A falta de presente, futuro para 'La Zona'

La primera manzana de la calle San Martin presenta una imagen de abandono y desocupación comercial./REPORTAJE FOTOGRÁFICO JUANTXO LUSA
La primera manzana de la calle San Martin presenta una imagen de abandono y desocupación comercial. / REPORTAJE FOTOGRÁFICO JUANTXO LUSA

Un estudio de Fomento analiza la situación y destaca oportunidades como los nuevos hoteles, el Metro o el futuro centro comercial de la cuesta de Aldapeta

AINGERU MUNGUÍA

'La Zona' bullía en los ochenta y noventa, pero hoy no hay donde tomar una copa. El apagón hostelero de la calle San Bartolomé se ha extendido ya a media calle San Martín donde dos de cada tres comercios tiene la persiana permanentemente bajada, según recoge un estudio elaborado por la Sociedad de Fomento. La epidemia tiene hundidos a los pocos empresarios que siguen en activo a pie de calle en espera de un detonante que permita darle la vuelta al calcetín y que podría venir de una variada combinación de factores entre los que se encuentran mejoras urbanísticas, los nuevos hoteles, la parada del Metro, el levantamiento del carácter de zona saturada de hostelería o la apertura del centro comercial de 8.000 m2 previsto bajo la cuesta de Aldapeta.

El ocio nocturno se apagó -«no solo aquí sino en todas las ciudades», dice un veterano hostelero de la zona-, Zara se llevó la clientela a la calle Loiola y se perdió incluso la actividad de los juzgados con su marcha a Egia. Por no quedar no queda ni el Registro Civil, que obligaba a pasar por la calle San Bartolomé allí a cientos de personas todos los días. Hoy este eje y sus alrededores son una especie de desierto terciario, que alimenta una espiral que engulle día a día a nuevos comercios.

El estudio realizado por Fomento el pasado otoño retrata una situación preocupante: el 64% de los 47 locales de la calle San Bartolomé (entre Easo y Miraconcha) se encuentran cerrados o inactivos, con una media de 15 años de desocupación, y un notable estado de deterioro en el 75% de los casos que «requeriría una inversión y tiempos de obra y rehabilitación desconocidos» por parte de las inmobiliarias, lo que cronifica la situación. El trabajo analiza no solo esta calle sino el área funcional, el triángulo formado por las calles San Bartolomé, Easo y Zubieta, un espacio con 341 locales donde la proporción de los vacíos o inactivos baja hasta el 23,1%. De los 262 locales activos de la zona, el 18% se ubican en la calle y callejón de San Bartolomé; de los 51 cerrados, el 31% pertenecen a esas dos calles; y de los 28 inactivos, el 64% se localizan en estos viales. Es una pescadilla que se muerde la cola porque la inactividad comercial, presiona con menos tráfico a los que permanecen abiertos, que terminan cayendo en la espiral y echando la persiana. Esto se observa en la imagen que presenta la calle San Martín, progresivamente desertizada de actividad comercial en su tramo inicial, el que discurre en paralelo con San Bartolomé.

El 64% de los locales de la calle están cerrados o inactivos, con un tiempo medio sin uso de 15 años

Población envejecida

Al declive comercial se le unen otros factores: una configuración urbana de la calle en fondo de saco -la cuesta de Aldapeta hace de muro e impide las circulaciones hacia Amara Viejo-, un «cierto abandono de los estándares urbanos» (iluminación, aceras, asfaltado, escaparates grafiteados...), un progresivo envejecimiento de la población residente, y un mantenimiento de altos precios de alquiler debido a su proximidad a la 'milla de oro' donostiarra.

Frente a ello aparece un panorama de «oportunidad» que podría servir de palanca para darle la vuelta a la situación. Por un lado están los cinco nuevos hoteles que van a abrir a corto y medio plazo en el entorno (dos pequeños en la calle Zubieta, el Zenit de las Esclavas en San Martín, el Intur en la propia calle San Bartolomé y el hotel Catalonia en lo alto del cerro) y que se sumarán a la actual oferta de la zona que ya cuenta con 18 hoteles, pensiones y hostales y 28 apartamentos turísticos. A ello hay que sumar los nuevos residentes que en dos años ocuparán las nuevas viviendas de Amara Viejo; la parada de Metro que habrá en el encuentro de Easo con la cuesta de Aldapeta con una nueva ordenación urbanística de ese cruce; el centro comercial de 8.000 m2 que abrirá bajo los jardines de la cuesta de Aldapeta; y el posible parking subterráneo para residentes y hoteles que se construirá bajo la plaza Zaragoza.

El concejal de Fomento, Ernesto Gasco (PSE), explicó que la revitalización de esta zona requerirá de varias actuaciones para aprovechar el aumento de la actividad turística, comercial y de tráfico peatonal derivado de los anteriores proyectos. «Pondremos en marcha mejoras y adecuaciones del espacio público como la consolidación peatonal de Blas de Lezo y Triunfo; dotaremos de más actividad al entorno con el traslado del Departamento municipal de Urbanismo a la calle San Martín; y acometeremos antes de que acabe la legislatura una modificación de la ordenanza reguladora de la ubicación de los establecimientos de hostelería que elimine el carácter de zona saturada para San Bartolomé», lo que permitirá abrir locales que no tienen que ser de ocio nocturno sino restaurantes o cafeterías más vinculadas a la nueva situación de la zona.

La portavoz del PP, Miren Albistur, impulsora de continuas iniciativas en los últimos años para que el gobierno municipal actúe, reclama decisiones urgentes. «No es que la zona esté desertizada es que es insegura y lúgubre. El gobierno municipal tiene que hablar con vecinos, comerciantes, empresas hoteleras y propietarios de locales y poner ya sobre la mesa un plan de actuación».

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