Las obras de urbanización del viejo Morlans encaran su recta final

Con las canalizaciones casi terminadas, el socialista Díez apunta que los trabajos durarán dos o tres semanas más

J. F. M. SAN SEBASTIÁN.

Buenas noticias para los vecinos de Morlans, que llevan meses bajo el polvo, el ruido y las incomodidades de las obras de reurbanización del viejo barrio. El concejal de Vías Públicas, Miguel Ángel Díez, anuncia que la conclusión de los trabajos está prevista para finales de este mes o principios de noviembre, es decir, en un plazo de dos o tres semanas.

La operación avanza «según lo previsto», asegura el delegado socialista, quien recuerda que se informó del cronograma de obra en diferentes reuniones con el vecindario. Las canalizaciones particulares de aquellas viviendas que las solicitaron también marchan «a buen ritmo» y la mayoría de ellas están «prácticamente terminadas».

Díez no encuentra por ello motivos para colocar planchas metálicas en los accesos a los garajes, como demandaban los afectados, ya que en esta última fase de la obra «ya no son necesarias».

En respuesta a una interpelación del PP, el responsable de Vías Públicas asegura no tener «constancia» de que se hayan producido daños en bienes de propiedad privada, más allá de una puerta de parking golpeada por una máquina que ya ha sido reparada. En cualquier caso, se compromete a «arreglar y dejar como estaba todo lo que se haya podido estropear».

Cuando los obreros se marchen y la nube de polvo se disipe, la cuesta del paseo de Morlans contará con mejoras en la red de abastecimiento de agua y las redes de saneamiento, alumbrado canalizado, nuevas aceras y una calzada con pasos de peatones. Según la memoria del proyecto, se han tendido 1.250 metros lineales de tuberías y 800 metros lineales de cableado eléctrico y se han construido 36 pozos y 27 sumideros para aguas fecales y pluviales. En lo que al alumbrado se refiere, los cables aéreos se soterran y las farolas y luminarias serán sustituidas por otras más eficientes.

Con un presupuesto de casi 400.000 euros, la reurbanización se completa con la reordenación de viales y aceras. La antigua carretera, de doble dirección, se reduce a un solo carril de sentido único con reducción de velocidad y al que se accede desde la calle Catalina Elizegi, en Aiete. En toda la longitud de la actuación se mantienen los tres metros de calzada. Además, habrá pasos de cebra de diferentes tamaños en los accesos a las viviendas. Todas estas mejoras serán visibles a partir de noviembre, cuando el viejo Morlans entre en el siglo XXI.

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