Toda la plataforma inferior del Peine del Viento será accesible este mismo año

Una muestra con la solución adoptada fue trasladada al Peine del Viento para comparar los pavimentos./
Una muestra con la solución adoptada fue trasladada al Peine del Viento para comparar los pavimentos.

El Ayuntamiento consensúa la intervención con la hija de Peña Ganchegui y el colectivo Elkartu | Gasco (PSE) explica que la solución consistirá en rellenar las juntas y restar rugosidad a los adoquines de granito

Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍASAN SEBASTIÁN.

El debate llevaba dos años sin encontrar una solución, pero finalmente esta ha llegado. ¿Es el Peine del Viento una obra de arte intocable o debería ser considerado como un espacio público y, por tanto, debería garantizar la accesibilidad de todas las personas independientemente de sus limitaciones motoras? Las espadas estaban en alto entre los defensores de una y otra idea, pero el Ayuntamiento ha logrado consensuar en los últimos meses una solución que satisfaga a las dos partes y la materializará tras el verano, según afirmó el primer teniente de alcalde, Ernesto Gasco (PSE). La actuación consistirá en rellenar las juntas de los adoquines y reducir su rugosidad superficial en toda la plataforma baja del conjunto escultórico.

La Federación Coordinadora de Personas con Discapacidad Física de Gipuzkoa (Elkartu) lleva años planteando al Ayuntamiento la necesidad de adoptar una solución técnica que permita a las personas con problemas de movilidad llegar hasta las esculturas con cierta comodidad, sin tener que padecer la falta de homogeneidad que presenta el pavimento. Se trata de adecuar a las «exigencias de la accesibilidad universal» un lugar tan emblemático y visitado como el Peine del Viento, que no solo ofrece dificultades de acceso a personas con discapacidad sino a mujeres embarazadas, personas con cochecitos infantiles, a quienes tienen una cierta edad o disponen de miembros inmovilizados o escayolados. Por todo ello, Elkartu solicitó una adecuación del pavimento del Peine del Viento «a las exigencias de la accesibilidad universal» para que «todas las personas» puedan acceder al lugar «en condiciones de igualdad».

Frente a esta visión, Rocío Peña, arquitecta, hija del arquitecto que diseñó la plaza del Peine del Viento y hoy directora del Archivo Peña Ganchegui, opuso la visión de que el Peine del Viento no solo eran las esculturas sino el conjunto de lo construido, diseñado con ese carácter «tosco y primario» que le otorga el granito para crear «un espacio de transición entre la ciudad y la naturaleza» que había que preservar.

El gobierno municipal comprendió los argumentos de ambas partes y se ofreció a buscar una solución que solo se materializaría si se lograba el consenso de las partes.

El acuerdo ha sido difícil, pero se ha logrado finalmente y tanto el Archivo Peña Ganchegui como Elkartu han dado su visto bueno. La familia de Eduardo Chillida afirmó en su día que se sumaría a la solución que se consensuase.

El Departamento de Proyectos y Obras del Ayuntamiento ha estado trabajando en los últimos meses en diferentes soluciones. Se descartó una pasarela de cristal sobre el actual pavimento, lo que generaría un fuerte impacto y desvirtuaría el conjunto, y también se rechazó dar la vuelta a los adoquines y pulir totalmente la cara que da a la superficie. La alternativa que finalmente ha satisfecho a unos y a otros es una doble actuación consistente en rellenar las juntas y limar las asperezas de los adoquines sin alisarlos totalmente.

El trabajo sobre la superficie de los adoquines se realizará a mano mediante canteros

«Garantizamos con esta solución la accesibilidad de todos sin desvirtuar el carácter agreste del lugar»

Uno de los mayores problemas para la transitabilidad del firme es que con el paso del tiempo las juntas entre adoquín y adoquín se han ido desgastando, perdiendo material y, por consiguiente agrandando el hueco entre los bloques. Por eso el relleno de estos huecos va a ayudar a mejorar enormemente la accesibilidad. La segunda parte de la intervención consiste en restar rugosidad a los adoquines de una forma manual e individualizada, mediante el trabajo de canteros. Primero se actuará sobre las piedras y, posteriormente, se procederá al relleno de las juntas.

El Ayuntamiento ha realizado algunas muestras de cómo quedaría el nuevo pavimento y se las ha mostrado en el mismo Peine del Viento a miembros de Elkartu y del Archivo de Peña Ganchegui en las últimas semanas.

El presidente de Elkartu, Mikel Malcorra, expresó su apoyo a la propuesta municipal. «Falta por concretar el grado de pulido de los adoquines y el momento en que se llevará a cabo, pero vemos un compromiso y una voluntad en el gobierno municipal de llevar a cabo una intervención como la reclamábamos hace tiempo para garantizar la accesibilidad universal del Peine del Viento»

Ernesto Gasco explicó que se ha pedido una valoración económica de lo que supondrá esta intervención que, aclaró, no se limitará a alisar una estrecha franja hasta la plazoleta final del Peine del Viento sino que se extenderá a toda la plataforma inferior desde el final del paseo Eduardo Chillida hasta la explanada donde se encuentran las salidos de los siete chorros de aire. «Estamos muy satisfechos porque tras mucho trabajo y diálogo constructivo hemos logrado una solución consensuada que va a garantizar la accesibilidad y va a preservar el valor artístico y el carácter agreste de un espacio público emblemático», concluyó el concejal.

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