Katxola, centro neurálgico de la historia de Aiete

El caserío Katxola será centro de interpretación. /Iñigo Sánchez
El caserío Katxola será centro de interpretación. / Iñigo Sánchez

Los vecinos quieren convertir el caserío en el centro de interpretación del bosque, con Cristina Enea y Aranzadi

CRISTINA TURRAU

Para la asociación de vecinos Lantxabe de Aiete el caserío Katxola es el centro neurálgico del Bosque de Miramon. «Como museo sidrería muestra la historia y los valores de Aiete, que se han perdido por el boom inmobiliario», explica Ángel Alberdi. «Hemos hecho una plantación propia de 250 manzanos. Ya no tenemos ganadería pero sí bosque y manzanos. Esto lo queremos potenciar sobre todo para las generaciones jóvenes». Quieren que, de la mano de Aranzadi y Cristina Enea, Katxola sea el centro de interpretación del bosque y hable de su flora y fauna o de su erreka.

«El caserío euskaldun se vincula a los ‘jauntxos’, dueños de los terrenos y los montes. Luego se convierten en minifundios con sus tierras de labranza y sus bosques, de donde sacaban la bellota para sus animales, el castaño y la leña para calentarse». Muchos caseríos hubo en Aiete, ya desparecidos. «El bosque de Miramon pertenecía al caserío Miramon-Zar, al Ramonene, a Katxola, a Pakea... y otros», dice Alberdi. «Al rescatar Katxola, del siglo XVII, reconstruirlo y convertirlo en caserío museo donde se fabrica la sidra queremos dar a conocer nuestra historia».

En opinión de Alberdi, no se puede entender el Bosque de Miramon sin Katxola como caserío cabeza del mismo. «Hemos empezado a traer a ikastolas y colegios a Katxola y queremos unirlo al bosque para que tenga sentido, para explicar cómo se usaban los bosques en los caseríos de Aiete. En este barrio, hasta la explosión inmobiliaria, estaban los madrileños que venían a vivir a Aiete y los caseríos. Sin la intervención de los vecinos, el parque tecnológico y la invasión inmobiliaria hubieran seguido mordiendo al bosque».

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