La niebla marina se traga la costa

La niebla entró por la bocana del puerto de Pasaia. / ARIZMENDI

La masa de aire cálido en contacto con el mar frío provoca este fenómeno

AMAIA CHICO SAN SEBASTIÁN.

El Sagrado Corazón de Urgull levitaba, la isla Santa Clara aparecía y desaparecía, el paseo marítimo de Zarautz solo se intuía y por la bocana del puerto de Pasaia entraban ráfagas blancas que se envolvían alrededor de los barcos y las grúas que se levantan en los muelles. La niebla marina se tragó ayer la costa guipuzcoana. Un fenómeno bastante habitual en abril, pero tan vistoso, que ayer volvió a acaparar cientos de fotografías de los que tuvieron la oportunidad de presenciarlo.

En San Sebastián, la niebla se concentró a ras de la bahía. Durante horas, una nube blanca se atrincheró entre Igeldo y Urgull e, incluso avanzó hasta las primeras calles más próximas al paseo mientras el resto de la ciudad permanecía soleado y con varios grados más de temperatura. Porque esa, la bajada en el mercurio, es una de las peculiaridades de esta niebla que se forma cuando se conjuga una masa cálida con un mar que todavía no invita a bañarse más que a los valientes.

La explicación meteorológica es clara. La da la responsable de Aemet en el País Vasco, Margarita Martín. «La masa de aire cálido generada por el viento sur que ha alcanzado los 26 grados se adentra mar adentro unas millas. Allí, se carga de humedad de la superficie marina, que está a 13º. Crece un vapor de agua que se condensa en pequeñas nubes que con cierta brisa se meten en la parte más baja del relieve», es decir a cota cero. Como ocurrió ayer. «Cuando hay viento algo más persistente esa nube puede entrar por el Urumea y llegar a Martutene», añade.

Las nubes cubrieron la bahía de la Concha, el malecón de Zarautz o el puerto de Pasaia

La espectacularidad de ese paisaje salpicado por pequeñas pero intensas neblinas que ocultaban zonas tan bajas como la ladera de Urgull, la isla o el propio paseo se une el desplome de grados en la zona 'absorbida'. «Se podrían dar hasta diez grados de diferencia entre la Concha y Miramón», revelaba Martín desde el Observatorio de Igeldo, que ayer quedó por encima de las nubes y donde no se notó esa temperatura más fresca. La sensación era objetiva. En Miramón el mercurio se mantuvo en torno a los 22-23 grados durante todo el día, mientras que en la zona más próxima a la costa, los termómetros bajaron de los 18, e incluso en Zarautz llegaron hasta los 14 y en el puerto de Pasaia hasta los 13, ocho menos que los registrados en plena madrugada.

El viento sur y el sol espléndido se dejarán notar aún hoy, cuando podría volver a verse ese paisaje casi de película. El fin de semana terminará no obstante más nublado de lo que empieza. El viento de componente oeste reemplazará al del sur, traerá más nubes -no marinas sino las habituales- y hará bajar algo las temperaturas. A valores más propios de mediados de abril. De momento, no hay lluvia en el horizonte meteorológico. Una tregua para disfrutar de esta primavera que empezó invernal, ha seguido veraniega y ahora vuelve a la normalidad.

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