Goia sitúa el envejecimiento, la retención del talento y la vivienda como retos de ciudad

Eneko Goia interviene en el desayuno informativo del Fórum Europa celebrado ayer en Bilbao. Le presentó el alcalde bilbaíno, Juan María Aburto, a la izquierda./TELEPRESS
Eneko Goia interviene en el desayuno informativo del Fórum Europa celebrado ayer en Bilbao. Le presentó el alcalde bilbaíno, Juan María Aburto, a la izquierda. / TELEPRESS

El alcalde prevé la necesidad de un área de relaciones internacionales en el Ayuntamiento. Vuelve a pedir al Gobierno central que active «de una vez» el traslado de la cárcel de Martutene ante el desarrollo urbanístico del barrio de Txomin Enea

JORGE F. MENDIOLABILBAO.

El envejecimiento de la población, la capacidad de retener el talento y el precio de la vivienda son tres de los grandes retos a los que se enfrenta San Sebastián en el futuro. Eneko Goia los citó ayer en este orden durante su intervención en el Fórum Europa Tribuna Euskadi celebrado en Bilbao, donde también subrayó la importancia de la consolidación de la apuesta cultural, la vocación internacional y la mejora de las comunicaciones de la ciudad.

El alcalde destacó el «gran esfuerzo» realizado estos últimos años para facilitar el acceso a la vivienda con la configuración de un parque de cerca de 2.000 pisos públicos en régimen de alquiler que el gobierno municipal pretende «seguir ampliando». En este sentido, afirmó que el desarrollo urbanístico del barrio de Txomin Enea, cuya primera fase está «avanzada», aportará un volumen notable de viviendas, operación cuya segunda fase está supeditada al traslado de la cárcel de Martutene a terrenos de Eskuzaitzeta, en los altos de Zubieta. Goia volvió a reclamar al Gobierno central que active «de una vez» el traslado del centro penitenciario, incluido en los Presupuestos Generales del Estado, dado que afecta a una «fase crítica» de la expansión de la trama urbana. Y mostró su temor a que esta decisión dependa del apoyo del PNV para la aprobación de los Presupuestos de 2018.

Advirtió de que el fenómeno de los pisos turísticos, con incidencia en el mercado de alquiler, ha de ser regulado porque «este tipo de oferta de alojamiento ha venido para quedarse y debemos ser conscientes de ello». «Es complementaria al resto de oferta existente, pero también tiene que ser compatible con el uso residencial», apuntó.

Goia insistió en que es «competencia y obligación» del Ayuntamiento ordenar «adecuadamente» los distintos usos en la ciudad y «garantizar espacios adecuados para la convivencia y la actividad económica». Criticó la «utilización política, inadecuada y amplificada» del turismo registrada este verano, al tiempo que recordó que la actividad turística representa un 12% del PIB de la capital guipuzcoana, con un incremento de las pernoctaciones de un 33% entre 2011 y 2016. «No entiendo las posiciones políticas de quienes parecen lamentarse de este éxito. Es más, creo que en algunas ocasiones algunos discursos son una auténtica irresponsabilidad», lamentó.

La Donostia del futuro será -como la del presente- una ciudad «abierta, acogedora, dinámica, diversa y cosmopolita que sabe conservar y potenciar unas señas de identidad propias». El Plan Estratégico aprobado este mismo año fija como objetivo avanzar en la construcción de un municipio «conectado con el resto» de localidades vascas, la Eurociudad e integrada en Europa». Una ciudad, en resumen, en la que cada persona pueda desarrollar su proyecto de vida en las mejores condiciones posibles».

Calificó de «auténtica irresponsabilidad» algunos discursos contrarios al turismo

Las proyecciones de la pirámide de edades «nos obligan a repensar nuestra ciudad», advirtió

Dibujó en el Fórum Europa una Donostia «abierta, cosmopolita y con identidad propia»

Y para lograrlo, considera necesario tener en cuenta aspectos como el paulatino envejecimiento de la población, la dificultad a la hora de retener el talento que la propia ciudad es capaz de generar o el encarecimiento del precio de la vivienda.

Los registros demográficos revelan que el crecimiento del porcentaje de mayores de 65 con respecto a los menores de 15 es leve pero sostenido y se sitúa en un 26,18%. Los mayores de 65 años representan ya un 22,86% de los 186.062 donostiarras censados. Y las previsiones aventuran una tendencia al alza de este fenómeno: casi un tercio de los habitantes de la ciudad tendrá más de 65 años en 2035. «Esta es una realidad que nos obliga a repensar nuestra ciudad. Y no exclusivamente desde el punto de vista de los cuidados que una población cada vez más envejecida va a requerir, que también, sino desde la perspectiva del papel activo que esa población debe jugar en favor de la comunidad», argumentó el regidor jeltzale.

Paro y jóvenes

Pese a que la tasa de paro no supera el 10% y es inferior a la del entorno, la fuga del talento es otro problema que Donostia ha sufrido «con especial intensidad» durante los años más duros de la crisis y que ahora el ejecutivo que encabeza está «en disposición de revertir» con una apuesta conjunta con Gobierno Vasco y Diputación. En el capítulo de la inversión valoró como relevante que el Parque Tecnológico de Miramón «se vaya acercando a su colmatación tras la ampliación de algunas de sus actividades (Cidetec o Graphenea) y la implantación de nuevas (Asklepios Biopharmaceutical)».

Desde una perspectiva de ciudad, Goia defendió que la Capitalidad Cultural Europea de 2016 «ha permitido a Donostia situarse en el plano internacional, especialmente a nivel europeo. Y lo ha hecho además en torno a valores positivos. La imagen que hoy Donostia proyecta al exterior ha cambiado notablemente y eso ha abierto también nuevas posibilidades a la hora de estar presente en el exterior y de colaborar con otras ciudades». Por ello, adelantó que en los próximos años «vamos a tener que redoblar esfuerzos incorporando con fuerza una área de relaciones internacionales dentro de la estructura del Ayuntamiento».

El alcalde hizo hincapié en la «capacidad transformadora» del proyecto de la pasante del Topo gracias a la recuperación de 21.000 metros cuadrados en Easo y, sobre todo, a la consolidación de un sistema de transporte que nos permite soñar con un ambicioso programa de peatonalizaciones que ahora no son posibles». El intercambiador de Riberas de Loiola y la llegada del TAV «hacia 2022» abren la puerta al inicio del diseño de nuevos servicios de carácter transfronterizo «que harán más real que nunca el proyecto de la Eurociudad», concluyó.

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