Un parque seguro para todos

Marcha. Una de las impresionantes vistas que se pueden contemplar desde el monte Ulia./DV
Marcha. Una de las impresionantes vistas que se pueden contemplar desde el monte Ulia. / DV

El domingo pedirán con una marcha la prohibición de prácticas peligrosas que aún se permiten en el parque. Un estudio rechaza la caza en Ulia para primar la protección de la ciudadanía

GORKA LARRUMBIDE

Eguzki y Natura 2000 organizan este domingo una marcha interpretativa por el parque de Ulia con la que pretenden reclamar a los ayuntamientos de Donostia y Pasaia que aprueben definitivamente el Plan Especial para este monte. Asimismo, piden a la Diputación de Gipuzkoa que mantenga los límites de la zona de seguridad del monte, velando así por el interés general. Todos los interesados pueden acudir a esta marcha, que partirá a las 10 de la mañana del reloj de Ategorrieta.

El Parque de Ulia se creó en 1902 como una atracción más para el turismo. Un ferrocarril eléctrico, el primero del país con fines recreativos (por donde discurrirá la excursión) ascendía por un paisaje pintoresco hasta la parada final y luego hasta la cima del mirador con un teleférico. En 2010 el Plan General de ordenación urbana de Donostia definió el Parque de Ulia, cuya concreción quedó pendiente de la aprobación de un Plan Especial. El objetivo es la protección del área dividiendo el ámbito en distintas categorías de ordenación y regulando los usos admisibles, compatibles y prohibidos en cada una de ellas.

En un orden lógico del avance social, en el año 2014 la Diputación Foral de Gipuzkoa publicó la orden foral 423/2014 del 23 de julio, de declaración de una zona de seguridad para la caza en parte de los términos municipales de San Sebastián y Pasaia, prohibiendo así las actividades cinegéticas en todo el monte Ulia.

Sin embargo, en noviembre de 2017, el Tribunal Supremo anuló parcialmente la mencionada orden foral, contradiciendo el carácter protector establecido por los ayuntamientos de Donostia y Pasaia y apoyado por numerosas organizaciones sociales, vecinales y deportivas. Se abría la puerta a que puedan seguir utilizándose armas de fuego en Ulia, dándose un gran paso hacia atrás.

Un parque para la ciudadanía

«La ciudadanía en general y la de Oarsoaldea y Donostialdea en particular tenemos derecho a disfrutar con la máxima seguridad, de la paz, del paisaje, la flora, la fauna, el mar, etc, que nos ofrece nuestro monte. En este pulmón verde las viviendas llegan hasta cotas máximas, existiendo centros de enseñanza en la misma loma, donde se repetían las molestias del sonido seco de los tiros y la caída de perdigones que llegaban hasta los mismos patios escolares. También los deportistas que practican senderismo, carreras de montaña o las bicicletas BTT tenían que estar constantemente alerta y pendientes de los disparos. No hay que esperar a que ocurra una desgracia, un 'accidente' para luego lamentarse, cuando se deberían haber adoptado la prohibición de ciertas prácticas peligrosas con antelación», explican los organizadores de la marcha.

Recientemente, además, se ha dado a conocer el resultado de un estudio con la población para saber el conocimiento de Ulia «con un resultado que refleja como mayor rechazo la actividad de la caza en el monte, primando la seguridad», recuerdan.

«Toda el área litoral de Ulia 2 hasta la cota de 300 m está protegida por la Comisión Europea en la Red Natura 2000 como Zona Especial de conservación (ZEC), por los mismos valores ecológicos que el monte Jaizkibel. Y además, Ulia, a pesar de su humilde extensión, alberga dos áreas de reproducción de aves marinas, en el Faro de la Plata y Zurriola», concluyen.

El dato

2017
fue el año en el que el Tribunal Supremo anuló parcialmente la orden foral que prohibía las actividades cinegéticas en todo el monte Ulia.

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