Peatones, bicis y motos pueden volver a circular por el puente de Astiñene

Las bicis ya circulan desde ayer por el puente de Astiñene./J. USOZ
Las bicis ya circulan desde ayer por el puente de Astiñene. / J. USOZ

El edil de Vías Públicas, Miguel Ángel Díez (PSE), recuerda que los vehículos pesados tendrán que esperar hasta el mes de julio

DANI SORIAZUSAN SEBASTIÁN.

Cinco meses después de su cierre, el puente de Astiñene volvió ayer a abrirse parcialmente para la circulación de peatones, ciclistas y motoristas. No eran pocos los donostiarras que, en su paseo mañanero junto al río, descubrían asombrados que las vallas de seguridad que hasta ese momento impedían el paso a la estructura dejaban ayer libre el acceso a uno de los dos carriles del puente -sólo el del lado izquierdo, en sentido Egia-. «Por fin», se aventuraba a decir una vecina de Loiola, y seguro que no es la única. Ahora bien, los vehículos pesados todavía tendrán que esperar unos meses para poder pasar por aquí. Al menos hasta el verano, una vez se finalicen las dos intervenciones de refuerzo a las que se van a someter los arcos y las pilastras.

Fue el pasado 22 de agosto cuando el Ayuntamiento tuvo que cerrar el puente, tras detectarse una inquietante grieta en el mismo. Se procedió entonces a un análisis exhaustivo de la estructura que concluyó que la seguridad estaba seriamente comprometida al detectarse desplazamientos o «giros» en las pilastras en dos direcciones: un hundimiento de estos elementos y una pérdida de la verticalidad de algunos de los apoyos, lo que ha llevado al puente a una situación próxima al colapso.

Para recuperar la seguridad, los expertos han propuesto dos intervenciones. La primera, que ya ha sido concluida y que permite ahora el paso de peatones, ciclistas y motoristas, consistía en la colocación de una línea de tirantes en la base de los arcos. Esta medida ha costado alrededor de 133.000 euros.

Se ha colocado una línea de tirantes en la base de los arcos para garantizar la seguridad

La segunda fase consistirá en el micropilotaje de los pilares del puente

El concejal de Vías Públicas, el socialista Miguel Ángel Díez, explica que, si bien la estructura está abierta al paso desde ayer, es a partir de hoy cuando estarán colocadas las señales viarias que indican la reapertura oficial del mismo así como los carteles de precaución a tener en cuenta.

Vehículos pesados, en verano

Estos primeros trabajos se necesitan para acometer posteriormente la segunda fase de las obras de refuerzo, un proyecto ya aprobado con un presupuesto de 638.374 euros. El documento, redactado por Sestra Ingeniería y Arquitectura S.L., tendrá que salir a licitación para la adjudicación de las obras, un trámite que no tardará menos de 3 ó 4 meses. Los trabajos, que consistirán en un micropilotaje de los pilares del puente, se podrían iniciar en abril y concluir en pleno verano. «Esperamos reabrir el puente a todo tipo de tráfico (esto es, coches, autobuses y camiones) en julio», tal y como explicó a Díez.

La ejecución de estas dos medidas responde a la necesidad de reabrir cuanto antes este paso, que conecta los barrios de Egia y Loiola, ante los perjuicios que está suponiendo para los vecinos así como los costes para las arcas municipales que supone su cierre. El ejemplo más claro es el del esfuerzo extra que tiene que asumir Dbus al verse obligada a modificar las líneas que se han visto afectadas. Según los cálculos realizados, la compañía gasta cerca de mil euros más al día.

Además, el gobierno municipal, tras valorar la situación decidió que no se podía esperar a que se construyese el nuevo puente previsto en la zona, ya que se trata de una obra que podría prolongarse hasta finales de 2020. Pese a que hay un proyecto de nuevo puente desde el año 2015, la demora en la tramitación de los permisos ha hecho que hasta este pasado mes de septiembre el Ayuntamiento no contara con las autorizaciones pertinentes para sacar la obra a licitación.

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