Compañeros del chófer agredido en Donostia se solidarizan con él en una concentración

Los buses hicieron sonar sus bocinas a su paso por la concentración de repulsa por la agresión. / SARA SANTOS

«Ya llevamos cuatro agresiones este año, estamos hartos y nos sentimos en total indefensión», denuncian

I.VILLAMERIEL / G. LARRUMBIDE

Con un largo bocinazo de sus buses. Así han saludado este sábado sus compañeros de Dbus a Xabier Arzelus, el chófer que el pasado viernes fue agredido por un joven que había perdido en el Boulevard donostiarra el autobús de la línea 25 que conducía Arzelus. El presunto agresor cogió el siguiente bus de la línea hasta el Antiguo, esperó a que volviese de Añorga el bus que había perdido hacía más de tres cuartos de hora y, camuflado entre los usuarios que esperaban para subirse al bus que retornaba al centro de San Sebastián, propinó un fuerte puñetazo al chófer en la cara y después huyó a la carrera hacia el campus universitario.

«Los conductores estamos hartos y nos sentimos en total indefensión», han reconocido miembros del comité de empresa de Dbus a primera hora de la tarde en el Boulevard, en una concentración convocada por la propia compañía de transportes y que se ha desarrollado de 14.00 a 15.00 horas. «No entendemos por qué la gente la toma con nosotros. Parecemos parte del mobiliario urbano. Basta de agresiones. Ya llevamos cuatro este año», han denunciado los compañeros de Arzelus que se han acercado al acto de protesta para mostrar su solidaridad al agredido, presente entre los manifestantes.

«No pude verle, bastante tenía con sujetarme el ojo después del castañazo» Conductor agredido

«Habrá que tomar las medidas que sean necesarias. Se hizo una campaña de sensibilización e información, pero ya no sabes cómo concienciar de que este tipo de actitudes no tienen cabida. Somos trabajadores que estamos haciendo un servicio público», han declarado con semblante serio varios de los compañeros del cuarto conductor de Dbus agredido en lo que va de año. «Lo peor de todo es que nosotros no podemos responder porque nos metemos en graves problemas», han reconocido con preocupación algunos de los conductores.

«Sigo con mucha adrenalina»

Por su parte, Xabier Arzelus, el protagonista involuntario de la concentración, ha recibido besos de sus compañeras de trabajo y palmadas de ánimo en la espalda de sus colegas. «Sigo con la adrenalina a tope y todavía no me lo termino de creer», les explicaba él a unas y otros. «Por suerte me había quitado las gafas un par de paradas antes, porque si no la avería hubiera sido mucho mayor», reconocía. «Parece que las propias gafas me quisieron avisar de que pronto me iba a comer un castañazo», ha comentado divertido para alegría de sus compañeros que, pese a todo le han visto sonreír. «Como decía la Pantoja, ‘dientes, dientes, que es lo que les fastidia’», ha soltado campechano.

Arzelus aún no ha denunciado pero lo hará el lunes «con miembros del comité de empresa. Pero el agresor ya está identificado», ha anunciado.

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