Donostia asume los nuevos retos de la sociedad en su Plan Estratégico para 2020

La lucha contra el cambio climático y la pérdida de jóvenes en la ciudad son algunos de los objetivos incluidos en la revisión de este documento

DV Y AGENCIAS

En unos tiempos en los que la sociedad cambia a un ritmo vertiginoso, hacer planes a largo plazo se antoja complicado. En 2011 Donostia aprobó su Plan Estratégico 2020, la hoja de ruta para afrontar los retos que la ciudad debería afrontar en la siguiente década. Pero las nuevas realidades sociales como la crisis económica, los nuevos objetivos en materia de lucha contra el cambio climático o el envejecimiento de la población han hecho que, sin poder acabar ese plazo y por pura necesidad, esa estrategia haya tenido que ser revisada.

A comienzos de este mes de julio el pleno del Consejo Social, conformado por 75 personas representantes de diversas entidades sociales de Donostia, aprobó la actualización de este plan, que prioriza y da un mayor impulso a los retos más acuciantes para la ciudad y que, tal y como explicó el alcalde Eneko Goia en la presentación del documento, «necesitan ser incorporadas para que nuestras políticas y prioridades las tengan en cuenta». Goia estuvo acompañado del presidente del Consejo Social de la ciudad, el físico y catedrático Pedro Miguel Etxenike, y el director de la Oficina de Estrategia, Kepa Korta.

Aspectos clave de la ciudad
Elevado nivel de formación
cerca del 61% de la población donostiarra entre 30 y 34 años tiene estudios superiores.
Inversión en I+D+i
es del 2,71% del PIB. Muy por encima de la media europea (2,08%) y duplicando la media estatal (1,3%).
Renta familiar media
la más alta de las tres capitales vascas. El nivel de renta muestra una división este-oeste.
Envejecimiento demográfico
la población experimenta un paulatino envejecimiento, una tasa de natalidad que se ha reducido progresivamente. La esperanza de vida se sitúa entre las más altas de Europa.
El Consejo Social
75 personas conforman el plenario en representación de diferentes entidades.
Pedro Miguel Etxenike preside el consejo mientras Kepa Korta ejerce de vicepresidente.
Objetivo
Contribuir a la gobernanza interinstitucional e interdisciplinar al tiempo que facilita e el empoderamiento ciudadano.

La actualización del plan parte de un análisis exhaustivo de la realidad de la ciudad a partir de un diagnóstico estratégico. Las principales líneas de trabajo que plantea la revisada Estrategia 2020 se engloban en tres áreas diferentes.

La primera de ellas tiene que ver con la cohesión social, con la mirada puesta en la necesidad de trabajar para eliminar cualquier tipo de exclusión (género, diversidad, mayores, personas con discapacidad, inmigrantes, personas en situación de desempleo, familias monoparentales, grupos vulnerables, sin acceso a una vivienda, problemáticas relacionadas con la accesibilidad, la falta de igualdad en el uso del euskera, etc...).

Otro elemento crucial que destacó Goia es la estrategia para luchar contra el envejecimiento de la población. «Es necesaria una ciudad que sea atractiva para la gente joven, que pueda cubrir sus necesidades de empleo de los próximos años y que se posibiliten procesos de integración real con la ciudad», destacó el primer edil. En este sentido anunció la creación de un grupo de trabajo específico de juventud para avanzar en esta materia. El plan también recoge la necesidad de apostar por políticas que favorezcan la natalidad, como ventajas fiscales o mejora de algunas infraestructuras como guarderías y escuelas infantiles.

Una segunda área que el documento ve como imprescindible es la que tiene que ver con las acciones necesarias para mejorar el medio ambiente, que mitiguen los efectos del cambio climático y que avancen en la sostenibilidad de la ciudad. Así, en el marco de la Estrategia Klima50, se apuesta por una mejorar la movilidad de la ciudad, puesto que supone más del 60% de las emisiones de carbono, sin considerar el ámbito industrial. También se aboga por un urbanismo sostenible e inclusivo donde la accesibilidad universal, la eliminación de puntos críticos o la potenciación de itinerarios a pie para escolares sean elementos clave.

El tercer y último ámbito en el que se ha trabajado para actualizar esta Estrategia 2020 ha sido el del desarrollo económico de la ciudad sin perder de vista las tendencias globales existentes. En este sentido, se apuesta por tener en cuenta los nuevos modelos como la economía colaborativa, en la que se enmarcan plataformas como Airbnb o Uber, cuyo efecto podría llegar a ser notable en algunos ámbitos sensibles de la ciudad.

Se apunta también como imprescindible trabajar una estrategia de turismo sostenible e inclusiva que surja de la colaboración de todos los agentes implicados.

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