Una sentencia confirma la ilegalidad de una tienda junto a Garbera

El establecimiento de jardinería, sin ninguna vinculación con Garbera, lleva años cerrado. / ARIZMENDI
El establecimiento de jardinería, sin ninguna vinculación con Garbera, lleva años cerrado. / ARIZMENDI

Rechaza el recurso que presentó el propietario contra la orden de demolición dictada por el Ayuntamiento y le condena a pagar las costas

Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍA SAN SEBASTIÁN.

Una sentencia ha declarado plenamente legal la decisión del Ayuntamiento en 2010 de ordenar la demolición del centro de jardinería levantado en las inmediaciones de Garbera al no disponer de las licencias pertinentes. El fallo condena a la sociedad Centro de Jardinería y Ocio Garbera S.L., una mercantil ya desaparecida tras un procedimiento concursal, al pago de las costas.

La mencionada empresa contrató un crédito con Kutxa para la construcción hace más de una década de un pabellón invernadero destinado a centro de jardinería y venta de mascotas, en unos terrenos lindantes con el parking de Garbera pero sin ninguna relación con el centro comercial. Al parecer, obtuvo una licencia de obra por silencio administrativo, pero nunca obtuvo licencia de actividad, entre otras cosas porque los terrenos estaban calificados como rurales y no se podía desarrollar en ellos ninguna actividad terciaria o comercial.

En este espacio de 2.848 m2, de nombre comercial Metro Cuadrado y ubicado entre Garbera bidea y el parque Lau Haizeta, se llegaron a vender no solo productos de jardín y mascotas sino también mobiliario de exteriores para jardines y terrazas.

Metro Cuadrado, cerrado desde hace años, no tenía licencia ni la actividad era legalizable

El 27 de diciembre de 2010 el concejal delegado de Urbanismo dictó orden de demolición del centro y el 4 de febrero desestimó el recurso de reposición que presentó la empresa, lo que inició un litigio en los tribunales. El Juzgado Contencioso-Administrativo número 3 de San Sebastián, presidido por el magistrado José Ignacio Hierro Lage, acaba de resolver la cuestión desestimando íntegramente el recurso interpuesto por una sociedad que, por otra parte, ha desaparecido jurídicamente. El Juzgado de lo Mercantil número 1 de San Sebastián resolvió el pasado 3 de mayo «la extinción de la persona jurídica deudora» tras el procedimiento concursal instruido.

Reponer al estado original

La sentencia del juzgado de lo contencioso estima que «se ha acreditado por parte del Ayuntamiento de San Sebastián que las obras cuya demolición y reposición a su estado original se acordó» por parte del concejal de Urbanismo «carecían de licencia y, además, no eran susceptibles de legalización posterior», como ya confirmaron sendas sentencias del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco de 8 de noviembre de 2013 y de 15 de julio de 2016, en las que se declaraban conformes a derecho el acuerdo de la Junta de Gobierno Local que denegaba la licencia para la construcción de los invernaderos y los sótanos y la que los consideraba ilegalizables.

«Las obras realizadas por la mercantil recurrente ni eran susceptibles de obtener la pertinente licencia administrativa como tampoco de legalización posterior», por lo que «debe concluirse que la orden de demolición con reposición a su estado original era plenamente ajustada a derecho», indica la sentencia. El fallo desestima íntegramente el recurso y ordena al recurrente el pago de las costas «hasta una cifra máxima de 100 euros». Contra la sentencia cabe presentar recurso de apelación en el plazo de 15 días.

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