Larratxo contará en 2019 con el segundo ascensor inclinado de la ciudad tras el de Morlans

Ilustración recogida en el proyecto del futuro ascensor inclinado de Larratxo. / I-INGENIA
Ilustración recogida en el proyecto del futuro ascensor inclinado de Larratxo. / I-INGENIA

La concejala Arana (PNV) explica que el elevador salvará una diferencia de cota de 31 metros entre la parte baja del barrio y el Casco de Altza

JORGE F. MENDIOLA SAN SEBASTIÁN.

La Junta de Gobierno Local prevé aprobar el próximo martes el proyecto para construir un ascensor en Larratxo que permita conectar la parte baja del barrio con el Casco de Altza. Será el segundo elevador inclinado de la ciudad tras el de Morlans -actualmente en ejecución- y estaría operativo a finales de 2019, según los cálculos que maneja el departamento de Movilidad.

La concejala Pilar Arana explica que a día de hoy esta parte de Altza cuenta con un doble ascensor que comunica, primero, el paseo de Larratxo 35 con Bertsolari Txirrita 14, y un segundo elevador que llega hasta el paseo de Larratxo 54. Entre ambos sistemas, construidos hace diez años, se salva un desnivel de 36 metros. De forma complementaria, se habilitó también hace una década un triple tramo de escaleras mecánicas para salvar los 21 metros de diferencia de cota entre Bertsolari Txirrita y Leosiñeta.

Con el tercer ascensor que anuncia Movilidad se salvarán otros casi 31 metros de desnivel entre el cruce del paseo Larratxo y Leosiñeta (donde llegan las escaleras mecánicas y cerca de donde desembarca el segundo elevador) y la calle Larraundi, en la parte alta del barrio. Mediante este nuevo ascensor, por tanto, se resolverá la accesibilidad desde la parte baja de Larratxo hasta el Casco de Altza (cementerio).

Tal y como se recoge en la memoria, el futuro elevador inclinado tendrá capacidad para 25 personas y la cabina se desplazará sobre raíles, como un funicular, a una velocidad de 1,6 metros por segundo. Para su construcción será preciso demoler parte del muro existente, excavar tierras para generar el hueco del foso inferior, así como la ejecución de las marquesinas en base a estructuras metálicas para las dos paradas con iluminación. La intervención se completará con la reposición del pavimento afectado por los trabajos y la revegetación de los taludes que se genere.

11 meses de obras

Las obras se acometerán de manera «secuencial», detalla la edil del PNV, para compatibilizarlas con el desarrollo de la urbanización de la zona. Tendrán una duración estimada de 11 meses, según se recoge en el dictamen que el martes recibirá el visto bueno del gobierno municipal. El presupuesto de ejecución asciende a 1,6 millones de euros, si bien esta cifra podría experimentar una rebaja durante los trámites de licitación del contrato en función de las ofertas que presenten las empresas que participen en el concurso público.

El de Larratxo es el segundo ascensor que entrará en fase de ejecución esta legislatura. De momento, el único que se construye es el doble elevador de Morlans, que tras muchos retrasos ya tiene nuevas fechas de puesta en marcha, esta vez parece que definitivas. Así, el vertical entre Pío Baroja y el paseo de Aiete empezará a funcionar a primeros de junio, mientras que el inclinado que llega hasta la rotonda de Melodi no estará listo hasta noviembre.

Tras los de Morlans y el de Larratxo, el Ayuntamiento echará mano de la lista de prioridades del Plan Director de Movilidad Vertical para avanzar en la mejora de la accesibilidad a las zonas altas de la ciudad. Según este documento, el paseo de Heriz y el tramo Altza-Eskalantegi serán los próximos en dotarse de elevadores.

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