Nuevos tiempos para los contenedores en San Sebastián

Amara e Intxaurrondo serán los primeros barrios donostiarras que contarán con las nuevas áreas de aportación donde estarán agrupados todos los contenedores./MICHELENA
Amara e Intxaurrondo serán los primeros barrios donostiarras que contarán con las nuevas áreas de aportación donde estarán agrupados todos los contenedores. / MICHELENA

Amara e Intxaurrondo tendrán desde verano todas las fracciones de basura agrupadas en zonas. El consistorio prepara una serie de medidas para optimizar el número de puntos de recogida y mejorar la accesibilidad y las tasas de reciclado

DANI SORIAZUSAN SEBASTIÁN.

En las calles de San Sebastián hay repartidos 1.539 contenedores de fracción resto. Uno por cada 121 habitantes, aproximadamente. Acostumbrados a su presencia en el entramado urbano, pocos se habrán planteado si son muchos o pocos; si están situados en el lugar adecuado o si su presencia influye en las dinámicas de reciclado de los donostiarras. Durante años tampoco ha habido un análisis exhaustivo que diera respuesta a estas y otras preguntas. Hasta ahora.

El departamento de Mantenimiento Urbano del Ayuntamiento ha elaborado un estudio de contenerización de la ciudad que arroja luz sobre esta realidad y señala, entre otros aspectos, que sólo se utiliza, de media, un 16% de la capacidad disponible para la fracción resto de toda la ciudad. Vamos, que toda nuestra basura junta cabría en 246 containers. Obviamente, esa cifra varía según el barrio, pero en líneas generales, se trata de un sobredimensionamiento que se debe regular.

Contenerización actual en Donostia

Esta es sólo una de las conclusiones de este informe que además de un profundo análisis de la situación, propone una serie de medidas a aplicar en los próximos cuatro años para optimizar la contenerización de la ciudad, no sólo la de fracción resto, también la de orgánico, envases, papeles y vidrio. «Durante los últimos años se han ido poniendo contenedores sin una planificación integral», indica Alfonso Gurpegui, concejal de Mantenimiento Urbano, que a su vez explica que eso no significa que su colocación se haya hecho a capricho, sino que «obedecía a otras dinámicas, como la ruta de los camiones de recogida, la incorporación de nuevas fracciones o las peticiones de los vecinos».

Gurpegui (PSE) anuncia que se quiere extender el quinto contenedor a toda la ciudad

El objetivo es reducir la cantidad de fracción resto recogida del 60% actual al 40% en 2020

Una de esas acciones propuestas y que el consistorio tiene intención de ir implantando poco a poco es la creación de islas o 'áreas de aportación' donde estén agrupados todas las fracciones de residuos, evitando que los contenedores de distinto tipo estén separados a lo largo de una misma calle, por ejemplo. Esta redistribución provocará la desaparición de containers de fracción resto y el incremento de todos los demás. Se trata de una medida que se quiere poner en marcha a partir del mes de junio, como experiencia piloto, en los barrios de Amara e Intxaurrondo, para luego extenderse por el resto de Donostia.

Con esta modificación se espera reducir en 2020 la cantidad de fracción resto recogida del 60,15% actual al 40% (35% en 2030). En el resto de fracciones el objetivo es incrementar la tasa de recogida. En el caso del orgánico del 16% actual al 60% (65% en 2030); en envases del 42% al 60% (75% en 2030) y en el papel del 60,1% al 65% (70% en 2030).

«Esta medida requerirá de un cambio en los itinerarios de recogida y en la planificación de la contenerización que se ha estudiado con detalle», apunta el socialista Gurpegui. Los cambios se han abordado junto a la Mancomunidad de San Marcos, encargada de la recogida de papel, envases y vidrio. Para la nueva redistribución de contenedores se tendrán en cuenta aspectos como garantizar que toda la ciudadanía tenga a 100 metros o menos una de esas áreas de aportación con contenedores de las principales fracciones (resto, orgánico, envases, papel y cartón).

Más recogida de orgánico

Pero no serán los únicos aspectos tenidos en cuenta. Otro de los planteamientos es el de poner a disposición de toda la ciudadanía el quinto contenedor. Hasta este momento su distribución se realiza en algunos barrios y en función de las viviendas apuntadas ya que en la actualidad su uso es voluntario. A día de hoy se está utilizando un 10% de la capacidad disponible de los contenedores.

A la hora de calcular el número de contenedores necesarios, en la elaboración del informe se han establecido unas capacidades máximas de llenado de los mismos. En concreto del 50% como margen de seguridad para establecer la dotación mínima necesaria. Teniendo esto en cuenta, muchos de los containers de fracción resto acabarán desapareciendo. A la vez, el documento propone incorporar 184 contenedores de orgánico para llegar a 16.000 personas más y 131 de envases y 128 nuevos para papel y cartón para llegar a 13.000 nuevos donostiarras respectivamente. El fin, además de la optimización de los containers, es fomentar el reciclaje entre la ciudadanía.

Asimismo, se ha llevado a cabo una prognosis de población y de generación de residuos, a partir de la prognosis realizada por la Diputación para el dimensionamiento de la incineradora y la elaboración del PIGRUG 2017-2030. De esta manera se han podido hacer una estimación de la cantidad de residuos que se generará en el medio y largo plazo. Por último, también se han tenido en cuenta los objetivos de recogida selectiva definidos en la normativa europea para las diferentes fracciones y el objetivo de recogida selectiva general de los residuos sólidos urbanos.

Mejora de la accesibilidad

Por otra parte, y aprovechando estos cambios se buscará mejorar la accesibilidad de los puntos de recogida y rebajar su peligrosidad. Para ello se han propuesto ubicaciones alternativas que favorezcan la facilidad de acceso tanto para vehículos como para personas. Por último, también se han considerado ubicaciones o medidas correctoras para minimizar los impactos, tanto acústicos como estéticos, en las áreas de aportación que se han identificado como de impacto elevado.

El informe apunta que en la actualidad el 19% de los contenedores no son accesibles. En este sentido, se indica que un 2% de las áreas de aportación no tiene un punto de luz a menos de 15 metros, y que el 14% de estas áreas no son seguras para el usuario porque o bien hay que verter el residuo desde la carretera, hay un bidegorri junto a los accesos, un paso de cebra delante o está junto a la salida de un garaje.

En cuanto a la accesibilidad para los vehículos de recogida, el 38% de las áreas de aportación tiene algún obstáculo para la carga y descarga, entre los que destacan vehículos, árboles, faroles o señales. Además, el 33% presentan algún riesgo para estos vehículos como recogida en pendiente, que el camión tenga que dar marcha atrás o que los containers estén en una calle estrecha.

El consistorio estudia medidas para la Parte Vieja

En materia de recogida de residuos, la Parte Vieja presenta sus propias particularidades con respecto a otras zonas de la ciudad. En este barrio se combinan 10 áreas con contenedores con el sistema puerta a puerta para hostelería. El volumen de contenerización de fracción resto es suficiente y, mientras en el resto de la ciudad los contenedores de resto se llenan un 16% de media en la Parte Vieja lo hacen en un 40%. Sin embargo, para las demás fracciones el volumen disponible no es suficiente para toda la basura que se genera. «Son problemas que no se resuelven solo con la contenerización. Estamos trabajando para dar con la mejor solución», explica el concejal de Mantenimiento, Alfonso Gurpegui. Y es que la mitad de las áreas de contenedores generan un impacto estético y acústico alto por estar a menos de 10 metros de algún local de hostelería. Asimismo, el 30% de la población del barrio no tienen contenedor a menos de 100 metros.

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