Marcha explicativa a Zaldunborda

Caminantes. A pesar del mal tiempo, los paseantes conocieron de primera mano el enclave natural de Zaldunborda./
Caminantes. A pesar del mal tiempo, los paseantes conocieron de primera mano el enclave natural de Zaldunborda.

En este paraje de Jaizkibel se pretende construir un macrocentro comercial. Bidasoako Lagunak y Eguzki Natura 2000 organizaron la visita con el Vasco de Camping

GORKA LARRUMBIDE

Organizada por Bidasoako Lagunak y Eguzki Natura 2000, con sede en Gros, el domingo se celebró un paseo explicativo en el escenario natural de Zaldunborda, un espacio verde de bosquetes, prados y caseríos de incuestionable belleza y al pie del monte Jaizkibel, en el termino de Hondarribia y en el corredor de Gaintxurizketa, amenazado con su desaparición. Al paseo asistieron una quincena de donostiarras vinculados al Club Vasco de Camping.

Son unos parajes que se arruinarán si se hace realidad un megaproyecto que es «un atentado contra la naturaleza y con consecuencias irreparables para el comercio y la forma de vida actual de la sociedad del Bidasoa, en particular, y de Gipuzkoa en general», explicaron sus organizadores.

A pesar de la constante lluvia, 51 ciudadanos -un éxito de participación por las circunstancias meteorológicas- del Bidasoa, Oarso y Donostialdea, desafiaron las constantes chaparradas, completaron el recorrido sin incidentes y supieron sobre el terreno la realidad de «un preocupante asunto que no deja indiferente a nadie de los interesados en mantener la calidad de vida actual, junto con la protección y conservación de la naturaleza».

El dato

51 ciudadanos
desafiaron los chaparrones y completaron el recorrido. Más de una quincena de los asistentes fueron de Donostia, animadas por el Club Vasco de Camping.

Este espacio rural, con el típico mosaico de campiña de pardos y bosquetes, se sitúa en la falda sur del monte Jaizkibel (protegido como zona especial de conservación en la Red Natura 2000). Esta área se libró de la construcción de una muy contestada planta incineradora de basuras, y hoy es objetivo goloso de un proyecto de megacentro comercial con más de 100 establecimientos de outlet, con un parking de 1.000 plazas con su correspondiente gasolinera.

Se libró de la incineradora, pero no de servir de vertedero de residuos incontrolado, por lo que «el Gobierno Vasco exigió al propietario, la empresa pública Txinzer, un plan de descontaminación y sellado». Lejos de acometer la restitución del terreno a su estado original, «ha terminado en manos de un promotor privado que, con la esperada recalificación del terreno, proyecta ocupar 40.000 metros cuadrados, destruyendo de manera irreversible el paisaje y la biodiversidad que alberga el espacio».

Rechazo institucional

Toda la oposición del Ayuntamiento de Hondarribia, así como el pleno municipal de Irun, por unanimidad, se han manifestado contrarios al proyecto. Sin embargo, sigue adelante. Además de la destrucción irreversible del espacio, las afecciones negativas sobre el medioambiente y la economía local son también graves, como el incremento del tráfico rodado (aumento de emisiones contaminantes, afecciones a la salud pública, etc.), el obstáculo a la conectividad ecológica entre los espacios naturales protegidos de la Red Natura 2000 (Jaizkibel, Aiako Harria y Jaizubia-Txingudi) o el impacto del movimiento de mercancías desde largas distancias.

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