El 80% de las multas del radar portátil se han puesto en el último año en la avenida de Tolosa

Un agente de movilidad enfoca el radar portátil a los vehículos que circulan por la avenida de Tolosa./LOBO ALTUNA
Un agente de movilidad enfoca el radar portátil a los vehículos que circulan por la avenida de Tolosa. / LOBO ALTUNA

El nuevo sistema de control de velocidad tramitó 1.278 sanciones y recaudó 131.585 euros. La concejala de Movilidad Pilar Arana (PNV) baraja realizar una campaña específica para reducir la velocidad de los autobuses

AINGERU MUNGUÍASAN SEBASTIÁN

El primer año de funcionamiento del radar portátil arroja como resultado 1.278 multas -el 80% de las mismas se impusieron en la avenida de Tolosa- y 131.585 euros recaudados. La concejala de Movilidad, Pilar Arana (PNV), muestra su satisfacción por la capacidad de disuasión de esta nueva forma de control de velocidad, argumenta que si fuera una forma para ingresar dinero no se pondrían solo 3,5 sanciones diarias de media y explica que es posible que se haga en los próximos meses una campaña específica sobre los autobuses «porque circulan también a mucha velocidad».

A finales de mayo del año pasado llegaba a las calles donostiarras un nuevo sistema de control de velocidad que provocó un inevitable revuelto entre los conductores, quienes ya tenían registrada en su mente el mapa de los radares fijos. El aparato, gestionado por los agentes de movilidad, se anunció que actuaría aleatoriamente en una docena de calles, donde un estudio detectó que se circulaba a velocidades muy superiores a las permitidas. Finalmente, ante las protestas, Movilidad decidió que los lugares de control se anunciarían cada día en la página web municipal y en las redes sociales.

Tras un año de funcionamiento, se han impuesto 1.278 multas mediante este sistema de control de la velocidad. El primer dato que sorprende es que de los nueve puntos efectivos en los que se ha posicionado el aparato, dos de ellos concentran el 90% de las sanciones. Y, sobre todo, destaca uno de ellos: la avenida de Tolosa. Esta arteria de acceso al Antiguo ha registrado el 80,5% de las multas impuestas. ¿Por qué esta llamativa querencia por esta calle? Arana indica que son «criterios técnicos» los que se utilizan para elegir las vías y la frecuencia de uso del radar portátil y, por tanto, es la resistencia de los conductores a reducir la velocidad en este punto lo que hace que se actúe más allí. En concreto, fueron 1.029 las sanciones puestas en la avenida de Tolosa, a la altura de la plaza América (torres de Errotaburu), donde el radar registró una velocidad media de 77,4 km/h.

Otro de los puntos con mayor presencia del radar fue la subida/bajada de Hospitales donde se registran el 10,32% del total de las multas (132) con una velocidad media de los conductores de 73,2 km/h. En todos los puntos de control el límite de velocidad era de 50 km/h, salvo en el paseo Antzieta (Txomin Enea) donde la prohibición se sitúa en los 40 km/h. En este punto, una calzada recta con badenes y bidegorri de un sentido junto a cada carril, se impusieron 8 multas y la velocidad media de los conductores fue de 59,75 km/h.

La zona donde el radar portátil ha registrado las velocidad medias más elevadas es en la salida del túnel que conecta Amara (paseo del Urumea) con Martutene. Los conductores deben circular por el interior del túnel a 50 km/h, una velocidad muy reducida para una calzada amplia (cuatro carriles) que accede a una autovía y donde unos metros más adelante (en sentido salida de la ciudad) ya se permite circular a 70 km/h. El radar portátil no se ha prodigado mucho en este lugar (solo ha impuesto 10 multas en todo el año), pero ha registrado la velocidad media más alta de todos los puntos: 88,1 km/h. Esto quiere decir que probablemente es uno de los puntos donde las multas han sido de mayor cuantía.

Respecto a las sanciones puestas por tramos de velocidad, es curioso que el radar portátil haya tramitado más infracciones a conductores que circulaban entre 71 y 80 km/h (el 46,7% del total de los multados) que a los que conducían entre 51 y 70 km/h (25,1%). En el primero de los casos, la denuncia llega a la casa del conductor con una obligación de pago de 300 euros, mientras que en el segundo de los casos la cifra es de 100 euros. Este método de control sancionó en el último año a 291 conductores (el 22,7% de los infractores) que circulaban a una velocidad entre 81 y 90 km/h, lo que supuso multas de 400 euros; multó a 60 personas (4,69%) que circulaban entre 91 y 100 km/h con 500 euros de sanción; e impuso 600 euros de multa a 10 personas por circular a más de 101 km/h.

Arana explicó que hay cierta preocupación en su departamento por la velocidad a la que circulan los autobuses, lo que quizás lleve a realizar «una campaña específica» de control de estos vehículos en los próximos meses. La concejala de Movilidad aclaró que no hay previsión de que a partir de ahora el radar portátil se vaya a utilizar más que en este primer año de funcionamiento. «Nuestro objetivo nunca ha sido recaudar, sino realizar controles puntuales para disuadir a los infractores de circular con exceso de velocidad», añadió. La concejala concluyó que si «en el 90% de las reuniones con vecinos de distintos barrios sale el tema» del exceso de velocidad «es por algo». «Desde todos los barrios nos piden que pongamos radares. Los conductores deberían pensar por qué».

Datos

Promedio de velocidad
77,4 km/h
Paseo Dr Begiristain
132 multas. 73,2 km/h
Lugaritz
47 multas. 72 km/h
Carlos I
29 multas. 74 km/h
Fº Gª Lorca
10 multas. 69,3 km/h
GI 41
10 multas. 88,1 km/h
Antzieta
8 multas. 59,75 km/h
Ategorrieta
7 multas. 73 km/h
Riberas
6 multas. 77,4 km/h

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