La fundación Docomomo bendice el proyecto de reforma del portaviones

Fotomontaje del nuevo portaviones, con un espacio central abierto y revestimiento de cerámica. / VAUMM

La organización mundial que vela por el respeto al patrimonio arquitectónico celebra en una carta a Goia que «se hayan tenido en cuenta los valores del edificio»

JORGE F. MENDIOLASAN SEBASTIÁN.

La fundación Docomomo, creada en 1989 con el objetivo de inventariar, proteger y divulgar el patrimonio arquitectónico del movimiento moderno, ha dado su bendición al proyecto para remodelar el portaviones del Muelle. En una carta dirigida al alcalde, Eneko Goia, el comité internacional celebra «la puesta en marcha de las acciones que conduzcan a la adecuada conservación» del edificio, realizado por el arquitecto Luis Tolosa en 1943.

En la misiva, la directora de Docomomo Ibérico, Susana Landrove, afirma que valoran «positivamente que se hayan tenido en cuenta los valores patrimoniales» de la antigua lonja de pescado, un «conjunto de gran interés arquitectónico» incluido en el registro de equipamientos elaborado por la propia fundación.

Recuerda que, tal y como reconocen las directivas europeas, «debe garantizarse la conservación y valorización» de la obra, por lo que considera «de máxima importancia» que la intervención prevista «conduzca a su puesta en valor». Docomomo (acrónimo de Documentación y Conservación de la arquitectura y el urbanismo del Movimiento Moderno) pone a disposición de las administraciones su «conocimiento y apoyo para la salvaguarda de los valores patrimoniales» del portaviones. Forman parte del patronato de esta organización mundial la mayor parte de los colegios de arquitectos de España, además de otras fundaciones de prestigio como Mies van der Rohe.

El diseño que promueve el Gobierno Vasco para este equipamiento del Muelle recuperará el espíritu del proyecto original de hace setenta años, rompiendo con el concepto de barrera que supone la estructura actual para convertirla en un espacio más abierto que conectará el paseo portuario con la lámina de agua. Todo ello respetando sus usos como lonja y ofreciendo nuevos locales para el servicio de Euskadiko Kirol Portuak (EKP), así como para la promoción de la pesca de bajura.

El proyecto

Diseño
El nuevo portaviones, que será más abierto y sin efecto barrera, tendrá tres zonas diferenciadas según su uso.
Superficie
Los 925 m2 del futuro edificio se destinarán a la actividad pesquera, servicios de EKP y valorización de la pesca de bajura.
Original
El proyecto recupera el espíritu de la obra del arquitecto Luis Tolosa de 1943 y conectará el paseo con la lámina de agua.
Presupuesto
El Gobierno Vasco asume los 1,5 millones que costarán las obras, de seis meses de duración. El nuevo portaviones podría estar terminado en verano.

Se trata de una propuesta del estudio de arquitectura donostiarra Vaumm, que plantea un futuro portaviones que mantendrá prácticamente inalterada la superficie que ocupa actualmente (925 m2) y divide el edificio en tres zonas diferentes, en función del uso que se le ha asignado. Así, en la parte más cercana al muelle de la Jarana se dedicará un espacio de 130 m2 para usos vinculados a la actividad pesquera. Entre ellos, cuatro locales que estarán habilitados como almacén para los barcos que mantienen la actividad pesquera. También se incluirá en este área una cámara frigorífica.

En el extremo opuesto, el más cercano al muelle central, se ubicarán las nuevas instalaciones de EKP (229 m2), entre ellas las oficinas de la sociedad o los servicios para los usuarios de los pantalanes de cortesía para barcos deportivos: vestuarios, aseos, gestión de residuos y lavandería.

La zona central del edificio contará con 420 m2 abiertos a ambos lados en los que se ubicará un centro de promoción y valorización de la pesca de bajura. Con un presupuesto de 1,5 millones y un plazo de ejecución de seis meses, el nuevo portaviones podría estar terminado para el verano del año que viene.

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