Las máquinas logran retirar este verano 2.500 toneladas de piedras de Ondarreta

Las máquinas logran retirar este verano 2.500 toneladas de piedras de Ondarreta

El resultado multiplica por diez al de los trabajos llevados a cabo a mano el verano pasado. El mal tiempo y las mareas vivas de julio han dificultado el rendimiento, pero el resultado para el concejal Gurpegui (PSE) ha sido «satisfactorio»

AINGERU MUNGUÍASAN SEBASTIÁN.

Los trabajos de retirada de piedras de Ondarreta han concluido este verano con un resultado de 2.460 toneladas de escombro extraídas del arenal, diez veces más que el año pasado cuando la tarea se realizó a mano. Los responsables del operativo están satisfechos porque ese gran volumen de cascotes ya no seguirá molestando a los usuarios de la playa, lamentan que el mal tiempo de julio haya impedido un mayor rendimiento a la tarea y advierten que será necesario actuar intensamente durante varios veranos para erradicar definitivamente el problema.

La despedregadora que fue atrapada por las mareas a finales de mayo en sus primeras evoluciones en la orilla de Ondarreta ya ha puesto rumbo a Lleida. Su trabajo ha sido clave para evacuar y desenterrar los grandes escombros que el arenal del Antiguo lleva décadas cobijando a diferentes profundidades. Una semana a finales de mayo y principios de junio, con trabajos realizados a pleno día, y todo el mes de julio, con seis operarios trabajando de noche, han permitió extraer 2.460 toneladas de áridos (680 a principios de verano y 1.780 toneladas el pasado mes). El verano pasado, cuando Costas rechazó el permiso para utilizar maquinaria, el resultado de siete semanas de trabajo con los mismos operarios fue de 249 toneladas de piedras.

El rendimiento ha sido importante, pero el mal tiempo del mes de julio ha dejado un mal sabor de boca entre los responsables del operativo de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. «El mar agitado de un julio atípico y las mareas vivas en la última parte del mes taparon con arena las piedras, lo que dificultó el trabajo de las máquinas y nos ha impedido extraer todo el volumen de escombros que hubiéramos deseado», explicó el biólogo Jon Etxezarreta. Durante los primeros días del mes actuó una cribadora del servicio de Playas que apenas sacó 95 toneladas de cascotes. El resto se debió al poderío, sobre todo con las grandes piedras, que demostró la despedregadora de la firma Gerard traída desde Cataluña. «Lo que hemos sacado de la arena es menos de lo que hubiéramos querido, pero hay que comprender que somos marionetas a merced del mar. Si el mar nos oculta las piedras no podemos hacer nada. En todo caso, que nos quiten lo bailado. Esas 2.500 toneladas son piedras que los donostiarras ya no padecerán en el futuro», añadió.

Esta ingente cantidad de piedras retirada en periodo nocturno fue transportada a la empresa Ekotrade de Astigarraga para su reciclaje. En total, se realizaron 175 viajes de camiones desde Ondarreta hasta el municipio limítrofe para someter a los cascotes a un proceso industrial mediante el cual se les quitó la arena adherida para devolverla a la playa y se convirtieron los áridos en una zahorra que se usará como relleno en el sector de la construcción.

Los trabajos del mes de julio (25 días de trabajo por la noche de un técnico de Aranzadi, el maquinista de la despedregadora y cuatro operarios de Moyua) y el reciclaje de las piedras han costado 143.722 euros al Ayuntamiento, a los que hay que añadir los 50.000 euros de los diez días de trabajo en los meses de mayo-junio. Las tareas han sido supervisadas por técnicos de Costas que, según explicaron desde Aranzadi, «han facilitado en todo momento» la buena marcha del operativo.

El concejal delegado de Espacios Públicos y Ecología, Alfonso Gurpegui (PSE), pidió cautela a la hora de hacer el balance del verano. «Sabemos que esta tarea va a ser cuestión de años, no es un trabajo de un día. Pero lo que está claro, en todo caso, es que las piedras que hemos quitado este verano ya no volverán a la playa». Explicó que la playa «es un medio vivo e impredecible», lo que impide hacer previsiones fiables sobre cómo van a evolucionar unos trabajos en una zona sobre la que todos los días actúan las mareas, y pidió prudencia a la hora de echar las campanas al vuelo porque quizás en agosto haya semanas de mar encalmado y la erosión de la orilla haga aflorar piedras que hasta ahora permanecían ocultas. El concejal apuntó que el año que viene el gobierno municipal pondrá en marcha un dispositivo parecido al de este año, con el objetivo de perseverar en la limpieza de escombros de la playa de Ondarreta.

Jon Etxezarreta confió en que el año próximo el Ayuntamiento disponga de más dinero para prolongar la actuación de la despedregadora durante más semanas en verano: «Lo ideal sería que hubiera más fondos aportados otras instituciones como el Estado, el Gobierno Vasco o la Diputación para apoyar el esfuerzo que se hace desde la administración local en la limpieza de la playa», concluyó.

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