Iñigo Elorza, bronce en el Mundial de veteranos

Iñigo Elorza, durante el Europeo de este año celebrado en Zagreb. /
Iñigo Elorza, durante el Europeo de este año celebrado en Zagreb.

I. L. SAN SEBASTIÁN.

«Podría haberme llevado el oro, pero un tercer puesto no está nada mal». Son las palabras de Iñigo Elorza (San Sebastián, 1963), que a principios de este mes se alzó con la medalla de bronce en el Mundial de Veteranos de Judo celebrado en Olbia (Cerdeña). Y es que hay quienes no se cansan de ganar. Por suerte, el mundo del deporte engloba multitud de disciplinas que pueden ser practicadas a cualquier edad. Es el caso del judo, que pese a ser una actividad de contacto en la que el cuerpo humano puede sufrir algún que otro golpe o lesión, hay valientes como Iñigo que a sus 54 años continúan cosechando éxitos en este deporte.

Este judoka donostiarra tenía todo para ganar y ser primero en uno de los mundiales con mayor representación internacional. Hasta 46 países y más de 1.000 judokas tomaron parte en este torneo, desde japoneses hasta americanos. Elorza resolvió con solvencia un par de combates ante un japonés y un francés, accediendo así a semifinales. En frente, un competidor local, arengado por miles de italianos allí congregados. «Me tangaron el pase a la final. Le hice una llave a mi contrincante, le inmovilicé en el suelo y cantaron ippon, así que le solté, pensando que ya había ganado. De repente los jueces miraron la repetición a cámara y lo anularon. A partir de ese momento me desconcentré un poco y cometí errores que terminaron con el italiano en la final. Fue un tanto decepcionante porque ya me encontraba en la final y los jueces tiraron por los de casa».

A sus 54 años a Elorza le quedan pocas cosas por ganar. Tiene la vitrina llena de trofeos y medallas. El próximo reto, el Europeo de 2018.

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