La obra de las aceras de San Martín parará un mes para no perjudicar las ventas de Navidad

El encuentro de Easo con San Martín presenta este aspecto a día de hoy./A.M.
El encuentro de Easo con San Martín presenta este aspecto a día de hoy. / A.M.

El ensanchamiento peatonal en los impares se acometerá a partir del 8 de enero y se completará en febrero Los trabajos en los portales pares finalizarán para el puente de la Inmaculada

AINGERU MUNGUÍASAN SEBASTIÁN.

Lo que todo el mundo quiere cuando llegan unas obras es disfrutar con el resultado pero no padecer las incomodidades de su ejecución. En este caso, se podría decir que doblemente. La patata caliente del ensanchamiento de aceras en la calle San Martín va a saltar a enero y febrero, tras un mes de parón en diciembre para no perjudicar a los comerciantes. La obra se iba a iniciar en junio, se pospuso a septiembre para no aumentar las retenciones del verano y ahora se trocea de nuevo para no dañar las ventas en un mes clave. Los portales pares, al menos, podrán lucir un nuevo aspecto estas Navidades ya que la obra en este lado de la calle finalizará en el puente de la Inmaculada.

Es una obra que condiciona de una u otra forma todo el tráfico del centro de la ciudad: afecta tanto a los vehículos que van desde Amara al Centro por la calle Easo como a los que proceden del Antiguo. La calle San Martín es una vía sensible de las comunicaciones rodadas, como lo demuestra las retenciones kilométricas que se formaron el 19 de septiembre, primer día de las obras. Y es que estaba previsto que los trabajos comenzasen en junio, pero ni lo veía razonable el Departamento de Movilidad ni los comerciantes, quienes hicieron llegar un escrito al Ayuntamiento para posponer el proyecto al invierno. Pero la adjudicación del contrato ya se había producido y no se podía dilatar la obra tanto. Finalmente, se pactó con la contrata (Moyua) comenzar al acabar el verano con el objetivo de que la ejecución terminará a finales de diciembre. Los trabajos se adjudicaron por un importe de 387.001 euros y con un plazo de ejecución de tres meses y medio.

Datos

Proyecto
Ensanchamiento de las aceras de dos manzanas de la calle San Martín (entre Manterola y Urbieta). Pasarán de una anchura de 1,5 metros a tener 3,5.
Presupuesto
387.001 euros.
Plazo
Tres meses y medio.
Aplazamiento
La obra tenía que haber comenzado en junio pero se pospuso al final de verano para no agravar las retenciones.
Nueva programación
La obra se detendrá el 8 de diciembre y se reiniciará el 8 de enero para su finalización a finales de febrero.

Este planteamiento incluía la previsión de que, aunque la obra se extendiese hasta finales de año, los trabajos más molestos finalizarían hacia el 12 de noviembre con lo que el perjuicio a las tiendas sería menor. Pero la tozuda realidad ha vuelto a imponerse y las obras se han extendido en los plazos, lo que ha obligado a replantear el cronograma, según explicó el concejal de Mantenimiento, Miguel Ángel Díez (PSE). A la vista de que el período fuerte de ventas se inicia en dos semanas, se ha previsto finalizar los trabajos de los portales pares durante la primera semana festiva de diciembre. A partir de entonces, sin existir afecciones al tráfico, la obra se detendrá para su reinicio «el 8 de enero» en la acera de los impares, según indicó el edil. De esta forma, la mitad de los trabajos se acometerán en los meses menos comprometidos para el comercio.

El proyecto va a permitir ensanchar las aceras de 150 metros de la calle, entre Manterola y Urbieta, de tal forma que sus bordillos se van a alinear con el resto de las manzanas de esta arteria vial. Las aceras, que ahora apenas cuentan con 1,5 metros de sección, pasarán a tener hasta 3,5 metros en ambos lados de la calle. Este cambio ya es perceptible en la manzana más próxima a la calle Urbieta donde la repavimentación llevada a cabo ofrece en la actualidad una perspectiva de lo que será la nueva acera. Los operarios han indicado a los comerciantes que su objetivo es rematar esta semana el encuentro entre San Martín y Urbieta, un punto de mucho tráfico por el que hoy los peatones tienen que cruzar por unas estrechas pasarelas para salvar la zanja. Además de la reforma del pavimento, la obra procede a renovar todas las infraestructuras situadas bajo las aceras, como son las canalizaciones de agua, saneamiento, electricidad, gas y redes de telecomunicaciones, y también actualizará el mobiliario urbano. Se mantendrán los tres carriles de circulación, pero se reducirá su anchura algo que, por otro lado, no se prevé que genere ningún problema al tráfico y, sin embargo, sí ayude a contribuir a reducir la velocidad de los vehículos.

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