El nuevo Txomin cobra vida en 6 meses

Los primeros inquilinos entrarán a vivir en sus viviendas en octubre de este año. Medio millar de operarios harán posible la entrega el verano del año que viene de los 612 pisos de la primera fase de ejecución del nuevo barrio

La gran plaza de Arteleku será definida en los próximos meses entre el Ayuntamiento y los vecinos./Reportaje fotográfico: LOBO ALTUNA
La gran plaza de Arteleku será definida en los próximos meses entre el Ayuntamiento y los vecinos. / Reportaje fotográfico: LOBO ALTUNA
Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍASan Sebastián

Su comercialización y construcción empezó como un cohete y el impulso le va a permitir que en poco más de un año el nuevo Txomin Enea sea una realidad, con los inquilinos de los 612 pisos de la primera fase viviendo junto al río. La ejecución de las obras del nuevo barrio avanza de forma espectacular para asombro de quienes pasan ocasionalmente entre Martutene y Loiola. Todo está vendido y adjudicado (en el caso de las viviendas de protección municipales), a falta solo de concretar la última media docena de moradores de los pisos tasados. El Ayuntamiento progresa también en el proceso de definición de la plaza Arteleku y en junio convocará una reunión con los vecinos. El Gobierno Vasco, además, está a punto de adjudicar la construcción de su primer bloque de 262 VPO, lo que completará la primera fase de un desarrollo urbanístico que ya se asoma al patio de la vieja cárcel.

Datos 1ª fase

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viviendas componen la primera fase de Txomin Enea: 242 pisos libres, 95 de realojo, 113 tasadas, 162 VPO de Etxegintza y 262 VPO de Visesa (Gobierno Vasco). La segunda fase sumará 500 pisos más en la parcela de la cárcel.

Se tardaron décadas en planificar la operación y en gestionar el suelo, pero una vez arrancaron los primeros trabajos de urbanización, en agosto de 2016, todo ha ido sobre ruedas. Más que sobre ruedas, en avión supersónico. La promotora Txomin Berria tuvo tal éxito en la comercialización de los primeros 171 pisos libres -se vendieron en un mes, con una lista de 1.400 interesados- que la concesionaria decidió replanificar la operación y fusionar las dos etapas en las que estaba concebida la primera fase. De tal forma, que «los plazos se van a reducir de los 51 meses previstos inicialmente a 36», según explica el gerente José Manuel Amantegi.

La empresa reorganizó el trabajo, adelantó la solicitud de licencias para otras 152 viviendas (71 libres y 81 tasadas) y hoy tiene todos los bloques en marcha, incluida la ejecución del parque fluvial del Urumea y el nuevo puente de Espartxo que unirá el barrio con Uba. Si a uno le dicen que todo estará finalizado el verano del año que viene quizá dude, pero a la vista de cómo ha evolucionado la obra en poco más de un año hay que darle credibilidad al cronograma. «Este año entregaremos 249 viviendas y en el primer semestre de 2019 las 363 restantes», asegura Amantegi. El primero en entregarse será el bloque 5 con 28 viviendas de realojo y 32 tasadas. «La obra la terminaremos en julio y las primeras familias podrán entrar a vivir en octubre», explica el responsable de la promotora.

Plazos

Octubre 2018:
Entrada a vivir en 28 pisos de realojo y 32 tasadas.
Diciembre 2018 / marzo 2019:
Entrega de 122 viviendas libres y las otras 49, tres meses después.
Junio 2019:
Entrada en 162 VPO de Etxegintza, 71 libres y 81 tasadas.

Para poder entrar y salir de estas viviendas (calle Goikoenea) deberá estar finalizado el nuevo paseo Kristobaldegi, un vial curvo que delimitará con el parque fluvial y que ya se ejecuta. A finales de septiembre estará urbanizado este vial hasta la parcela donde se levanta, mirando al río, el bloque de 67 viviendas de realojo, cuyos inquilinos entrarán a vivir en diciembre. Para final de año, no solo se habrá rematado esta calle que discurre junto al río, entre el puente de Espartxo y la cárcel. También se habrá ejecutado la calle principal del nuevo barrio -avenida Felisa Martín Bravo- y se habrán entregado las primeras 122 viviendas libres del bloque 1. En marzo de 2019 entrarán a vivir los inquilinos de los otros 49 pisos libres de esta parcela.

Las obras de las 162 VPO municipales de Etxegintza (ubicadas en la que será la plaza Añarbe) y los 152 pisos alrededor de la que será la plaza Wroclaw (71 libres y 81 tasadas) finalizarán dentro de un año y «se entregarán las llaves en junio».

Pero no todo son edificios residenciales en el nuevo Txomin. La elevación de su cota 3,5 metros sobre el viejo barrio exigirá elevar 1,5 metros la altura a la que discurre el paseo de Antzita (actual carretera entre Loiola y Martutene), reurbanizar la nueva acera con bidegorri y ejecutar los nuevos accesos a las viviendas del viejo barrio. Todo ello se empezará a realizar a partir de noviembre.

A final de año se derribarán las viviendas fuera de ordenación más próximas a Loiola para construir una nueva rotonda (Paskualdegi) que regulará las entradas y salidas a Txomin. Y ya se mueve el proceso para definir la ordenación de la plaza Arteleku, hoy convertida en una gran piscina de tierra y barro que en el futuro será el corazón peatonal del barrio con un equipamiento deportivo y cultural. «Hemos recibido 14 ofertas en el concurso de ideas convocado por el Ayuntamiento y en junio iremos a Txomin para que los vecinos las valoren y nos den sus aportaciones», explicó el concejal de Urbanismo, Enrique Ramos, quien explicó que el Gobierno Vasco meterá en los Presupuestos de 2019 la redacción del proyecto para el nuevo ambulatorio. Todo avanza en Txomin, salvo el destino de la vieja cárcel (vinculado a la indefinición sobre el nuevo centro penitenciario de Zubieta), cuya vida interna es observada hoy con todo lujo de detalles por los trabajadores de la obra.

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