Una norma para ordenar la vía pública

Un expositor de fruta en la Parte Vieja con varios elementos. Con la nueva ordenanza solo se podría sacar uno. / J. I. UNANUE
Un expositor de fruta en la Parte Vieja con varios elementos. Con la nueva ordenanza solo se podría sacar uno. / J. I. UNANUE

El Ayuntamiento busca poner freno a los abusos en la ocupación de las calles del municipio. La nueva ordenanza que se aprobará en unos meses regulará los expositores comerciales, la venta ambulante y las máquinas expendedoras

DANI SORIAZU SAN SEBASTIÁN

. Los expositores comerciales, como muestra de la oferta que nos encontraremos dentro de la tienda, han convivido con los viandantes desde tiempos inmemoriales. Pero el nuevo compás de los tiempos, con un mayor control por la accesibilidad y el respeto a la estética y ordenación urbana, han llevado al consistorio a crear una nueva ordenanza que regule el uso del espacio público por parte de los comercios de la ciudad. Hay que remontarse a 1981 para encontrar la norma que actualmente rige la venta ambulante , pero ninguna pone coto a expositores que sobresalen más de la cuenta o a la instalación de máquinas expendedoras. La nueva ordenanza viene a poner negro sobre blanco y sustituye el vacío actual.

Mejora de la accesibilidad

Sin duda es uno de los elementos que ha motivado la puesta en marcha de esta nueva normativa. Se establecerá como condición básica que los elementos que se coloquen en la vía pública deberán dejar un paso para los viandantes de al menos dos metros de anchura, que en el caso de las calles peatonales deberá de ser de tres metros.

Los expositores

Serán «preferiblemente» de aluminio, madera o plástico y de colores neutros, «en armonía» con su entorno y fachadas. No podrán exhibir ningún tipo de publicidad y todos los elementos que pertenezcan a una misma autorización o comercio estarán hechos «con materiales del mismo color o misma gama de colores, diseño y textura». No podrán ser de carácter fijo, por lo que se podrán trasladar manualmente y estarán dotados de ruedas y de elementos de fijación suficientes para garantizar la inmovilización y la estabilidad al vuelco de los mismos durante su utilización. Su estructura no tendrá cantos vivos, deberán llevar protectores de goma en sus patas a fin de mitigar los ruidos y provocar las mínimas molestias posibles al vecindario, y no estará permitida la realización de anclajes en el suelo para asegurar su estabilidad.

Dimensiones máximas

Los expositores de género e instalaciones análogas podrán autorizarse en el «frente de fachada» del establecimiento. Tendrán una profundidad máxima de 0,50 metros y se dispondrán «prioritariamente en fachada o guardando la linealidad en su conjunto y con el mobiliario urbano, arbolado y terrazas, para que los tránsitos peatonales sean rectos, evitando zig-zags». En todos los casos, añade la norma, deberán dejar libre la «totalidad» del acceso al establecimiento y mantener una distancia mínima de 0,60 metros a cada lado respecto a los portales o de «otra ocupación colindante».

Tasas por uso

La nueva ordenanza contempla el cobro de tasas por parte del Ayuntamiento y, para hacerlo efectivo, el gobierno municipal planea modificar las ordenanzas fiscales para incorporar conceptos como los expositores comerciales o los «food trucks». Los precios, aún por concretar, resultarían de la fórmula habitual que, entre otros factores, toma como referencia el valor catastral del suelo.

Diferencias según comercio

Para la actividad comercial referida a moda, complementos, artesanía, diseño, souvenirs, etc... sólo se autorizará un único soporte por establecimiento. En cambio, los expositores de productos frescos -fruta y verdura- podrán estar provistos «de cuantos estantes se deseen» hasta una altura máxima de 1,75 metros desde el suelo y siempre que la mercancía no supere los dos metros. Por cuestiones de higiene y salud, los alimentos deberán estar colocados a una altura mínima de 75 centímetros del suelo y el resto de artículos, a 60 centímetros.

Límite horario

Los expositores y cualquier otro elemento de ocupación de la vía pública podrán permanecer en el exterior del establecimiento «durante el horario comercial». A su finalización, deberán ser retirados y la vía pública ocupada, quedar «limpia».

Sanciones

El título tercero plantea un régimen sancionador con tres tipos de infracciones. Las leves conllevarán multas de hasta 750 euros, las graves pueden oscilar entre 751 y 1.500 euros y las muy graves van desde los 1.501 hasta los 3.000 euros. Estas últimas infracciones podrán llevar aparejada una sanción accesoria de «inhabilitación para la obtención de autorizaciones y concesiones de esta naturaleza por un período de uno hasta tres años».

Cajeros y máquinas expendedoras

La nueva norma señala que deberán ser «accesibles a toda las personas» y solo podrán autorizarse cuando cuenten con un «área frontal libre de obstáculos» de un mínimo de 2 metros de anchura. Y respecto a las máquinas expendedoras, como norma general se prohíbe la ocupación del espacio público, aunque «excepcionalmente y previa justificación suficiente» podrá otorgarse permiso.

Venta ambulante

Se diferencian las modalidades de mercados periódicos, ocasionales, puestos fijos de temporada, venta realizada en vehículos-tienda ('foodtrucks') y venta en puestos singulares. En particular, queda terminantemente prohibida la venta a pie y la venta con manta.

Plazos de aprobación

El proyecto de ordenanza se someterá ahora a alegaciones y enmiendas de los grupos políticos antes de iniciar su tramitación definitiva en Pleno, en el plazo de cuatro o cinco meses.

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