Proyecto pionero para medir la calidad del aire en Donostia

Carlos Pérez Olozaga y José Antonio Meoqui, realizando un monitoreo ambiental en Gros. / JOSE MARI LÓPEZ
Carlos Pérez Olozaga y José Antonio Meoqui, realizando un monitoreo ambiental en Gros. / JOSE MARI LÓPEZ

La asociación ciclista obtiene información en tiempo real del aire que respiramos mediante dispositivos portátiles de alta tecnología

IGNACIO VILLAMERIEL SAN SEBASTIÁN.

La asociación de ciclistas Kalapie ha iniciado un estudio de investigación sobre la contaminación atmosférica en San Sebastián. Concretamente miden las partículas PM2,5. Es decir, unas moléculas diminutas que son tóxicas, con el fin de obtener información en tiempo real de las características del aire que respiramos al pedalear, caminar, correr o, simplemente, estar en la acera a pocos metros de los tubos de escape.

La captación de muestras se hace mediante dispositivos portátiles de alta tecnología. «Los resultados de este monitoreo ambiental se facilitan al Ayuntamiento, que ha colaborado en la compra de los aparatos», según afirman Carlos Pérez Olozaga y José Antonio Meoqui.

A la pregunta de cuánta gente conforma esta suerte de patrulla 'anti malos humos', el tándem de veteranos ciclistas, que en sus tiempos trabajaron en temas relacionados con el medio ambiente, se miran extrañados como si la pregunta resultase obvia, antes de contestar con un punto de orgullo: «Nosotros dos». Aunque a continuación añaden que, en ocasiones, prestan los aparatos a otros miembros de Kalapie que se los solicitan.

A Carlos y José Antonio siempre les ha preocupado la contaminación atmosférica y, por eso, un día pensaron: «Está bien la seguridad de los ciclistas, pero ¿y lo que nos estamos 'chupando', qué?». Así que se enteraron de que el CSIC de Barcelona tenía un nuevo aparato «relativamente barato pero con mucho soporte científico» que podía medir en el acto la calidad del aire.

Entonces contactaron con el departamento de Movilidad del Ayuntamiento, quien financió los cerca de 300 euros que cuesta cada medidor y ellos adquirieron de su bolsillo un móvil para ver los resultados. «Quizá no sean 100% fiables, pero también es cierto que las estaciones de medición están alejadas de los puntos 'duros' de contaminación».

Sólo mil en todo el mundo

En la actualidad hay sólo mil medidores de este tipo en todo el mundo, «y estos dos son los únicos que se emplean a día en toda España», relata Carlos. «Además, los datos se pueden compartir con todo el mundo», apunta José Antonio, «y nos encantaría crear una red de mediciones a nivel nacional, porque la contaminación nos está quitando años de vida», señalan.

«Nosotros nos hemos convertido en agentes activos, pero queremos involucrar al resto de la población porque es un problema que nos atañe a todos». En ese punto recuerdan que «el 90% de los lugares donde vivimos los europeos tienen un valor de partículas finas (nocivas) superiores a las recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS)».

Y ese es precisamente uno de los objetivos de esta pionera iniciativa puesta en marcha por dos veteranos ciclistas: Conocer cuál es el estado de la contaminación en San Sebastián para, a continuación, pasarle los datos al Consistorio, para que tome las medidas que considere más oportunas. Sobre todo en el marco del Proyecto Clima 2050, en el que toma parte el ayuntamiento donostiarra para reducir la contaminación, sobre todo la producida por el tráfico. «Los resultados de las mediciones (desde enero han realizado más de 400), las subimos a la web de aircastin.org, donde se echar un vistazo a la calidad del aire de todas las partes del mundo».

Como curiosidad, durante la noche de San Juan pusieron a trabajar los medidores y comprobaron que el aire de la ciudad estaba muy contaminado en relación con el resto de días del año. «Pero, en general, en San Sebastián es francamente buena». Si bien llaman a no dormirse en los laureles «porque no siempre cumplimos con los valores que aconseja la OMS».

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