El frontón de Arroka dice adiós

Una retroexcavadora inició ayer el derribo del frontón de Arroka.
Una retroexcavadora inició ayer el derribo del frontón de Arroka. / USOZ

El derribo iniciado ayer dará paso en seis semanas a una zona de estancia más amplia, accesible y con espacios verdes

AINGERU MUNGUÍASAN SEBASTIÁN.

El pequeño frontón de la calle Arroka desaparecerá entre ayer y hoy del paisaje de Amara Viejo. Un tenso proceso de participación vecinal decidió en marzo el derribo de este txoko para dar lugar a una nueva urbanización en el marco de la regeneración urbanística que se acomete en el barrio mediante la operación San Bartolomé. Las máquinas entraron ayer en la zona y hoy terminarán por demoler las paredes para generar una nueva zona de estancia más amplia, luminosa, accesible y verde.

Eran las nueve de la mañana cuando los operarios de Moyua comenzaron a derribar el pequeño frontón, construido en 1986. Una retroexcavadora dotada de una pinza demoledora empezó a morder el vallado ubicado sobre el frontis. El operario que la conducía maniobraba desde la calle Estella/Lizarra, un vial en construcción que sube de forma continua hacia Aldapeta desde la calle Easo. Otros compañeros de faena y técnicos de la empresa controlaban lo que ocurría desde el viejo callejón de Arroka. Antes de empezar cualquier movimiento, se valló toda la superficie del frontón para garantizar la seguridad de los vecinos que pudieran pasar por las inmediaciones. Los residentes en el entorno y los curiosos no pudieron evitar detenerse, sacar fotos y comentar el desarrollo del derribo, que se prolongó durante todo el día y que continuará también hoy.

No faltaron entre los que se congregaron en la zona vecinos partidarios del derribo ni detractores, algunos de los cuales se limitaron a observar las evoluciones de la obra aunque otros reprocharon la desaparición del frontón al concejal Ernesto Gasco, quien se acercó al lugar junto al delegado de Urbanismo, Enrique Ramos.

La pinza de la retroexcavadora fue actuando con cuidado sobre las paredes del frontón. Sobre todo en el frontis que está pegado a la libreria-restaurante Kaxilda -cerrada este mes- y a un edificio de viviendas. Esta pared de hormigón armado fue paso a paso demolida mediante pequeños 'mordiscos' de la máquina que fue lanzando los escombros al suelo del frontón.

La retroexcavadora tuvo menos consideraciones con la pared izquierda, más gruesa, más alejada de viviendas y comercios y construida con bloques de piedra. Los empujones de la máquina derribaron grandes bloques de esta pared que se unieron al resto de los escombros en el suelo del frontón. A media mañana, los montones de piedra y hormigón fueron apilados para que formaran una fuerte pendiente desde la que bajaría la máquina desde la calle Lizarra hasta Arroka para continuar desde abajo la obra de derribo.

El trabajo culminará hoy con la desaparición total de las dos paredes del frontón de Arroka. El concejal de Urbanismo, Enrique Ramos, confirmó que la urbanización del espacio se ejecutará a continuación y por espacio de «seis semanas». El lugar se transformará en un espacio más amplio, una sensación que se acentuará con la eliminación de las paredes, al llegar la nueva zona de estancia hasta las escaleras que darán acceso a la calle Lizarra. El suelo del viejo frontón, hundido unos centímetros sobre los del resto del callejón, se rellenarán para dar lugar a un pavimento continuo de hormigón impreso. El perímetro de la nueva superficie dispondrá de un murete que permitirá formar un talud con vegetación variada que dará otro aire al ámbito.

La calle Estella se abrirá al tráfico peatonal y rodado en un mes para acceder al colegio

En septiembre se acometerá el refuerzo y afianzamiento del muro de San Bartolomé

La urbanización del espacio ocupado por viejo frontón avanzará en las próximas semanas junto a la del resto de la plaza Arroka, donde ya se puede observar el nuevo vial que servirá para comunicar la calle Lizarra con la calle de la salud y que dará acceso a una nueva entrada a los garajes de San Bartolomé (hoy con un único acceso por calle Amara 24). La calle Estella/Lizarra estará cerrada en agosto para ir avanzando en estos trabajos de urbanización de la parte baja de Arroka, pero se reabrirá al tráfico peatonal y rodado en septiembre con el inicio del curso escolar para permitir alcanzar el nuevo ascensor adosado al edificio de Summa Aldapeta, al altura del número 5 de la calle. La calzada de Estella/Lizarra llegará a los números 13 y 15 entre octubre y noviembre y a final de año alcanzará la cuesta de Aldapeta.

El próximo mes también está previsto que comience el desmontaje del vial que en los últimos años ha enlazado la miniglorieta de Aldapeta con el colegio Summa (infantil), según explicó el gerente de la promotora San Bartolomé Muinoa, Martín Arregui. Septiembre será también el inicio de los trabajos de refuerzo y afianzamiento del muro de san Bartolomé. Se colocarán anclajes y una malla metálica para evitar la caída de piedras a futuro.

Más

Fotos

Vídeos