberria, el paseo Errondo y la propia Sagrada Familia, donde «hay vecinos, sobre todo mujeres, que no se atreven a pasar. Tienen miedo que se les encaren, que se pongan violentos...»

La antigua pérgola

Hace años la situación en la plaza del Sauce era aún más desagradable. «Había una pérgola, que ya la retiraron, donde había cada reunión... luego dormían en los soportales, orinaban, defecaban, dejaban todos los colchones y los cartones por ahí...», explican Jesús y Antidio, dos vecinos que llevan cinco décadas residiendo en la zona.

Hoy llaman la atención sobre el aspecto degradado de la zona, con varios comercios de la plaza grafiteados. «Yo suelo llamar a la Ertzaintza porque orinan por todos los lados y además es que no recogen nada y lo dejan todo perdido», añade. Lo peor llega con el invierno porque «buscan un sitio donde no mojarse por la noche y se meten en los soportales de la plaza».

La mayor presencia policial, el trabajo de sensibilización realizado con monitores vinculados al propio Aterpe y los cambios urbanísticos que se realizan ahora en la plaza son los instrumentos acordados el año pasado por las diferentes instituciones concernidas por el problema. Miguel Ángel Díez señala que con los cambios esperan «darle un nuevo aire a la plaza». «La eliminación de las jardineras aportará mayor claridad, menos zonas de sombra, un espacio más diáfano a la zona de juegos infantiles. Esperamos que adquiera un mejor aspecto y que los vecinos se sientan a gusto en ella», añadió el concejal.

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