El hogar del jubilado Jatorra duplicará su espacio y tendrá un ascensor de acceso hasta la calle

El hogar del jubiliado Jatorra ganará espacios con los locales adyacentes de la calle Larramendi. / A.M.
El hogar del jubiliado Jatorra ganará espacios con los locales adyacentes de la calle Larramendi. / A.M.

El proyecto costará 700.000 euros y las obras en el local ubicado en la esquina de Urbieta con Larramendi se iniciarán este año, según explica San Roman (PNV)

AINGERU MUNGUÍA

A la tercera va la vencida. Los jubilados del centro de la ciudad contarán al año que viene con un nuevo local en sustitución del actual ubicado en los bajos del colegio Amara Berri, un patio inglés en la confluencia de Urbieta con Larramendi. El animado Club Jatorra verá doblada su superficie actual y contará con un ascensor hasta la calle para resolver la accesibilidad. La Junta de Gobierno del Ayuntamiento aprobó ayer de forma definitiva el Plan Especial de Renovación Urbana (PERU) de este ámbito y las obras, según explicó la concejala de Acción Social, Aitziber San Roman (PNV), comenzarán el próximo otoño.

Han sido varios los gobiernos municipales y varios los proyectos que han intentado mejorar las condiciones de estas instalaciones «con mucha vida propia» y que cuenta incluso con tamborrada. El local actual dispone de dos estancias que suman 180 m2 con problemas evidentes de accesibilidad tanto en los baños (6 m2 en total) como en los accesos al local, que solo se pueden hacer desde la calle mediante escaleras.

La primera opción que se barajó en el Ayuntamiento hace años fue trasladar las instalaciones a otras dependencias, según indica San Roman, pero la ubicación propuesta no convenció a los más de doscientos socios del hogar del jubilado. Más recientemente, se realizó un proyecto de reacondicionamiento del local que no terminaba por resolver los problemas de accesibilidad y los bomberos no dieron su visto bueno a la operación. Finalmente, se ha optado por ampliar la superficie actual, básicamente ubicada en la calle Urbieta, con dos locales adyacentes, hoy sin uso, en la calle Larramendi, para constituir unas dependencias que en planta forman una 'L'. De esta forma, el hogar del jubilado va a pasar de 180 m2 con un aforo de 104 personas a disponer de 330 m2 (462 m2 de superficie construida) con una ocupación de 225 personas.

No solo se reordenarán mejor los espacios sino que los jubilados dispondrán de dos zonas de aseos de 45 m2 en total que cumplirán sin problemas las normativas. Una de las claves de la operación será el acceso desde el exterior que se resolverá mediante un ascensor a ubicar entre los números 14 y 16 de la calle Larramendi, en la medianera entre el edificio de servicios municipales y las escuelas. El plan especial explica que el elevador mantendrá un retiro de 10 centímetros respecto a los edificios públicos, dado que están protegidos en el Peppuc con el grado C.

La memoria del PERU detalla que se estudió resolver los problemas de accesibilidad mediante un ascensor interno para salvar los 1,95 metros de diferencia de cota respecto de la calle, pero «la configuración arquitectónica del inmueble junto con los usos incompatibles de cada parte del edificio» frustraron esta posibilidad. El elevador traslúcido se colocará junto a las escaleras de bajada al patio inglés, en una zona donde hoy se ubica un aparcabicis. «La renovación y ampliación de este local permitirá captar nuevos socios en uno de los hogares del jubilado más dinámicos de la ciudad», afirma la concejala. San Roman agradeció el trabajo de los técnicos de los departamentos de Proyectos y Obras y Acción Social para hacer realidad una operación cuyas obras arrancarán «antes de final de año» con un presupuesto que rondará los 700.000 euros.

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