El Plan Especial de Polloe protegerá 469 tumbas de interés histórico-artístico

Capillas y panteones de Polloe tendrán una protección especial. / PEDRO MARTÍNEZ
Capillas y panteones de Polloe tendrán una protección especial. / PEDRO MARTÍNEZ

El documento define para los caminos del cementerio un pavimento más accesible que la grava pero de menor impacto que el asfalto negro

JORGE F. MENDIOLA SAN SEBASTIÁN.

El Ayuntamiento trabaja en el Plan Especial de Ordenación Urbana de Polloe, un documento en fase de desarrollo que permitirá proteger 469 de las 8.000 tumbas del cementerio donostiarra. El trabajo de campo encargado por el gobierno municipal ha servido para catalogar las sepulturas de mayor interés histórico-artístico con el objeto de proteger el patrimonio «de una forma razonable», según explica el concejal de Urbanismo, Enrique Ramos.

El Plan Especial, un mandato del propio catálogo municipal de protección urbanística (Peppuc), identifica 54 elementos a los que se asignará la protección especial (capillas y panteones), 248 elementos de protección media (sepulturas de interés) y 167 elementos de protección básica. Como ocurre con los edificios, la aprobación y entrada en vigor del Plan Especial establece una serie de restricciones en proyectos de rehabilitación, medidas de las locas, inscripciones en las lápidas...

Otro de los aspectos de conservación que el plan tiene en cuenta es el tipo de pavimento a utilizar en los caminos del cementerio, un asunto que había que abordar tras la polémica aplicación de asfalto negro en los caminos principales, que a futuro será eliminado. La grava de las vías secundarias de la parte más antigua será sustituida por un solado antideslizante de hormigón blanco con acabado con rastrillo que garantiza la accesibilidad universal a todas las sepulturas del conjunto. «El acabado rugoso y el color neutro elegido para la urbanización se integrará discretamente en el paisaje y realzará la zona más antigua del cementerio», afirma el delegado socialista, quien argumenta que «Polloe no es solo una ciudad de los muertos, sino que funciona también como lugar de encuentro para los vivos, es decir, como espacio público y parque».

«Además de una ciudad para los muertos es un parque para los vivos», dice el socialista Ramos

«Se trata de un lugar espiritual donde la memoria y el patrimonio están muy presentes, pero sin olvidar que la vida continúa para todos los que seguimos estando sobre la tierra y por ello debemos pensar que este parque-cementerio es de todos los ciudadanos y por supuesto, de la ciudad», subraya.

Para preservar los valores paisajísticos, espirituales, arquitectónicos y culturales del lugar, el Plan Especial contempla la consolidación del trazado de las calles y las alineaciones de las sepulturas y enterramientos de diversas tipologías. Asimismo, se consolida la edificación frente al barrio de Egia, en el extremo noroeste del ámbito, además de otros edificios existentes en el recinto como el crematorio o el osario.

Por otra parte, la propuesta del gobierno municipal incluye la posible ampliación de algunas de esas edificaciones y la ordenación de otras de nueva planta que puedan resultar necesarias, ajustándose a la edificabilidad física máxima establecida por el vigente Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). En este capítulo se incluye la ampliación del edificio principal o la del crematorio para la instalación del nuevo horno que cumpla las normativas europeas.

El plan prevé también la creación de un jardín de las cenizas con el objetivo de dar servicio a las nuevas necesidades de la ciudadanía. Su localización se plantea en la zona central del cementerio, pegado al muro oeste, sobre una superficie de 2.574 metros cuadrados. El jardín tendría un acceso propio desde la calle Gabriel Aresti.

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