La oposición enmendará una ordenanza de pisos turísticos que «empeora» y «extiende el problema»

Una familia de turistas sale del portal en el que ha alquilado un apartamento para sus vacaciones.
Una familia de turistas sale del portal en el que ha alquilado un apartamento para sus vacaciones. / SARA SANTOS

EH Bildu e Irabazi critican al gobierno municipal por «rebajar las exigencias» para abrir nuevos apartamentos. El PP aboga por alcanzar «acuerdos de consenso» con todos los agentes implicados para encontrar la «mejor regulación» posible de este fenómeno

JORGE F. MENDIOLASAN SEBASTIÁN.

Los grupos que conforman la oposición en el Ayuntamiento donostiarra preparan ya sus enmiendas a la nueva ordenanza de pisos turísticos aprobada el jueves por el gobierno municipal. EH Bildu e Irabazi expresaron su rechazo a la propuesta normativa de PNV-PSE porque «empeora» y «extiende el problema» a toda la ciudad. El PP, por su parte, reclama cautela y aboga por llegar a un «acuerdo de consenso» con los agentes del sector para encontrar la «mejor regulación posible» de este fenómeno.

El concejal de EH Bildu Josu Ruiz advirtió ayer de que la supresión «de facto» de la condición de la primera planta para la implantación de este tipo de alojamiento supone una «amenaza para los intereses y derechos de la ciudadanía donostiarra».

«Existe un grave riesgo de extender los problemas de convivencia en comunidades de vecinos detectados en la Parte Vieja o en el Centro al resto de barrios», subrayó el edil abertzale, quien lamentó que las medidas incluidas en la ordenanza «harán aumentar aún más el precio de compra y alquiler de vivienda en Donostia».

EH Bildu sí considera «positiva» la declaración de la Parte Vieja como zona saturada, así como la creación de un listado público de pisos turísticos. Ruiz hizo un llamamiento a las comunidades de vecinos para que «evalúen las consecuencias» de la normativa en su calidad de vida.

La portavoz del PP, Miren Albistur, recordó por su parte que fue su grupo el que al inicio de la legislatura señaló la «necesidad de legislar» el uso de viviendas particulares para estancias vacacionales. Tras puntualizar que precisa de más tiempo para analizar en profundidad el articulado de la ordenanza, Albistur afirmó que «este fenómeno ha llegado para quedarse y tiene que convivir con otras modalidades de alojamiento existentes sin dejar que Donostia pierda su alma ni su esencia». Con este objetivo, la concejala popular compartió su apuesta por «encontrar la mejor regulación posible» para que esta actividad puedan «convivir sin fisuras con Donostia y los donostiarras».

«Oportunidad perdida»

Desde las filas de Irabazi acusaron al ejecutivo de Eneko Goia de haber perdido «una buena oportunidad» para restringir la expansión de los pisos turísticos en zonas como Centro, Miraconcha, Antiguo y Gros. La portavoz de la plataforma integrada por Ezker Anitza-IU, Equo e independientes, Amaia Martín, definió como «grave» el hecho de que «al rebajarse las exigencias los pisos que ahora son ilegales por no estar ubicados en la primera planta se convertirán en legales».

«La ordenanza supone una amenaza para los intereses y derechos de la ciudadanía» Josu Ruiz, EH Bildu

«Este fenómeno ha llegado para quedarse y debe convivir sin fisuras con los donostiarras» Miren Albistur, PP

«Los pisos que ahora son ilegales por no estar en la primera planta se convertirán en legales» Amaia Martín, Irabazi

Irabazi mostró sus temores a que los áticos se llenen de pisos turísticos, consumiendo así los 250 metros cuadrados autorizados para uso no residencial, y en las primeras plantas ya no puedan instalarse otras actividades comerciales que también necesita la ciudadanía».

Martín informó de que su grupo ha solicitado ya la comparecencia del delegado de Urbanismo, Enrique Ramos, para que explique «con detalle» la propuesta de ordenanza, ya que, según dijo, surgen «algunas dudas de tipo jurídico puesto que la nueva ordenanza modifica aspectos de planeamiento recogidos en el Plan General de Ordenación Urbana, lo que conllevaría una tramitación diferente».

En la actualidad hay 1.222 viviendas de uso turístico registradas por el Gobierno Vasco, según datos oficiales de agosto. Además, se calcula que existen alrededor de 1.500 pisos ilegales. El 75% de los alojamientos se concentran en Parte Vieja, Centro y Gros, mientras que la realidad en los demás barrios es bien diferente.

Más

Fotos

Vídeos